Dakota del Norte reta a Texas y Florida como refugio fiscal

La riqueza petrolera permite recortes contributivos y alivios a la propiedad sin ahogar las finanzas estatales.

Por Redacción InDiarioNegocios|

Imagen del Capitolio de Bismark, capital de Dakota del Norte (Getty Images)
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Dakota del Norte, un estado tradicionalmente menos visible en la competencia nacional por atraer residentes, empresas e inversión, comienza a perfilarse como uno de los nuevos modelos republicanos de política contributiva en Estados Unidos.

Según un reportaje de Fox News, el estado ha logrado combinar recortes contributivos, finanzas públicas sólidas y miles de millones en ingresos derivados del petróleo y gas natural para colocarse en posición de competir con Texas y Florida, dos de los referentes más conocidos entre los estados de baja carga fiscal. 

La clave está en la estructura de recaudos. Aunque Dakota del Norte figura entre los estados con mayores recaudos estatales y locales per cápita, gran parte de ese dinero no proviene directamente del bolsillo de los residentes, sino de los impuestos de extracción aplicados a la producción de petróleo y gas. En 2023, de los $7,720 millones recaudados por gobiernos estatales y locales, unos $3,170 millones provinieron de esos impuestos, equivalentes a cerca del 41% del total. 

Ese ingreso energético le ha dado margen al gobierno estatal para reducir cargas sobre individuos y propietarios. La Oficina del Comisionado de Impuestos de Dakota del Norte muestra que la tasa estatal sobre ingresos personales comienza en 0% y sube a 1.95% y 2.50%, según el nivel de ingreso y el tipo de contribuyente. 

El gobernador Kelly Armstrong también impulsó un paquete de alivio a la propiedad residencial primaria. En mayo de 2025 firmó una medida que elevó el crédito contributivo de residencia principal de $500 a $1,600 anuales, financiado con ingresos del Legacy Fund, el fondo estatal alimentado por la riqueza petrolera. La medida incluyó además un límite de 3% al crecimiento futuro de presupuestos locales financiados por contribuciones sobre la propiedad. 

El contraste político es evidente. Mientras estados como Nueva York y California dependen fuertemente de impuestos sobre ingresos para financiar operaciones gubernamentales, Dakota del Norte utiliza su bonanza energética para mantener una carga menor sobre residentes y negocios. Fox News reseñó que expertos de Tax Foundation ven una tendencia clara: los estados con estructuras contributivas más competitivas y menor costo de vida tienden a registrar mayor migración neta. 

Aun así, Dakota del Norte todavía no supera a los pesos pesados del mapa fiscal republicano. En el Índice de Competitividad Fiscal Estatal 2026 de Tax Foundation, Texas ocupa la séptima posición y Dakota del Norte la undécima. Florida, por su parte, aparece entre los primeros cinco estados del índice. 

La diferencia es que Texas y Florida eliminan por completo el impuesto estatal sobre ingresos personales, mientras Dakota del Norte mantiene una estructura de tasas bajas. Su ventaja competitiva no está en copiar exactamente a esos estados, sino en usar ingresos energéticos para aliviar otras cargas, especialmente la propiedad residencial.

El caso de Dakota del Norte abre una discusión más amplia entre estados gobernados por republicanos: qué hacer cuando hay excedentes, ingresos extraordinarios o bonanzas sectoriales. La ruta tomada por el estado apunta a una tesis clara: usar esos recursos para reducir contribuciones, limitar el crecimiento del gasto y hacer más atractivo vivir, invertir y trabajar allí.

En momentos en que la carga contributiva y el costo de vida siguen empujando migraciones internas en Estados Unidos, Dakota del Norte empieza a proyectarse no solo como un estado petrolero, sino como un laboratorio fiscal conservador. Su mensaje es sencillo: menos impuestos directos al ciudadano, más disciplina presupuestaria y una apuesta abierta a competir con los gigantes del sur.