Trump impone aranceles de hasta 100% a drones importados
La nueva política incluye gravámenes diferenciados según el tipo y procedencia de los equipos y busca impulsar la producción en Estados Unidos
Por Francisco Rodríguez-Burns|Negocios|
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una proclama que impone aranceles de hasta 100% a la importación de determinados drones y sus componentes, como parte de una iniciativa de su administración dirigida a reducir la dependencia de proveedores extranjeros y fortalecer la producción estadounidense de estos equipos.
La medida establece un arancel de 100% para drones considerados particularmente sensitivos para la seguridad nacional, entre ellos aquellos con un peso máximo de despegue superior a 55.1 libras y equipos con capacidad de imágenes térmicas. El gravamen también aplicará a las estaciones de acoplamiento y determinados componentes críticos utilizados por estos sistemas.
Mientras, otros drones de menor tamaño y que no cuentan con determinadas capacidades consideradas sensitivas estarán sujetos a un arancel de 25%, al igual que otros componentes utilizados en estos equipos.
La proclama establece tarifas diferentes para algunos socios comerciales de Estados Unidos. Los drones y componentes procedentes de la Unión Europea, Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza y Taiwán estarán sujetos a un arancel de 15%, mientras que los procedentes del Reino Unido enfrentarán una tarifa de 10%.
Para acogerse a esos aranceles, sustancialmente todo el hardware, software y tecnología de los equipos deberá tener su origen en esos países o en Estados Unidos.
La mayoría de los nuevos aranceles entrará en vigor 21 días después de la firma de la proclama. En el caso de componentes que no sean considerados particularmente sensitivos para la seguridad nacional, la entrada en vigor será 180 días después.
También tendrán un periodo de 180 días determinados productos y componentes que reciban, dentro de los primeros 20 días posteriores a la firma, una aprobación del Departamento de Guerra para una exención relacionada con la lista de equipos cubiertos de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).
Como parte de la iniciativa, Trump autorizó además al secretario de Comercio a establecer un programa para beneficiar a compañías que realicen nuevas inversiones destinadas a fabricar drones y sus componentes en territorio estadounidense.
La Casa Blanca justificó la decisión en la importancia que han adquirido los sistemas aéreos no tripulados, conocidos como UAS por sus siglas en inglés, tanto en operaciones militares como en actividades comerciales.
Según la administración Trump, la dependencia de fuentes extranjeras para componentes críticos representa un riesgo para la seguridad nacional y puede generar vulnerabilidades de ciberseguridad. El gobierno sostiene que Estados Unidos necesita aumentar rápidamente su capacidad doméstica de producción para atender sus necesidades militares y económicas.
La política arancelaria se produce después de que el Departamento de Comercio inici'o en julio de 2025 una investigación bajo la Sección 232 sobre las implicaciones para la seguridad nacional de las importaciones de drones, piezas y componentes.
Trump también había firmado en junio de 2025 órdenes ejecutivas dirigidas a impulsar la industria estadounidense de drones y reforzar la seguridad del espacio aéreo. Una de esas órdenes estableció como política federal proteger al público, la infraestructura crítica, instalaciones militares y eventos multitudinarios ante posibles amenazas relacionadas con el uso ilegal o malicioso de drones.
La administración ha recurrido a la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial para imponer o considerar restricciones sobre otros productos que entiende tienen implicaciones para la seguridad económica y nacional.




