Expertos piden acompañar a menores en redes sociales
Investigadores advierten que regular no basta y urgen diálogo familiar, educación y supervisión digital
Por Agencia EFE|Tecnología|
Investigadores en educación y psicología ven necesario avanzar en la regulación de la protección de los menores en las redes sociales pero piden que, más allá de las medidas de prohibición, se potencien mecanismos efectivos de acompañamiento por familias, profesores y otros niños.
En la Universidad de Sevilla (US), Rosario del Rey y Joaquín Mora trabajan en proyectos relativos al uso seguro de las redes y a la ciberviolencia dentro del grupo de investigación de desarrollo socioemocional y agresión interpersonal (IASED por sus siglas en inglés) desde el departamento de Psicología Evolutiva y Educación.
En una entrevista con EFE al hilo de la tramitación del proyecto de Ley de Protección de Menores en Entornos Digitales, la catedrática de la US Rosario del Rey ha explicado que «la regulación es importante pero no es suficiente».
Controlar y regular
«Como sociedad, estamos tomando conciencia de que hay que controlar y regular» y de este modo bajando los niveles de riesgo pero aún queda «un camino por recorrer» en cuanto a las dinámicas en torno a las que están estructuradas las redes sociales, que «incentivan un tipo de comportamiento, la mayoría de las veces no saludable», indica.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, defiende recientemente la nueva ley en tramitación, que considera que va a suponer un «punto de inflexión».
En España, la edad mínima legal para registrarse y usar redes sociales es de 14 años pero el Gobierno de Pedro Sánchez ha anunciado su intención de elevar a 16 años la edad mínima para abrir una cuenta en redes sociales, lo que en la práctica supondría impedir que los menores de esa edad tengan una cuenta propia.
«Siempre viene bien que haya un marco normativo que nos ayude a regular» pero «quizá no habría que plantearlo únicamente en términos de restricción de edad en un determinado corte, el que sea», señala el profesor titular de la US Joaquín Mora.
Ha abogado por un «acompañamiento progresivo que permitiera ajustar los contenidos y los diseños de las redes a los momentos evolutivos de cada niño».
Los trabajos científicos apuntan a variables que ayudan a proteger del impacto negativo de las redes sociales, las cuales llegan sobre todo por parte de otros menores, generando un entorno integrador, y por parte de familiares, donde «la supervisión tiene un papel secundario» y toma fuerza «el diálogo».
Que el adolescente cuente a su familia lo que se ha podido encontrar navegando en Internet sin sentir la amenaza de «me van a cortar Internet» puede reducir «el impacto negativo de las redes sociales», matiza Mora.
La limitación en Reino Unido
Por otro lado, Reino Unido se sumará a los países que ya prohíben el acceso a las principales redes sociales para los menores de 16 años, como apunta, en una entrevista con EFE, la investigadora y docente Carmen López Suárez, autora del libro ‘Pon límites, no pantallas’ (Roca Editorial).
Esta orientadora de familia, que divulga a través del canal de Instagram @carmenhijosconexito, cree que «es necesario que los gobiernos impongan multas millonarias a las tecnológicas para que los filtros sean eficientes y que las familias se impliquen de verdad en no permitir el uso de pantallas a temprana edad».
«Una herramienta potencialmente peligrosa sin formación y supervisión no debería poder usarse hasta la mayoría de edad», expone esta experta en educación, que advierte de videojuegos que «pueden servir como redes sociales y para entrar en ellos piden un selfi».
Ha señalado que el proyecto de ley español puede ser «insuficiente» y «quedar fácilmente en un parche».
La libertad de las familias
«El gobierno debe actuar por el bien de los menores. Hay quien dice que se inmiscuye en la toma de decisiones de madres y padres. Sin embargo, no dicen lo mismo cuando se restringe hasta una edad determinada la conducción o el alcohol», agrega López Suárez.
Es esencial en su opinión formar a los niños «antes de darles un teléfono y permitirles usar redes sociales» y optar en el entorno familiar por fórmulas como «un contrato de uso, que si no se respeta tendrá consecuencias firmes». EFE




