Megadonantes vierten $1,200 millones en campañas Midterm
Tecnología, criptomonedas y grandes fortunas dominan una lista de 20 donantes que busca influir en el control del Congreso.
Por Redacción InDiario|Política|
A poco más de dos meses de las elecciones de medio término en Estados Unidos, el dinero ya se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la batalla por el control del Congreso.
Los 20 mayores donantes del ciclo electoral de 2026 han aportado en conjunto cerca de $1,200 millones a grupos y organizaciones que intervienen en las contiendas por la Cámara de Representantes y el Senado, de acuerdo con un análisis de The New York Times reseñado por The Daily Caller.
La lista revela una transformación importante en el financiamiento político estadounidense: junto a los tradicionales multimillonarios y organizaciones partidistas aparecen ahora con enorme fuerza las industrias de inteligencia artificial, criptomonedas y apuestas deportivas.
También muestra una marcada presencia de donantes y organizaciones alineadas con los republicanos, aunque entre los principales contribuyentes figuran importantes fuentes de financiamiento demócrata y compañías que distribuyen dinero entre candidatos de ambos partidos.
Silicon Valley encabeza la lista
En primer lugar aparecen los inversionistas tecnológicos Marc Andreessen y Ben Horowitz, fundadores de la firma de capital de riesgo Andreessen Horowitz, con aproximadamente $115.3 millones.
Una parte importante de ese dinero ha sido dirigida a causas directamente relacionadas con las industrias en las que mantienen intereses. Unos $50 millones fueron destinados a Leading the Future, un super PAC enfocado en respaldar candidatos favorables al desarrollo de la inteligencia artificial, mientras otros $46.8 millones fueron dirigidos a Fairshake, uno de los principales vehículos políticos de la industria de criptomonedas.
Otros $12 millones terminaron en MAGA Inc., el poderoso super PAC vinculado al movimiento político del presidente Donald Trump.
En segundo lugar aparecen George y Alex Soros, con aproximadamente $103.7 millones destinados principalmente a organizaciones que respaldan a los demócratas.
Cerca de $102 millones fueron aportados a Democracy PAC, una organización utilizada para canalizar recursos hacia otros comités demócratas. También hubo aportaciones al Democratic Senatorial Campaign Committee y a Fair Fight.
Yass y Musk apuestan por los republicanos
El inversionista Jeff Yass ocupa el tercer lugar con unos $93.8 millones, dirigidos fundamentalmente a organizaciones que respaldan candidatos republicanos.
Le sigue Elon Musk, quien ha destinado aproximadamente $90.5 millones a esfuerzos políticos relacionados con el Partido Republicano.
Más de $50 millones de Musk fueron dirigidos a America PAC, organización enfocada, entre otros esfuerzos, en movilización electoral republicana. También aportó $10 millones al Congressional Leadership Fund, otros $10 millones al Senate Leadership Fund y $10 millones a un super PAC que participó en las primarias republicanas al Senado por Kentucky.
Musk continúa así consolidándose como uno de los actores financieros más importantes dentro de la política republicana, luego del papel que desempeñó durante el ciclo presidencial de 2024.
Criptomonedas entran con fuerza al juego político
Uno de los elementos más llamativos de la lista es el crecimiento de la industria de activos digitales.
Ripple Labs y su cofundador Chris Larsen aparecen con $65.7 millones, mientras Coinbase ha aportado alrededor de $55.2 millones.
Los hermanos Cameron y Tyler Winklevoss, conocidos por sus inversiones en criptomonedas, figuran con otros $42.7 millones, mientras Crypto.com aparece con aproximadamente $38.6 millones.
Coinbase y Ripple, por ejemplo, destinaron cada una alrededor de $48 millones a Fairshake, organización que respalda candidatos considerados favorables a la industria de activos digitales.
El fenómeno va mucho más allá de esos cuatro donantes. Reuters informó recientemente que el sector de criptomonedas se ha convertido en uno de los mayores protagonistas del financiamiento corporativo del ciclo electoral, mientras compañías vinculadas a inteligencia artificial y apuestas en línea también han incrementado sustancialmente su participación política.
La inteligencia artificial también compra asiento en Washington
El presidente y cofundador de OpenAI, Greg Brockman, y su esposa Anna, han aportado unos $50 millones durante el actual ciclo.
El dinero fue dividido entre Leading the Future y MAGA Inc., según el análisis reseñado.
Brockman ha dicho que su participación está motivada por el interés en mantener la competitividad estadounidense en inteligencia artificial.
La aparición de organizaciones dedicadas específicamente a promover políticas favorables a la IA representa un cambio significativo: una industria que hace pocos años apenas tenía presencia organizada en las campañas federales ahora comienza a desarrollar una infraestructura política comparable a la que durante décadas han utilizado sectores como energía, farmacéuticas, banca y defensa.
Organizaciones que no revelan quién pone el dinero
Otro componente importante del financiamiento de 2026 proviene de organizaciones sin fines de lucro que pueden participar en actividades políticas sin divulgar públicamente la identidad de todos sus donantes originales.
Entre ellas aparecen One Nation, alineada con los republicanos, con $75.7 millones; Majority Forward, vinculada a los demócratas, con $63 millones; House Majority Forward, con $45.2 millones; American Action Network, con $44.3 millones; y American Prosperity Alliance, con $36.3 millones.
Solo esas cinco organizaciones representan alrededor de $265 millones en dinero cuyo origen inicial puede permanecer fuera del conocimiento público, según análisis sobre los datos recopilados.

$1,200 millones y todavía falta la recta final
El volumen de dinero resulta particularmente significativo porque la campaña todavía no ha llegado a sus últimas semanas.
Reuters reportó que solamente las aportaciones políticas corporativas habían alcanzado un récord de $646 millones antes de entrar de lleno en la recta final de las elecciones, superando ampliamente ciclos anteriores.
Para republicanos y demócratas, lo que está en juego el próximo noviembre es el control del Congreso durante los últimos dos años del actual término presidencial de Trump.
Pero la lista de megadonantes revela otra batalla que corre paralela a la partidista: Silicon Valley, las criptomonedas, la inteligencia artificial y las apuestas deportivas están invirtiendo cientos de millones para tener voz en las decisiones regulatorias que tomará el próximo Congreso.
La elección de 2026 no solo determinará quién tendrá los votos en Washington. También está demostrando quién está dispuesto a pagar más para intentar influir sobre quienes los emitan.




