Junta destapa crisis fiscal en el municipio de Gurabo y Rosachely reacciona
La Junta revela que Gurabo lleva déficit desde 2016 y tuvo que entrar en un segundo plan de pago con la AAA por $285,336 en deudas acumuladas.
Por Redacción InDiario|Política|
Una carta de la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico destapó hoy la precaria situación fiscal del Municipio de Gurabo, al aprobar bajo la Sección 207 de PROMESA un segundo plan de pago entre el municipio y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados por $285,336 en deudas acumuladas — todo ello bajo la administración de Rosachely Rivera Santana, quien fungió como alcaldesa de Gurabo antes de ser designada secretaria de Estado por la gobernadora Jenniffer González Colón.
La Junta no se limitó a aprobar el plan. En su carta dirigida al director ejecutivo de la AAFAF, Francisco J. Domenech Fernández, el ente fiscal advirtió que el patrón de atrasos de Gurabo con la AAA es sistémico. "El Municipio ha entrado repetidamente en planes de pago para atender balances pendientes con PRASA. Este patrón refleja una postergación continua de obligaciones por servicios esenciales de agua y saneamiento en lugar de una resolución duradera de los retos fiscales subyacentes del Municipio", indica la carta firmada por el director ejecutivo de la Junta, Robert F. Mujica Jr.
El CRIM ya le retenía al municipio $20,000 mensuales para cubrir un plan de pago anterior con la misma agencia. El nuevo plan añade $19,000 mensuales adicionales, elevando las retenciones totales a $39,000 al mes hasta febrero de 2027, cuando quedaría saldado el balance mediante un pago inicial de $57,336 y 12 cuotas iguales de $19,000.
El cuadro fiscal que emerge de la carta es contundente. "De acuerdo con sus estados financieros auditados, los gastos del Municipio han excedido sus ingresos en cada año fiscal desde el año fiscal 2016", señala la Junta. Al momento de la carta, el municipio reporta un balance negativo en su Fondo General, un balance no asignado negativo y una posición neta no restringida también negativa. En ocasiones, la administración recurrió a líneas de crédito rotativas para cubrir gastos operacionales.
La Junta impuso condiciones estrictas. "El Municipio deberá mantenerse al día con sus obligaciones ante PRASA, incluyendo todas las facturas mensuales corrientes", advierte la carta, señalando que de incumplirse cualquier pago, el balance restante del plan se convertirá en inmediatamente exigible y podría estar sujeto a compensación inmediata. El municipio también deberá trabajar con la Oficina de Gerencia y Presupuesto en la elaboración de presupuestos futuros que reflejen con precisión su capacidad fiscal real.
REACCIONA ROSACHELY RIVERA
Rosachely Rivera Santana, quien encabezó la administración municipal durante los años señalados por la Junta, reaccionó este viernes on declaraciones autorizadas en las que defendió su gestión y pidió que los datos se pongan en contexto. "Cuando asumí las riendas del municipio en el 2017, Gurabo ya enfrentaba un déficit auditado acumulado de unos $6.8 millones. Durante mi incumbencia se trabajó hasta reducirlo a cerca de $3.4 millones. De acuerdo con la última auditoría que recibí antes de salir de la alcaldía, dejé un superávit operacional de $978,089.00 y la deuda — heredada — al gobierno central se redujo de $35,738,475 a $17,237,392 al 1 de julio de 2025", expresó la secretaria de Estado.
En cuanto a los planes de pago con la AAA, Rivera Santana rechazó que reflejen irresponsabilidad fiscal. "Si bien es correcto decir que en el caso de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, el municipio mantuvo planes de pago, también es justo explicar que fue debido a situaciones relacionadas a reclamos de sobrefacturación. Eso no fue irresponsabilidad fiscal; esto representó una manera correcta y responsable de velar por los intereses del municipio y de seguir cumpliendo con la AAA. Es importante también destacar que al 30 de julio del 2025, el municipio de Gurabo no tenía balance pendiente con la AAA, según certificado por la agencia", indicó. La exalcaldesa también señaló que el municipio enfrentó desafíos extraordinarios incluyendo la reducción del fondo de equiparación, los huracanes Irma y María, la pandemia del COVID-19 y el aumento en costos operacionales. "Durante mis nueve años como alcaldesa, nunca evadí los retos económicos, al contrario, los enfrenté", concluyó.




