Monseñor Geraldo Ramírez asume como nuevo obispo de Ponce
El religioso villalbeño pidió sabiduría para dirigir la diócesis y destacó el servicio, la unidad y la cercanía con las comunidades.
Por Redacción InDiario|Noticias|
Monseñor Geraldo Ramírez Torres asumió este sábado oficialmente como nuevo obispo de la Diócesis de Ponce, convirtiéndose en el noveno prelado en ocupar la sede y en el primer sacerdote nacido y formado dentro de la propia diócesis en llegar a dirigirla.
Durante su mensaje tras la ordenación episcopal y toma de posesión canónica, Ramírez Torres puso énfasis en la necesidad de contar con sabiduría para ejercer su nueva responsabilidad pastoral, además de mantener como prioridades el servicio, la unidad y la cercanía con el pueblo.
El nuevo obispo, natural de Villalba, nació el 17 de noviembre de 1967 y fue ordenado sacerdote el 19 de noviembre de 1991. Estudió Teología en la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico y acumula más de tres décadas de ministerio dentro de la Diócesis de Ponce.
Antes de su nombramiento episcopal se desempeñaba como vicario general de la diócesis y párroco de la Catedral Nuestra Señora de Guadalupe. También ha ocupado múltiples responsabilidades pastorales y desde 2007 ha servido como capellán de instituciones correccionales, una labor que ha marcado parte importante de su trayectoria sacerdotal.
Precisamente, varios confinados a quienes Ramírez Torres ha acompañado durante su ministerio participaron de la ceremonia celebrada este sábado, reflejo del vínculo que el religioso ha mantenido durante años con la población correccional.
El papa León XIV anunció el nombramiento de Ramírez Torres el pasado 24 de junio, al aceptar la renuncia de monseñor Rubén Antonio González Medina, quien dirigió la Diócesis de Ponce durante aproximadamente una década. Ramírez Torres se convirtió así en el primer obispo nombrado para Puerto Rico durante el pontificado de León XIV.
La gobernadora Jenniffer González Colón participó de los actos y posteriormente entregó un reconocimiento al nuevo obispo, a quien deseó fortaleza y sabiduría en el comienzo de su ministerio episcopal.
Con su ordenación, Ramírez Torres comienza una nueva etapa para la Iglesia católica en la región sur, ahora desde la responsabilidad de dirigir una diócesis en la que ha desarrollado prácticamente toda su vida sacerdotal.




