Intel se desploma casi un 29 % y sacude a Wall Street
Intel perdió cerca de $130,000 millones en valor bursátil tras presentar resultados decepcionantes y advertir sobre el mercado de computadoras.
Por Redacción InDiario|Negocios|

El gigante estadounidense de semiconductores Intel sufrió el viernes uno de los golpes bursátiles más severos de su historia, luego de que sus acciones se desplomaran aproximadamente un 28.6 % en Wall Street, ante la preocupación de los inversionistas por sus resultados financieros y las perspectivas del negocio de computadoras personales.
La caída, considerada la mayor de la compañía en más de cinco décadas, provocó una pérdida estimada de $130,000 millones en capitalización bursátil, mientras aumentan las interrogantes sobre la capacidad del fabricante de procesadores para recuperar su competitividad en un mercado cada vez más dominado por la inteligencia artificial.
El retroceso se produjo después de que Intel presentara sus resultados correspondientes al tercer trimestre de 2026 y anticipara un panorama complicado para los últimos meses del año.
Pérdidas millonarias en los primeros nueve meses
Aunque Intel consiguió cerrar el tercer trimestre con ganancias, sus resultados acumulados reflejan importantes dificultades financieras.
Durante los primeros nueve meses de 2026, la empresa registró pérdidas netas de $11,609 millones, en contraste con las ganancias de $359 millones reportadas durante el mismo periodo de 2025.
Entre julio y septiembre, la compañía obtuvo un beneficio neto de $3,520 millones, lo que representa una disminución del 18 % respecto a los $4,270 millones alcanzados en igual trimestre del año anterior.
El director financiero de Intel, David Zinsner, proyectó ingresos de entre $15,000 millones y $16,000 millones para el cuarto trimestre, mientras advirtió sobre una reducción superior al 20 % en los ingresos de la división de procesadores para computadoras personales.
Precisamente, esa unidad de negocio generó $8,100 millones entre julio y septiembre, un descenso interanual del 5 %.
Computadoras personales enfrentan un mercado difícil
El principal desafío inmediato para Intel proviene de la desaceleración de la demanda de computadoras personales y del encarecimiento de componentes esenciales, particularmente los chips de memoria.
El director ejecutivo de la empresa, Lip-Bu Tan, reconoció que sus clientes han comenzado a reportar una menor demanda debido a los altos precios y las dificultades para conseguir memorias.
Las proyecciones divulgadas por la compañía apuntan a una contracción de aproximadamente 12 % en el mercado mundial de computadoras durante 2026, seguida de otra disminución de 10 % en 2027.
Este escenario podría complicar la recuperación de Intel, históricamente uno de los principales proveedores de procesadores para computadoras de escritorio y portátiles.
La empresa tampoco anticipa una recuperación sostenida hasta que mejore el suministro de memorias y sus precios comiencen a estabilizarse.
La caída arrastra al sector tecnológico
El desplome de Intel coincidió con una sesión negativa para las principales bolsas estadounidenses, especialmente para las compañías tecnológicas.
El viernes, el Nasdaq retrocedió 2.86 %, mientras que el S&P 500 perdió 1.82 % y el Dow Jones Industrial Average disminuyó 1.09 %.
La venta de acciones tecnológicas también estuvo vinculada a las crecientes preocupaciones sobre los elevados desembolsos destinados a infraestructura de inteligencia artificial y el tiempo que necesitarán las empresas para recuperar esas inversiones.
El Nasdaq terminó octubre con una pérdida mensual cercana al 5.3 %, su peor desempeño mensual desde marzo de 2025.
Intel enfrenta una prueba decisiva
La reacción de los mercados pone de manifiesto que el crecimiento asociado a la inteligencia artificial no garantiza resultados favorables para todas las compañías tecnológicas.
Aunque Intel se beneficia de oportunidades vinculadas al desarrollo de procesadores y otras soluciones tecnológicas, también enfrenta presiones por los costos operacionales, la competencia y la debilidad de su negocio tradicional de computadoras personales.
Para los inversionistas, el próximo desafío será determinar si la compañía puede fortalecer sus ingresos, controlar sus pérdidas y establecer una estrategia sostenible para recuperar terreno.



