Plan de interrupciones de la AAAConsulta tu zona

Adiós Don Nelson, segundo dirigente con más victorias en NBA

Murió a los 86 años; jugó en San Juan con Boston y años después enfrentó a Puerto Rico al mando del “Dream Team II”.

Por Redacción InDiarioDeportes|

El ex dirigente de la NBA, Don Nelson fallece a los 86 años.
Comparte el artículo:

 El baloncesto perdió este domingo a una de sus figuras más innovadoras. Don Nelson, cinco veces campeón de la NBA como jugador de los Boston Celtics y segundo entrenador con más victorias en la historia de la liga, murió a los 86 años, según confirmó su familia. 

Conocido universalmente como “Nellie”, Nelson acumuló 1,335 triunfos durante una carrera de 31 años como dirigente de Milwaukee Bucks, Golden State Warriors, New York Knicks y Dallas Mavericks. Ganó tres veces el premio de Entrenador del Año y fue exaltado al Naismith Memorial Basketball Hall of Fame en 2012. 

Aunque nunca conquistó un campeonato como dirigente, su influencia sobre el juego trascendió los títulos. Nelson fue uno de los grandes propulsores del baloncesto rápido, los quintetos pequeños y el concepto del “point forward”, ideas que décadas después se convirtieron en elementos habituales de la NBA moderna. 

Su historia, sin embargo, también tiene dos conexiones particularmente interesantes con Puerto Rico: una como jugador de aquellos legendarios Celtics de los años sesenta y otra, casi tres décadas después, dirigiendo a Estados Unidos frente a la Selección Nacional.

Una cancha al aire libre que Nelson nunca olvidó

En septiembre de 1967, Nelson llegó a San Juan como integrante de los Boston Celtics para disputar una serie de tres partidos de exhibición contra los Philadelphia 76ers.

Don Nelson (19) formó parte del equipo de los Celtics de Boston que visitó la Isla en 1967 con figuras como John Havlicek (17), el dirigente Red Auerbach, Bill Russell (6) y Sam Jones (24). (Boston Celtics)

Una nota de United Press International publicada el 29 de septiembre de aquel año confirma que Celtics y Sixers jugarían en San Juan viernes, sábado y domingo. Los registros históricos de la pretemporada de Boston colocan los encuentros el 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre de 1967

Pero aquello no fue una visita cualquiera.

Los partidos se celebraron al aire libre en el Estadio Hiram Bithorn, una experiencia completamente diferente a jugar bajo techo en el Boston Garden o cualquiera de las arenas tradicionales de la NBA. Y Nelson nunca olvidó lo ocurrido en San Juan. 

Décadas después, el futuro miembro del Salón de la Fama recordó aquella experiencia en expresiones recogidas por la Society for American Baseball Research (SABR).

Nelson describió el partido en Puerto Rico como “un desastre”. Recordaba que llovió, que ocurrieron varias situaciones que calificó como “locas” y, particularmente, que los Celtics se encontraron con una fanaticada que describió como hostil. Según relató, desde las gradas incluso les lanzaban objetos

Para un equipo repleto de estrellas como Bill Russell, John Havlicek, Sam Jones, Bailey Howell y el propio Nelson, aquella visita ofreció una imagen difícil de concebir en la NBA actual: jugadores profesionales compitiendo bajo el cielo de San Juan, expuestos al clima tropical y ante un público encendido en un estadio construido primordialmente para béisbol

Nelson terminó recordando la experiencia con otra frase breve: “It was amazing”, o “fue increíble”. No necesariamente como elogio, sino como descripción de lo extraordinario de todo lo que había ocurrido aquella noche. 

Aquella estadía tuvo incluso importancia dentro de la historia de los Celtics. Una reconstrucción de la temporada relata que, mientras el equipo estaba en Puerto Rico, Bill Russell —entonces jugador y entrenador— reunió en su habitación de hotel al núcleo veterano, incluyendo a Havlicek, Sam Jones, Satch Sanders, Larry Siegfried, Bailey Howell, Wayne Embry y Nelson. El encuentro fue parte del proceso mediante el cual Russell consolidó su liderazgo sobre el grupo. 

Meses después, Boston terminaría la temporada 1967-68 conquistando nuevamente el campeonato de la NBA

Casi 27 años después, Puerto Rico volvió a estar frente a Nelson

La segunda gran conexión llegó desde una posición completamente diferente.

En 1994, Don Nelson recibió la encomienda de dirigir a la selección de Estados Unidos en el Campeonato Mundial de Baloncesto celebrado en Canadá. Era el llamado Dream Team II, sucesor del inolvidable equipo olímpico de Barcelona 1992 y nuevamente compuesto por estrellas de la NBA. 

Don Nelson dirigió en 1994 la segunda edición del Dream Team de Estados Unidos, que agrupó figuras como Shaquille O'neal, Shawn Kemp, Reggie Miller, Mark Price, Dominique Wilkins y Alonzo Mourning entre otros. (USABasket)

El plantel incluía nombres como Shaquille O'Neal, Reggie Miller, Dominique Wilkins, Shawn Kemp, Alonzo Mourning, Derrick Coleman, Joe Dumars y Dan Majerle, entre otros.

Y el 10 de agosto de 1994, Nelson volvió a encontrarse directamente con Puerto Rico.

Esta vez no estaba sobre la cancha ni defendía los colores de Boston. Estaba en el banco estadounidense y frente a él se encontraba la Selección Nacional de Puerto Rico.

Estados Unidos derrotó a los boricuas 134-83 durante la ronda de cuartos de final del Mundial. 

El partido fue devastador desde temprano. Estados Unidos llegó al descanso arriba 62-25, mientras Reggie Miller había anotado por sí solo 26 puntos, uno más que toda la Selección Nacional durante la primera mitad. Miller terminó con 28 y Shaquille O'Neal encabezó a Estados Unidos con 29 puntos y siete rebotes

Una paliza que también terminó en controversia

El encuentro ante Puerto Rico produjo además un episodio incómodo para Nelson.

La enorme ventaja estadounidense estuvo acompañada de provocaciones, celebraciones y trash talking de algunos integrantes del Dream Team II que molestaron al conjunto puertorriqueño.

El dirigente de Puerto Rico, Carlos Morales, cuestionó después del partido la conducta de algunos estadounidenses y sostuvo que, aunque eran grandes jugadores, eso no los hacía superiores como personas. Nelson reconoció públicamente que tampoco le gustaba lo que estaba viendo, aunque sostuvo que tratándose de jugadores adultos no podía controlar completamente sus actuaciones. 

Estados Unidos continuó dominando el torneo hasta conquistar la medalla de oro. Terminó invicto y derrotó a Rusia en la final, mientras Shaquille O'Neal fue seleccionado Jugador Más Valioso del Mundial. Puerto Rico terminó en la sexta posición. 

Cinco campeonatos como jugador y una revolución como entrenador

Antes de convertirse en dirigente, Nelson había construido una destacada carrera como jugador. Ganó cinco campeonatos con Boston, formando parte de una de las mayores dinastías del deporte profesional estadounidense. Los Celtics eventualmente retiraron su número 19. 

Como entrenador nunca levantó el trofeo de campeón, pero dejó una huella que puede verse en el baloncesto actual. Su filosofía privilegiaba velocidad, versatilidad, jugadores capaces de desempeñar varias posiciones y formaciones más pequeñas que sacrificaban tamaño para aumentar movilidad y ofensiva. 

Don Nelson junto a John Lucas durante su época en los Milwaukee Bucks, más adelante dirigió a los Golden State Warriors donde coincidió con un novato Stephen Curry (NBA)

En Golden State impulsó el famoso “Run TMC” y, en su segunda etapa con los Warriors, dirigió al recordado equipo “We Believe” que en 2007, como octavo sembrado, eliminó en primera ronda a unos Dallas Mavericks que habían ganado 67 partidos. 

Don Nelson junto a John Starks de los New York Knicks, y Dirk Nowitzki de los Dallas Mavericks (NBA)

Su legado también quedó ligado al desarrollo de figuras como Dirk Nowitzki y a una visión del baloncesto que durante años pareció poco convencional, pero que terminó adelantándose a la evolución de la NBA.

Don Nelson murió con 1,335 victorias como entrenador, solo superado históricamente por Gregg Popovich. 

Y entre más de medio siglo de historias alrededor del baloncesto quedaron también aquellas relacionadas con Puerto Rico: la lluvia cayendo sobre una cancha improvisada en el Hiram Bithorn, una fanaticada que según él lanzaba objetos desde las gradas y, 27 años después, la Selección Nacional frente a su poderoso Dream Team II.

Puerto Rico fue apenas una pequeña parada dentro de una carrera gigantesca. Pero por sus propias palabras, aquella primera visita a San Juan fue una que Don Nelson jamás olvidó.