Apple demanda a OpenAI por robarle secretos comerciales
La demanda alega que el jefe de hardware de OpenAI pedía a candidatos llevar piezas de Apple a entrevistas y que más de 400 exempleados laboran allí
Por Redacción InDiario|Tecnología|
Apple demandó el viernes a OpenAI en el tribunal federal del Distrito Norte de California, al alegar que la empresa creadora de ChatGPT montó una campaña coordinada para robarle secretos comerciales y usarlos en el desarrollo de su propia línea de dispositivos de inteligencia artificial. La acción judicial dinamita la alianza que ambas compañías anunciaron con bombos y platillos en 2024, cuando ChatGPT se integró al sistema operativo del iPhone.
"Esto queda claro, a todos los niveles, desde miembros de su personal técnico hasta su principal oficial de hardware, y en coordinación con socios comerciales, OpenAI ha estado robando los secretos comerciales y la información confidencial de Apple", sostiene el fabricante del iPhone en la demanda. La empresa alegó que OpenAI alentó a empleados de Apple a compartir información, componentes, planos y otros materiales de productos aún no anunciados.
La demanda nombra como codemandados a Tang Tan, jefe de hardware de OpenAI y exvicepresidente de Apple que dirigió el diseño del iPhone y del Apple Watch, y a Chang Liu, exingeniero de la manzana que se unió a OpenAI en enero de 2026. También figura io Products, la compañía fundada por Jony Ive, el legendario diseñador de Apple hasta 2019, que OpenAI compró el año pasado por unos $6,400 millones. Ive no fue demandado ni se le imputa conducta indebida.
PIEZAS DE APPLE EN LAS ENTREVISTAS
Las alegaciones más explosivas apuntan a Tan. Según la demanda, el ejecutivo dirigió a candidatos que todavía trabajaban en Apple a llevar "piezas reales" de la empresa a sus entrevistas en OpenAI, para sesiones de "show and tell" en las que su equipo extraía todavía más información confidencial. Apple alegó además que Tan y OpenAI asesoraban a los empleados salientes sobre cómo evadir los procesos de seguridad al renunciar, y que el propio ejecutivo se envió por correo electrónico información sobre suplidores clave antes de dejar su puesto. Sobre Liu, la demanda sostiene que retuvo una laptop del trabajo, accedió a la computadora de un excolega tras su salida y descargó docenas de archivos confidenciales con especificaciones técnicas, presentaciones de ingeniería y datos de productos no lanzados. El recurso alega que más de 400 exempleados de Apple trabajan hoy en OpenAI y que la empresa intentó plantear sus preocupaciones cuando la investigación estaba en etapas tempranas, sin recibir respuesta. Apple reclama daños, interdictos y la devolución de la información. "Nuestros equipos desarrollan constantemente tecnologías revolucionarias, y proteger su trabajo y su propiedad intelectual es algo que tomamos con total seriedad", expresó la compañía.
UNA ALIANZA HECHA TRIZAS
OpenAI negó las imputaciones. "No tenemos interés en los secretos comerciales de otras compañías. Seguimos enfocados en construir tecnología innovadora que empodere a las personas en todas partes", respondió un portavoz. El pleito llega en el peor momento posible para la empresa de Sam Altman, que se prepara para una salida a bolsa que se anticipa histórica y que hace dos meses ganó el sonado juicio contra Elon Musk. La relación entre ambas ya venía enfriándose desde que OpenAI entró al negocio del hardware con la compra de io Products, y en mayo Bloomberg reportó que la propia OpenAI evaluaba demandar a Apple por presunto incumplimiento del acuerdo de integración. La versión renovada de Siri que llega este otoño corre con los modelos Gemini de Google, y Altman dijo en noviembre que los primeros prototipos de sus dispositivos ya estaban terminados. La guerra por el aparato que definirá la era de la inteligencia artificial acaba de mudarse a los tribunales.



