Niño se niega al cinturón y obliga a cancelar un vuelo
Pasajeros quedan varados en Canadá; hasta ahora se desconoce si el menor tenía alguna condición especial o si era simplemente indisciplina.
Por Redacción InDiario|Noticias|
Un vuelo de Porter Airlines con destino a Toronto tuvo que ser cancelado después de que un niño se negara repetidamente a permanecer sentado y utilizar el cinturón de seguridad, provocando que la aeronave regresara a la terminal del Aeropuerto Internacional de Victoria, en Columbia Británica.
Según informó la aerolínea, tanto el adulto responsable del menor como integrantes de la tripulación realizaron varios intentos para conseguir que permaneciera sentado y debidamente asegurado. Al no lograrlo, la tripulación determinó que no existían las condiciones necesarias para continuar con el despegue.
El niño, el adulto que lo acompañaba y su equipaje tuvieron que ser retirados de la aeronave. El proceso consumió suficiente tiempo para que el vuelo sobrepasara el cierre nocturno de la pista del aeropuerto, establecido para las 12:30 a.m., por lo que el resto de los pasajeros también tuvo que desembarcar. Porter Airlines los reubicó posteriormente en otro vuelo.
¿Tenía alguna condición o simplemente era un niño malcriado?
Ese es uno de los elementos que permanece sin contestar.
Hasta el momento no existe información pública que indique que el menor tuviera autismo, alguna condición del desarrollo, discapacidad, condición médica o necesidad especial que pudiera explicar su conducta. La familia tampoco ha sido identificada públicamente y Porter Airlines no ha informado que el caso estuviera relacionado con alguna condición particular.
Por eso, tampoco sería correcto asegurar que su comportamiento obedeció a una discapacidad.
La otra posibilidad es mucho más sencilla: que se tratara de un menor que sencillamente se negó a obedecer a sus padres y a la tripulación; lo que coloquialmente muchos pasajeros podrían describir como un “niño malcriado”.
Por ahora, no existe información suficiente para determinar cuál de esas explicaciones corresponde a lo sucedido.
Lo que sí puede establecerse es que, tuviera o no alguna condición, la tripulación enfrentaba un asunto de seguridad: el avión no podía despegar mientras un pasajero que debía permanecer sentado y asegurado continuara de pie y sin cinturón.
Cinturón y menores: ¿qué exigen Canadá y Estados Unidos?
Las normas son similares en ambos países, aunque existen diferencias para los menores de dos años.
Canadá
Las Regulaciones de Aviación Canadienses establecen que el piloto debe ordenar el uso de los cinturones mientras la aeronave se mueve en tierra, durante el despegue y aterrizaje, y en cualquier otro momento del vuelo en que lo considere necesario. Cuando se emite esa instrucción, todo pasajero que no sea considerado un infante debe tener correctamente ajustado y abrochado su cinturón o sistema de retención.
En Canadá se considera infante a un menor de dos años. Estos pueden viajar sostenidos por un adulto si no utilizan un sistema de retención infantil. Si utilizan un child restraint system, este debe cumplir con los estándares correspondientes, ser apropiado para el peso y estatura del niño y quedar correctamente asegurado al asiento.
En el caso particular de Porter, los niños de dos a 11 años requieren su propio asiento, mientras que un menor de dos años puede viajar en el regazo de un adulto o en un asiento comprado utilizando un dispositivo aprobado.
Estados Unidos
Las normas estadounidenses siguen una estructura parecida. Bajo las regulaciones de la FAA aplicables a aerolíneas comerciales, cada pasajero que haya cumplido dos años debe disponer de un asiento aprobado y de su propio cinturón, y durante el movimiento en tierra, el despegue y el aterrizaje debe permanecer sentado y correctamente asegurado.
Los niños menores de dos años pueden legalmente viajar en brazos de un adulto, aunque la FAA recomienda enfáticamente utilizar un sistema de retención infantil aprobado y adquirir un asiento separado para el menor, debido al riesgo de turbulencia y movimientos inesperados.
En otras palabras, tanto en Canadá como en Estados Unidos, una vez el menor ocupa un asiento y está sujeto a las instrucciones de abrocharse, la tripulación no puede simplemente ignorar que permanezca de pie o sin asegurar durante una fase crítica del vuelo.
¿Y si el menor tiene autismo u otra condición especial?
Aquí también existen protecciones importantes tanto en Canadá como en Estados Unidos, pero esas protecciones no eliminan los requisitos fundamentales de seguridad aérea.
Estados Unidos
La Air Carrier Access Act prohíbe que una aerolínea discrimine contra un pasajero por razón de una discapacidad. Las compañías deben proporcionar distintas formas de asistencia, incluyendo acomodos de asiento, ayuda durante el abordaje y desembarque, asistencia dentro del aeropuerto y atención a determinadas necesidades relacionadas con discapacidades físicas o no visibles.
La norma es importante incluso para condiciones que puedan producir comportamientos involuntarios: el Departamento de Transportación establece que una aerolínea no puede negar transporte simplemente debido a una discapacidad. Sin embargo, sí puede actuar cuando transportar al pasajero representa un problema para la seguridad del vuelo. Cuando la exclusión de una persona con discapacidad se produce por razones de seguridad, la compañía debe justificar esa determinación.
Generalmente, el pasajero no tiene que avisar previamente que posee una discapacidad, aunque para determinados servicios que requieren preparación especial la aerolínea puede exigir hasta 48 horas de notificación previa. En circunstancias limitadas también puede requerirse un asistente de seguridad si la persona no puede cumplir determinadas funciones esenciales relacionadas con su propia seguridad.
Canadá
Canadá también reconoce el derecho de las personas con discapacidades a viajar sin barreras bajo sus Accessible Transportation for Persons with Disabilities Regulations. Porter Airlines figura entre los grandes transportistas sujetos a esas reglas.
Entre las asistencias contempladas están ayuda durante el proceso de check-in, abordaje y desembarque, asistencia para desplazarse por el aeropuerto, instrucciones individualizadas de seguridad y otros acomodos según las necesidades del pasajero. Algunos de estos servicios deben ofrecerse incluso sin aviso previo.
Para determinadas necesidades más complejas se recomienda solicitarlas con al menos 48 horas de anticipación y, cuando la compañía necesite documentación para evaluar el acomodo, el proceso puede requerir hasta 96 horas. Incluso cuando el pasajero no cumple con ese término, el transportista debe realizar esfuerzos razonables para ofrecer la asistencia solicitada.
Pero la propia reglamentación canadiense advierte que los acomodos por discapacidad no obligan a realizar nada que comprometa la seguridad pública o la seguridad del transporte. Asimismo, las autoridades canadienses reconocen que una aerolínea puede negarse a transportar a una persona cuando su comportamiento represente un riesgo para pasajeros, tripulación o la operación aérea.
Una condición puede explicar una conducta, pero no elimina la seguridad
Esa distinción es esencial para evaluar lo ocurrido.
Si eventualmente trascendiera que el niño tenía autismo, una discapacidad intelectual, una condición sensorial o algún otro diagnóstico, eso podría ofrecer un contexto completamente diferente sobre por qué se resistía a permanecer sentado o utilizar el cinturón. En ese escenario entrarían en consideración los acomodos y protocolos de accesibilidad disponibles.
Pero ni en Canadá ni en Estados Unidos una condición especial convierte en opcional un requisito esencial para un despegue seguro.
Por ahora, no sabemos si detrás de aquella resistencia había una condición que nunca fue divulgada o si, como dirían muchos pasajeros frustrados, simplemente era un niño malcriado que no quería sentarse.
Lo que sí sabemos es el resultado: la negativa de un solo pasajero a permanecer asegurado terminó dejando en tierra a todo un avión.




