Muere uno de los dos soldados de la Guardia Nacional tiroteados cerca de la Casa Blanca

El presidente Trump anunció el deceso de la joven Sarah Beckstrom mientras el FBI investiga el suceso como posible acto terrorista

Por Rafelli GonzalezPolicía y Tribunales|

(Suministrada)
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La soldado Sarah Beckstrom, de 20 años y miembro de la Guardia Nacional de West Virginia, falleció tras ser víctima de un tiroteo estilo emboscada ocurrido el miércoles en las cercanías de la Casa Blanca en Washington, D.C.

El presidente Donald Trump confirmó su muerte durante un mensaje de Acción de Gracias a personal militar, describiéndola como una “joven magnífica” que había iniciado su servicio en junio de 2023.

El ataque dejó además gravemente herido a Andrew Wolfe, sargento de la Fuerza Aérea de 24 años, quien permanece en condición crítica luego de someterse a cirugía, informó la fiscal federal para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro.

Las autoridades describieron el tiroteo como un ataque dirigido, en el que se realizaron entre 10 y 15 disparos con un revólver calibre Magnum .357. El incidente ocurrió cerca de la estación de metro Farragut West, a apenas dos cuadras de la Casa Blanca, mientras los miembros de la Guardia Nacional realizaban su labor como parte del despliegue federal ordenado en 2025.

El presunto atacante fue identificado como Rahmanullah Lakanwal, un hombre de 29 años de origen afgano que llegó a Estados Unidos en 2021 bajo un programa de reasentamiento para colaboradores de Estados Unidos en Afganistán. Lakanwal fue arrestado poco después del tiroteo y enfrenta cargos iniciales de asalto con intención de matar mientras estaba armado y posesión de un arma de fuego durante un delito violento.

Con el fallecimiento de Beckstrom, las autoridades anticipan que los cargos serán elevados a asesinato en primer grado.

El anuncio de la muerte de Beckstrom generó fuertes reacciones políticas. El senador por West Virginia, Jim Justice, expresó estar “absolutamente devastado” y pidió al país apoyar a los soldados afectados durante el feriado de Acción de Gracias. “Cathy y yo estamos destrozados más allá de las palabras”, dijo en un comunicado.

El caso también ha avivado el debate nacional sobre las políticas migratorias y los mecanismos de verificación de antecedentes para refugiados afganos, mientras el FBI continúa investigando el motivo del ataque, sin descartar que se trate de un acto de terrorismo.

La investigación continúa activa, y se espera que en los próximos días se produzcan actualizaciones sobre el estado de Wolfe y los cargos formales contra el sospechoso.