Restaurantes en crisis: 57% registra menos clientes
Encuesta de ASORE revela mayores costos en el 95% de los negocios; un 55% ha reducido empleados u horarios ante la caída en ventas.
Por Redacción InDiario|Negocios|
La industria de restaurantes en Puerto Rico enfrenta un panorama económico preocupante, marcado por el aumento de los costos operacionales, la reducción de clientes y la necesidad de recortar empleados y horarios para mantener sus negocios funcionando.
Un estudio divulgado por la Asociación de Restaurantes de Puerto Rico (ASORE) reveló que el 57% de los establecimientos encuestados reportó una disminución en la cantidad de clientes, mientras que un 55% identificó la reducción de empleados u horarios entre las medidas adoptadas para enfrentar la situación.
La investigación, titulada Proyecciones 2026 y realizada por la firma Inteligencia Económica, también encontró que el 95% de los restaurantes enfrenta costos operacionales superiores a los de 2025, incluyendo un 46% que experimentó aumentos mayores del 10%.
La combinación de gastos crecientes y menos consumidores representa un desafío para los empresarios gastronómicos, particularmente para aquellos que dependen de márgenes de ganancia reducidos.
La electricidad encabeza los problemas
El costo de la energía eléctrica continúa siendo uno de los principales obstáculos económicos para los restaurantes puertorriqueños.
Según la investigación, el 51% de los establecimientos identificó la electricidad como su principal costo operacional, mientras que un 54% la señaló como su mayor preocupación dentro del panorama económico local.
La situación se complica con los problemas relacionados con el suministro de agua. Un 29% de los restaurantes incluyó este servicio entre sus tres principales preocupaciones en materia de costos.
La presidenta de ASORE, Sonia Navarro, advirtió que los empresarios enfrentan dificultades para absorber los aumentos sin trasladarlos directamente a los consumidores.
La líder de la organización explicó que los negocios deben evaluar continuamente sus gastos, tarifas, horarios y necesidades de personal para encontrar alternativas que les permitan continuar operando.
El problema adquiere particular relevancia para una industria que depende de mantener refrigerados sus inventarios, preparar alimentos diariamente y ofrecer instalaciones adecuadas para sus clientes.
Menos consumidores y ventas en retroceso
La reducción de clientes también comienza a reflejarse en los ingresos de los establecimientos.
El estudio encontró que el 46% de los restaurantes registró ventas inferiores a las del año anterior, mientras numerosos empresarios enfrentan dificultades para compensar las pérdidas mediante aumentos en los precios de sus productos.
De hecho, la proporción de restaurantes que recurre a incrementos de precios para enfrentar sus costos descendió del 87% en 2022 al 51% en la medición actual.
Por el contrario, un 17% de los negocios redujo sus precios para intentar atraer consumidores, aun cuando sus gastos operacionales continúan aumentando.
Estos resultados reflejan las dificultades de una industria que no puede depender exclusivamente de cobrar más por sus productos para enfrentar el encarecimiento de sus operaciones.
Empleos amenazados y posibles cierres
El impacto de la situación económica ya se extiende a las decisiones relacionadas con la contratación de trabajadores.
Datos adicionales del estudio publicados por El Nuevo Día revelan que el 52.2% de los establecimientos redujo personal o congeló contrataciones, mientras que el 55.3% recurrió a reducciones de empleados u horarios de operación.
La investigación también encontró que el 35% de los empresarios encuestados contempla cerrar al menos una localidad durante 2026 o 2027, aunque considerar esa posibilidad no significa que los establecimientos hayan decidido cerrar definitivamente.
Otro hallazgo preocupante es que el 66% de los restaurantes participantes opera con márgenes de ganancia inferiores al 8%, mientras que un 17% reportó pérdidas.
Las cifras apuntan a una presión financiera que podría afectar no solamente a los propietarios, sino también a trabajadores, suplidores y otros negocios vinculados a la actividad gastronómica.
ASORE reclama medidas gubernamentales
Ante este escenario, la presidenta de ASORE sostuvo que resulta necesario buscar soluciones que permitan a los empresarios mantener sus operaciones y proteger los empleos.
Navarro señaló que la industria necesita mayor atención de las agencias gubernamentales responsables de promover el desarrollo económico y turístico.
Entre las alternativas impulsadas por la organización figura una exención contributiva sobre los alimentos preparados, propuesta que ASORE ha promovido desde principios de año como mecanismo para aliviar las presiones económicas sobre el sector.
La entidad también ha planteado la necesidad de iniciativas coordinadas con el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio y la Compañía de Turismo de Puerto Rico.
La organización entiende que los aumentos en electricidad, agua, alimentos y otros insumos limitan la capacidad de los restaurantes para mantener precios competitivos y continuar generando empleos.
Una encuesta que refleja la situación del sector
El estudio fue realizado por los economistas Gustavo Vélez y Chantal Benet Arbona, de la firma Inteligencia Económica, entre el 15 de septiembre y el 14 de octubre de 2026.
La investigación incluyó 898 establecimientos, equivalentes aproximadamente al 18% de los 5,019 restaurantes identificados en Puerto Rico durante el primer trimestre de 2026.
Los resultados fueron presentados durante el ASORE Restaurant Show 2026, celebrado el viernes 30 y sábado 31 de octubre en el Centro de Convenciones de Puerto Rico, en San Juan.
Aunque los porcentajes corresponden a los establecimientos participantes y no constituyen un registro de todos los restaurantes del país, ofrecen una radiografía de las condiciones económicas que enfrenta una parte significativa del sector.
El desafío de sobrevivir sin perder clientes
La industria gastronómica enfrenta ahora una ecuación cada vez más complicada: pagar más por operar, recibir menos consumidores y tratar de mantener precios que el público pueda costear.
Los resultados también plantean interrogantes sobre la capacidad de los restaurantes para sostener sus plantillas laborales si continúan aumentando los costos de servicios esenciales.
Con el período navideño próximo a comenzar, las ventas de fin de año podrían convertirse en un indicador importante para determinar si los establecimientos logran recuperar parte de sus ingresos o si más empresarios recurren a nuevos ajustes operacionales.
Por ahora, el estudio de ASORE evidencia que las dificultades económicas de los restaurantes ya no se limitan a los aumentos en las facturas: también se reflejan en mesas con menos clientes, reducciones de jornadas laborales y negocios que evalúan su continuidad.




