Vance culpa a élites europeas por asesinato de joven británico
La muerte de Henry Nowak reaviva debate por actuación policial y migración
Por Redacción InDiario|Política|
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, provocó una nueva controversia política en el Reino Unido tras reaccionar al caso de Henry Nowak, el joven universitario de 18 años que murió apuñalado en Southampton luego de que la Policía lo esposara y lo tratara inicialmente como sospechoso, pese a que era la víctima del ataque.
Nowak fue asesinado en diciembre de 2025 por Vickrum Digwa, de 23 años, quien fue declarado culpable de asesinato y sentenciado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años de prisión. El caso generó indignación pública luego de que se divulgara video de cámaras corporales en el que se observa a los agentes detener al joven herido, mientras este advertía que había sido apuñalado y que no podía respirar.
Según las autoridades británicas, Digwa alegó falsamente ante la Policía que había sido víctima de un ataque racista. Esa versión inicial llevó a los agentes a tratar a Nowak como agresor antes de percatarse de la gravedad de sus heridas. La Policía de Hampshire ofreció disculpas por la actuación de los oficiales, mientras el caso fue referido al organismo independiente encargado de investigar conducta policial.
En una publicación en la red social X, Vance describió la muerte de Nowak como una tragedia que debía provocar “indignación justa” y sostuvo que el joven murió “abandonado” por autoridades que, a su juicio, no lo protegieron ni confiaron en él. El vicepresidente vinculó el caso con lo que describió como el fracaso de las élites europeas frente a la migración masiva y las políticas de multiculturalismo.
Sus expresiones fueron rechazadas por el viceprimer ministro y ministro de Justicia británico, David Lammy, quien dijo haber hablado directamente con Vance para aclararle que el asesino era ciudadano británico y que el caso no debía utilizarse para alimentar divisiones sobre inmigración. Lammy sostuvo que Vance estaba equivocado al relacionar el crimen con la migración masiva.
Un caso que sacude al Reino Unido
El asesinato de Nowak ha provocado manifestaciones, tensión política y cuestionamientos sobre la actuación policial en casos donde se presentan alegaciones de racismo durante una intervención. Para sectores conservadores y figuras de derecha, el caso se ha convertido en ejemplo de lo que describen como “policía de dos niveles”, una crítica dirigida a sistemas que, según ellos, responden con mayor cautela cuando el señalado pertenece a una minoría.
Sin embargo, el gobierno británico ha insistido en que el caso debe manejarse con prudencia, justicia y sin convertir la muerte de Nowak en combustible para conflictos raciales o religiosos. La familia del joven también ha pedido que su muerte no sea utilizada para fomentar odio o división, sino para promover cambios que hagan las calles más seguras.
El caso también abrió debate sobre el uso del kirpan, un cuchillo ceremonial asociado a la fe sij. Según los reportes judiciales, Digwa utilizó un arma de aproximadamente ocho pulgadas durante el ataque. Autoridades británicas han indicado que revisarán las normas aplicables, aunque líderes comunitarios han advertido contra generalizar la conducta criminal de una persona a toda una comunidad religiosa.
La controversia coloca al gobierno británico en una posición delicada: por un lado, enfrenta críticas por la actuación inicial de la Policía; por otro, intenta contener el uso político del caso en medio de un clima social cada vez más tenso por temas de seguridad, inmigración, identidad nacional y confianza en las instituciones.
Para Vance y otros sectores conservadores, la muerte de Henry Nowak representa una advertencia sobre los efectos de políticas públicas que, según ellos, han debilitado el sentido de justicia y seguridad en Occidente. Para el gobierno británico, en cambio, el caso exige investigación, reformas y responsabilidad, pero sin convertir una tragedia criminal en una confrontación racial o migratoria.




