Senado confirma a Clayton y reabre debate por FISA

El nuevo jefe de Inteligencia podría destrabar la Sección 702, defendida contra amenazas externas y criticada por sus riesgos a la privacidad.

Por Redacción InDiarioPolítica|

Walter "Jay" Clayton, director de Inteligenia Nacional (Indiario)
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El Senado de Estados Unidos confirmó el martes a Walter “Jay” Clayton III como nuevo director de Inteligencia Nacional, una designación que podría allanar el camino para que el Congreso retome la controvertida reautorización de la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, conocida como FISA.

La nominación fue aprobada por 51 votos a favor y 47 en contra, en una votación completamente dividida por líneas partidistas. Todos los republicanos presentes respaldaron a Clayton, mientras que los demócratas y los dos senadores independientes votaron en contra. El republicano Mitch McConnell no participó en la votación.

Clayton sustituirá permanentemente a la exdirectora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard, cuya salida abrió una disputa política sobre quién debía administrar temporalmente las agencias de inteligencia y sobre el futuro de las facultades de vigilancia del Gobierno federal.

Su llegada a la dirección de Inteligencia podría facilitar nuevas negociaciones entre republicanos y demócratas para restablecer la Sección 702, cuya renovación fracasó en la Cámara de Representantes el pasado 11 de junio.

¿Qué permite la Sección 702?

La Sección 702 autoriza a las agencias estadounidenses a recopilar, sin una orden individual, comunicaciones electrónicas de personas que no son ciudadanos estadounidenses y que se encuentran razonablemente localizadas fuera de Estados Unidos.

El Gobierno sostiene que la herramienta resulta esencial para detectar terrorismo internacional, espionaje, ataques cibernéticos, proliferación de armas y operaciones de gobiernos extranjeros. La Oficina del Director de Inteligencia Nacional señala que el programa solamente puede utilizarse para seleccionar como objetivos a extranjeros ubicados fuera del territorio estadounidense.

Sin embargo, durante esas operaciones también pueden recopilarse incidentalmente correos electrónicos, mensajes y llamadas de ciudadanos estadounidenses que se comunican con los objetivos extranjeros. Las agencias pueden posteriormente realizar consultas dentro de esa información bajo determinadas circunstancias.

Los críticos describen ese procedimiento como una “búsqueda por la puerta trasera”, porque permite localizar comunicaciones asociadas con estadounidenses sin obtener primero una orden judicial basada en causa probable.

Defensores de las libertades civiles y legisladores de ambos partidos reclaman que se imponga un requisito de orden judicial antes de que el FBI u otra agencia pueda buscar comunicaciones de ciudadanos estadounidenses en las bases de datos recopiladas bajo la Sección 702.

Renovación fracasó en la Cámara

La Cámara de Representantes rechazó en junio un proyecto que habría extendido temporalmente las autoridades del Título VII de FISA. La medida obtuvo 198 votos a favor y 218 en contra, pero necesitaba el respaldo de dos terceras partes de la Cámara porque fue considerada bajo un procedimiento legislativo acelerado.

Un total de 19 republicanos se unió a la mayoría de los demócratas para derrotar la extensión.

La oposición demócrata estuvo motivada tanto por la ausencia de nuevas salvaguardas de privacidad como por el nombramiento de Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, como director interino de Inteligencia Nacional.

Los líderes demócratas argumentaron que Pulte carecía de experiencia profesional en inteligencia y seguridad nacional y reclamaron controles adicionales para evitar que las herramientas de vigilancia fueran utilizadas con fines políticos.

Por su parte, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, acusó a los demócratas de poner en riesgo una herramienta vital para prevenir ataques y vigilar a adversarios extranjeros. Johnson sostuvo que la Sección 702 se emplea exclusivamente contra objetivos foráneos ubicados fuera de Estados Unidos.

Republicanos defienden experiencia de Clayton

Clayton llegó al cargo después de que el Comité de Inteligencia del Senado aprobara su nominación por un estrecho margen de 9-8.

El presidente del comité, el republicano Tom Cotton, lo describió como un candidato altamente cualificado y destacó su experiencia procesando amenazas relacionadas con seguridad nacional.

Antes de su confirmación, Clayton se desempeñaba como fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, una de las oficinas más importantes del Departamento de Justicia. Durante ese periodo atendió casos relacionados con terrorismo, narcotráfico internacional, ataques cibernéticos, lavado de dinero, fraude corporativo y crimen organizado.

También presidió la Comisión de Bolsa y Valores entre mayo de 2017 y diciembre de 2020. Durante su gestión, la SEC presentó más de 2,300 acciones de cumplimiento que produjeron más de $10,000 millones en multas y devoluciones de ganancias obtenidas ilegalmente, según datos de la propia agencia.

Batalla legislativa continúa

La confirmación de Clayton elimina uno de los principales argumentos utilizados por los demócratas para detener una extensión temporal: que la comunidad de inteligencia estaba siendo dirigida por un funcionario interino sin experiencia en seguridad nacional.

No obstante, su llegada no garantiza que la Sección 702 consiga los votos necesarios. Legisladores progresistas y republicanos de tendencia libertaria continúan exigiendo una orden judicial para consultar información vinculada con estadounidenses.

La próxima batalla se concentrará en si el Congreso aprueba una renovación sin cambios, adopta nuevas protecciones constitucionales o condiciona la autorización a otras prioridades políticas.

El debate coloca frente a frente dos intereses fundamentales: la capacidad del Gobierno para identificar amenazas extranjeras y el derecho de los ciudadanos estadounidenses a no ser investigados sin supervisión judicial.