Acusan al SPLC de pagar a miembros del KKK como informantes secretos
La organización niega fraude y afirma que el programa ayudó a prevenir violencia
Por Redacción InDiario|Policía y Tribunales|
El Southern Poverty Law Center (SPLC), una de las organizaciones de derechos civiles más conocidas de Estados Unidos, enfrenta nuevas acusaciones federales relacionadas con un programa de informantes dentro de grupos extremistas, incluyendo el Ku Klux Klan.
El SPLC es una organización sin fines de lucro formalmente no partidista, aunque generalmente asociada con causas progresistas y frecuentemente criticada por sectores conservadores y republicanos.
Según documentos judiciales citados en medios estadounidenses, fiscales federales alegan que la organización pagó a personas vinculadas a movimientos supremacistas blancos para permanecer dentro de esas agrupaciones y reportar información sobre sus actividades. Las acusaciones forman parte de un caso criminal en el que el Departamento de Justicia sostiene que el SPLC habría utilizado fondos de donantes para financiar pagos encubiertos a informantes sin divulgar adecuadamente el uso de esos recursos.
El caso ha generado controversia nacional por el delicado balance entre el uso de informantes para monitorear organizaciones extremistas y las obligaciones de transparencia de una entidad sin fines de lucro ante sus donantes.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, entre 2014 y 2023 el SPLC canalizó más de $3 millones a personas asociadas con grupos extremistas, incluyendo el Ku Klux Klan, Aryan Nations, National Socialist Movement, National Socialist Party of America y otros movimientos vinculados al supremacismo blanco.
Los fiscales alegan que los pagos fueron realizados mediante cuentas bancarias asociadas a entidades ficticias, utilizadas para ocultar la naturaleza y el destino de los fondos. También sostienen que algunos de los informantes continuaron participando activamente en grupos racistas mientras recibían dinero de la organización.
Medios estadounidenses reportaron que una acusación sustitutiva incluye señalamientos de que al menos dos personas que querían abandonar el Ku Klux Klan habrían sido alentadas a permanecer en el grupo a cambio de pagos mensuales y reembolsos de gastos. Según esos documentos, los pagos habrían sido justificados como parte de un programa de monitoreo e inteligencia sobre grupos de odio.
El Departamento de Justicia sostiene que el SPLC presentó a sus donantes una misión dirigida a combatir el extremismo, pero omitió que parte de los fondos serían utilizados para pagar a personas dentro de las mismas organizaciones que denunciaba públicamente.

“El SPLC está fabricando racismo para justificar su existencia”, expresó el secretario interino de Justicia, Todd Blanche, al anunciar previamente los cargos federales. La organización enfrenta acusaciones de fraude electrónico, declaraciones falsas a una institución bancaria asegurada federalmente y conspiración para cometer lavado de dinero por ocultamiento.
El SPLC ha rechazado las acusaciones y sostiene que el procesamiento es injusto. Sus abogados han argumentado que el programa de informantes no fue ocultado a las autoridades y que la información obtenida fue compartida en ocasiones con agencias de ley y orden para ayudar a prevenir violencia y llevar extremistas ante la justicia.
La organización también ha indicado que el uso de fuentes confidenciales era necesario para monitorear amenazas provenientes de grupos extremistas y que revelar públicamente esos métodos habría puesto en riesgo la seguridad de los informantes.
El caso ocurre en un contexto de creciente tensión política sobre el rol del SPLC, que durante décadas ha monitoreado y clasificado organizaciones extremistas en Estados Unidos. Sectores conservadores han acusado a la entidad de utilizar etiquetas ideológicas de forma partidista, mientras defensores de la organización sostienen que su trabajo ha sido clave para documentar movimientos de odio y amenazas de violencia.
¿Porque es importante en Puerto Rico?
Aunque el caso federal contra el Southern Poverty Law Center no tiene, al momento, un vínculo directo con Puerto Rico, el tema resulta relevante para la Isla porque se trata de una organización progresista de izquierda que ha intervenido en discusiones públicas relacionadas con la identidad puertorriqueña, la ciudadanía estadounidense, la educación y los derechos civiles. A través de su plataforma educativa Learning for Justice, el SPLC ha publicado contenido sobre lo que significa ser puertorriqueño y estadounidense desde la realidad territorial de Puerto Rico, abordando temas de pertenencia, cultura, idioma y ciudadanía.
La organización también ha destacado asuntos vinculados a Puerto Rico tras el huracán María, incluyendo proyectos educativos sobre resiliencia, justicia social y cultura puertorriqueña en escuelas, así como controversias sobre acceso electoral para puertorriqueños desplazados en Florida luego de los huracanes.



