Coast Guard señala a práctico por choque de buque en el Puerto de San Juan
Documento en poder de INDIARIO identifica a Tomás Busto-Álvarez como el práctico de servicio que no informó de la colisión del buque SEA TIGER
Por Redacción InDiario|Noticias|

Un mes antes de haber publicado una columna en la que exigió seguridad y rigor técnico en el Puerto de San Juan, un práctico habría formado parte de una preocupante colisión de una embarcación, la cual trató de esconderse en contradicción con su propia opinión.
Y es que el U.S. Coast Guard identificó que el capitán Tomás O. Busto-Álvarez, práctico del Puerto de San Juan, fue la persona notificada del impacto del buque SEA TIGER contra una boya de navegación el 4 de noviembre de 2025, un incidente que no reportó formalmente a la autoridad marítima, según una investigación federal.
La información surge de una carta oficial fechada el 8 de diciembre de 2025 en poder de INDIARIO, firmada por el teniente Eric Santos, oficial investigador del Coast Guard, y dirigida al vicepresidente de la San Juan Bay Pilots Corporation, Carlos Ramos. En el documento, la agencia federal califica la omisión como un asunto de “seria preocupación” por sus implicaciones para la seguridad marítima.

Según la investigación, dos inspectores del Coast Guard estaban a bordo del SEA TIGER cuando escucharon por radio que uno de los remolcadores informó el impacto al práctico de servicio, identificado como Busto-Álvarez. No obstante, la Guardia Costera concluyó que el evento no fue notificado conforme a los protocolos aplicables, pese a tratarse de una ayuda esencial a la navegación.
Aunque la investigación no concluye quién causó el impacto, sí establece con claridad que la responsabilidad de reportar el incidente recae en el capitán del buque o en el práctico de servicio, siendo este último una figura clave para garantizar la seguridad de las vías navegables.
En ese contexto, el documento utiliza un lenguaje particularmente enfático al recordar que “se supone que los prácticos adquieren conocimiento local especializado y experiencia precisamente para promover operaciones seguras y proteger las ayudas a la navegación y las vías marítimas”, subrayando que la omisión de reportar un evento que afecte infraestructura crítica compromete directamente el objetivo de mantener canales seguros para la navegación.
La agencia sostuvo que la evidencia recopilada tanto objetiva como subjetiva respalda la conclusión de que la boya número 9 fue impactada, lo que obligó a realizar una inspección de ayudas a la navegación (ATON) para prevenir encallamientos en la Bahía de San Juan.
En contraste y treinta días después del incidente, el 22 de diciembre de 2025 Busto-Álvarez publicó una columna de opinión en el medio News is My Business en la que reclamó mayor rigor técnico y disciplina operativa en el Puerto de San Juan, argumentando que la seguridad marítima no puede sostenerse en coordinación informal ni en la reducción de capacidades técnicas.
La secuencia de hechos consistentes en el impacto no reportado en noviembre y la exhortación pública a mayor cumplimiento de protocolos días más tarde establece una contradicción entre el discurso público del práctico y los hallazgos preliminares consignados por la autoridad federal.
Como consecuencia administrativa, el Coast Guard notificó a la San Juan Bay Pilots Corporation y solicitó que el asunto fuera referido a la Puerto Rico Pilotage Commission, conforme al Artículo 17 del Acta 226, para la evaluación correspondiente.
El documento no impone sanciones ni establece culpabilidad penal, pero deja constancia formal de preocupaciones sobre el cumplimiento de los procedimientos de seguridad marítima.