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Contralora señala dependencia de contratistas en la AAA

Auditoría revela pagos millonarios y falta de transferencia de conocimiento técnico a empleados mientras la agencia enfrenta la crisis de agua.

Por Francisco Rodríguez-BurnsNoticias|

Auditoría demuestra que el conocimiento histórico de la corporación se pierde, mientras dependen en gran medida de los contratistas.
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En momentos en que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad operacional en medio de la sequía y el racionamiento de agua que afecta particularmente a San Juan y otros municipios, una auditoría de la Oficina del Contralor reveló deficiencias en la capacitación de empleados y una prolongada dependencia de contratistas externos para realizar tareas vinculadas al manejo de presiones, detección de fugas y recuperación de agua.

Un informe de auditoría, divulgado este jueves por la contralora Carmen Vega Fournier, examinó operaciones de la AAA entre julio de 2020 y junio de 2024 y emitió una opinión cualificada sobre los procesos evaluados.

Los señalamientos cobran particular relevancia ante la discusión pública sobre las deficiencias operacionales de la corporación pública y su capacidad para responder a interrupciones en el servicio. La preparación del personal de la AAA ha formado parte del debate sobre las medidas necesarias para mejorar el funcionamiento del sistema y reducir su vulnerabilidad ante periodos de escasez de agua.

Uno de los principales hallazgos de la auditoría fue precisamente la ausencia de transferencia de conocimientos técnicos desde los contratistas hacia los empleados de la AAA, pese a que un contrato otorgado en julio de 2022 establecía esa obligación para labores esenciales como el manejo de presiones y la detección de fugas.

La auditoría encontró, incluso, que el director de la Oficina de Recuperación de Agua (ORA), quien es empleado de la AAA, era quien adiestraba al personal contratado, y no a la inversa.

Según la Contralora, varios de los servicios contratados eran recurrentes y no necesariamente especializados, por lo que podían ser realizados por empleados gubernamentales debidamente capacitados. La falta de transferencia de conocimiento, advirtió el informe, aumenta la dependencia de recursos externos y provoca que la agencia pierda capacidades técnicas necesarias para sus operaciones.

La auditoría también cuestionó dos contratos que superaron los $9.6 millones para servicios relacionados con optimización de ingresos, manejo de presiones, detección de fugas y apoyo operacional. La AAA no realizó el análisis requerido para determinar si esas labores correspondían a puestos regulares dentro de la corporación pública.

Además, se encontró que algunos contratistas realizaban funciones similares a las establecidas en el Plan de Clasificación y Retribución de la AAA y cumplían jornadas comparables con las de empleados regulares.

En algunos casos, personal contratado permaneció realizando estas funciones continuamente durante periodos de entre cuatro y 16 años. Para la Oficina del Contralor, esa permanencia presenta características propias de puestos regulares y no de servicios profesionales temporeros.

La auditoría también determinó que la AAA no realizó análisis económicos que permitieran establecer si mantener estos servicios mediante contratación externa representaba una alternativa más conveniente que desarrollar las capacidades entre sus propios empleados.

La gerencia de la AAA defendió la necesidad de las contrataciones y sostuvo que cumplió con la normativa aplicable. Sin embargo, la Oficina del Contralor mantuvo los hallazgos al concluir que la evidencia examinada demostró deficiencias en la evaluación, aprobación y administración de los contratos.

Entre sus recomendaciones, la Contralora solicitó a la AAA determinar cuáles de las funciones contratadas corresponden realmente a puestos regulares, realizar análisis económicos antes de recurrir a personal externo y garantizar que los contratistas transfieran los conocimientos técnicos necesarios a los empleados de la corporación pública.

Los señalamientos surgen mientras la capacidad operacional de la AAA se encuentra bajo mayor escrutinio debido a los problemas de suministro y al racionamiento provocado por la sequía, colocando nuevamente sobre la mesa el debate sobre si la corporación pública cuenta con el personal, el conocimiento técnico y los recursos internos necesarios para administrar de manera más eficiente el sistema de agua potable de Puerto Rico.