Republicano impulsa reafirmar la Declaración en 2026

Matt Van Epps presentó una medida por America 250 para reafirmar los valores fundacionales y responder al auge socialista en el Partido Demócrata

Por Redacción InDiarioPolítica|

El congresista republicano por Tennesse, Matt Van Epps (izq) junto al presidente de la Cámara de Estados Unidos, Mike Johnson (Getty Images)
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A pocos días de que Estados Unidos celebre los 250 años de la Declaración de Independencia, el representante republicano Matt Van Epps, de Tennessee, presentó una medida para reafirmar formalmente el documento fundacional de la nación y sus principios de libertad, autogobierno, derechos inalienables y soberanía popular.

La propuesta, titulada Declaration of Independence Reaffirmation Act of 2026, busca que el Congreso reafirme y readopte la Declaración de Independencia como una de las leyes orgánicas de Estados Unidos, en momentos en que el país conmemora el aniversario número 250 de su ruptura con Gran Bretaña.

Van Epps: los derechos vienen de Dios, no del gobierno

Van Epps sostuvo que la Declaración de Independencia no es simplemente un documento histórico, sino la base moral y constitucional sobre la cual se levantó la República estadounidense.

“El documento establece las libertades fundamentales y los principios constitucionales sobre los que se construyó nuestra nación”, expresó el congresista, quien defendió que los derechos y libertades provienen de Dios y no del gobierno.

En entrevista con Fox News, Van Epps dijo que la medida procura reafirmar los valores fundacionales del país y, al mismo tiempo, responder al avance del socialismo dentro del Partido Demócrata.

Un mensaje contra el socialismo

El ángulo político de la medida es evidente. Van Epps ha presentado la reafirmación de la Declaración como una respuesta directa a corrientes ideológicas que, según sectores conservadores, chocan con los principios de libertad individual, propiedad privada, emprendimiento y gobierno limitado.

En declaraciones al Daily Signal, el congresista sostuvo que el socialismo es “antitético” a los principios de la Declaración de Independencia, al argumentar que un régimen socialista debilitaría, en lugar de proteger, los derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

La medida también tiene respaldo en el Senado. El senador republicano Eric Schmitt, de Missouri, presentó una versión en la Cámara Alta que fue aprobada por consentimiento unánime, según informó la oficina de Van Epps.

America 250 en medio de una batalla cultural

La conmemoración de America 250 llega en un momento de fuerte polarización política y cultural en Estados Unidos. Para los republicanos, la fecha representa una oportunidad para reafirmar el orgullo nacional, el excepcionalismo estadounidense y los principios de la Revolución de 1776.

Sin embargo, sectores progresistas han criticado parte de las celebraciones impulsadas bajo la administración Trump, alegando que el aniversario se ha convertido en una plataforma política cargada de simbolismo partidista y de una lectura conservadora de la historia nacional.

Ese choque explica por qué una medida aparentemente simbólica puede adquirir un peso político mayor. Reafirmar la Declaración no es solo rendir homenaje a Jefferson, Adams, Franklin y los firmantes de 1776; también es tomar posición en el debate contemporáneo sobre qué significa Estados Unidos y hacia dónde debe dirigirse.

La Declaración como línea divisoria

Van Epps planteó que la Declaración de Independencia sigue siendo el estándar moral del país. En una columna publicada por Clarksville Now, el congresista sostuvo que el documento no fue solo una carta de separación de Gran Bretaña, sino una afirmación sobre autogobierno, igualdad de derechos, soberanía nacional y consentimiento de los gobernados.

Desde esa lectura, los principios de 1776 no pertenecen únicamente al pasado. Funcionan como una línea divisoria frente a ideologías que concentran poder en el Estado o reducen la libertad individual frente al aparato gubernamental.

Para el ala republicana que impulsa la medida, ese es el punto central: volver a leer la Declaración no como una pieza de museo, sino como una advertencia vigente contra cualquier proyecto político que subordine los derechos individuales al poder del gobierno.

Una señal política de cara al país

La propuesta de Van Epps difícilmente enfrentará oposición fuerte por su contenido simbólico, especialmente después de que la versión del Senado fuera aprobada por unanimidad. Pero el mensaje político sí será interpretado en clave electoral y cultural.

En pleno año del 250 aniversario, los republicanos buscan presentarse como defensores de los fundamentos de la nación frente a una izquierda que, según ellos, se ha alejado del patriotismo tradicional y se muestra cada vez más cómoda con propuestas socialistas.

La medida, entonces, opera en dos niveles. En el formal, reafirma la Declaración de Independencia como documento fundacional. En el político, le recuerda al país que la batalla por el significado de 1776 sigue abierta.

Estados Unidos se prepara para celebrar 250 años de independencia en medio de divisiones profundas sobre historia, identidad nacional, religión, gobierno, capitalismo y libertad. La propuesta de Van Epps intenta colocar la Declaración de Independencia en el centro de esa discusión.

Para sus defensores, reafirmarla es un acto de gratitud y memoria nacional. Para sus críticos, puede verse como parte de una ofensiva cultural conservadora. Pero para ambos lados, la misma pregunta queda viva: si los principios de 1776 siguen siendo el corazón del experimento estadounidense, ¿qué proyecto político actual los defiende mejor?