León XIV confronta en Francia el debate sobre la eutanasia

El Papa defendió la protección de la vida, reclamó espacio para la educación católica y cuestionó una visión de la laicidad que excluya la fe.

Por Redacción InDiarioNoticias|

El Papa León XIV bendice a con agua bendita durante una misa celebrada en la Gruta de Lourdes en Francia. (Vatican News)
Comparte el artículo:

El papa León XIV llevó al centro de su visita apostólica a Francia algunos de los debates sociales más sensibles del país al defender la protección de la vida humana, cuestionar la muerte asistida y reivindicar el papel de las escuelas católicas dentro de una sociedad ampliamente secularizada. 

Durante su encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático en el Palacio del Elíseo, el pontífice planteó que el desarrollo científico y tecnológico no puede convertirse en el único criterio para responder al sufrimiento humano.

León XIV advirtió sobre el riesgo de buscar soluciones inmediatas a problemas humanos complejos y mencionó, entre los asuntos que requieren consideración ética, la manipulación genética, la gestación subrogada, el comercio de órganos y la posibilidad de que una persona disponga de su propia muerte. 

La intervención ocurre en medio del debate francés sobre el final de la vida. Francia incorporó en 2024 la libertad de recurrir al aborto en su Constitución y más recientemente avanzó legislación relacionada con la muerte asistida, asuntos frente a los cuales la Iglesia católica mantiene posiciones contrarias. 

Este domingo, durante su visita al Santuario de Lourdes, León XIV volvió sobre el asunto y calificó la muerte médicamente asistida como una forma de “falsa compasión”, reafirmando la doctrina católica sobre la protección de la vida. 

Defiende espacio para las escuelas católicas

El Papa también entró directamente en otra discusión sensible en Francia: la relación entre el Estado secular y las instituciones religiosas.

León XIV sostuvo que la auténtica laicidad no requiere eliminar la religión de la esfera pública o de la educación. En cambio, planteó que el Estado y las instituciones religiosas pueden mantener un diálogo y colaborar en asuntos dirigidos al bien común. 

Bajo esa premisa, defendió expresamente la presencia de las escuelas católicas dentro del sistema educativo francés.

El planteamiento fue reforzado este domingo ante los obispos franceses reunidos en Lourdes. León XIV reconoció que las escuelas católicas reciben estudiantes que no comparten la fe cristiana y sostuvo que deben respetar la libertad de conciencia, pero afirmó que tampoco deben abandonar su identidad religiosa ni su proyecto educativo centrado en Cristo. 

El pontífice sostuvo además que ningún estudiante debería ser marginado dentro de un plantel católico simplemente por profesar su fe cristiana. 

Fe y vida pública

El mensaje también abordó la participación de los cristianos en el servicio público. León XIV rechazó que un funcionario que actúe de acuerdo con una conciencia formada por su fe deba ser considerado automáticamente como alguien que intenta hacer proselitismo o que representa una amenaza para la unidad nacional. 

El planteamiento adquiere especial relevancia en Francia, donde la laïcité —la separación entre las instituciones religiosas y el Estado— constituye uno de los principios históricos de la República.

La posición presentada por León XIV propone distinguir entre la neutralidad del Estado y la exclusión de las convicciones religiosas del espacio público. Para el pontífice, la cooperación entre instituciones civiles y religiosas puede producir beneficios sociales sin eliminar la separación entre ambas. 

La visita apostólica de León XIV a Francia se desarrolla del 25 al 28 de septiembre e incluye París, Lourdes y Metz, además de una visita a la sede de la UNESCO. 

En uno de los países europeos donde la relación entre religión, Estado y derechos individuales ha generado intensos debates políticos y sociales, el primer papa estadounidense colocó sobre la mesa una posición inequívoca de la Iglesia: el avance tecnológico y los cambios legislativos no eliminan, desde la perspectiva católica, la obligación de proteger la vida ni justifican relegar la religión exclusivamente al ámbito privado.