DRNA crea grupo para acelerar dragado seco de Carraízo
El proyecto busca recuperar capacidad del embalse en plena sequía y podría añadir cerca de 50 millones de galones de almacenamiento.
Por Redacción InDiario|Noticias|
El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) creó un grupo especial de trabajo para acelerar los procesos relacionados con el dragado en seco del embalse Carraízo, una intervención que el Gobierno busca realizar mientras persistan los bajos niveles provocados por la sequía.
El secretario del DRNA, Waldemar Quiles Pérez, informó este sábado que el equipo tendrá a su cargo dar seguimiento a los permisos, coordinar las agencias involucradas y facilitar la ejecución de los trabajos.
Según la información divulgada originalmente por CyberNews, el proyecto podría permitir que Carraízo recupere espacio equivalente a aproximadamente 50 millones de galones adicionales de capacidad de almacenamiento.
“Durante esta semana iniciamos los trámites para obtener el permiso, al igual que la coordinación con otras dependencias, como la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados y la Guardia Nacional de Puerto Rico, entre otras”, explicó Quiles Pérez.
El funcionario sostuvo que la creación del grupo busca evitar demoras en un proyecto que se ha convertido en una de las medidas de infraestructura que el Gobierno intenta adelantar aprovechando la reducción en el nivel del embalse.
Tres funcionarios dirigirán los trabajos
El grupo estará integrado inicialmente por José Alvarado, director interino de la Oficina Regional de San Juan; Edwin Malavé, director de Operaciones Regionales; y Néstor Monserrate, director de la Oficina de Recuperación y Mitigación y secretario auxiliar de Operaciones del DRNA.
Posteriormente deberán integrarse representantes de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y de la Guardia Nacional de Puerto Rico.
Quiles indicó que el equipo mantendrá reuniones durante las próximas semanas para fiscalizar el desarrollo de los trabajos, incluyendo la permisología y coordinación de los recursos necesarios.
El secretario visitó recientemente las orillas de Carraízo junto a personal técnico de la Guardia Nacional como parte de la evaluación de las áreas que podrían ser intervenidas.
¿Qué es el dragado en seco?
A diferencia de un dragado convencional realizado dentro del cuerpo de agua, el llamado dragado en seco o dragado de orilla aprovecha las áreas que normalmente permanecen sumergidas, pero que quedan expuestas cuando baja el nivel del embalse.
Desde esas áreas pueden utilizarse excavadoras, camiones y otros equipos pesados para remover sedimentos, lodo, material vegetal, desperdicios sólidos y otros depósitos acumulados durante décadas.
La sequía, aunque representa una emergencia para el suministro de agua, abre de esta manera una ventana operacional para intervenir terrenos que bajo condiciones normales permanecerían cubiertos.
“El norte de esta obra es aumentar la capacidad del embalse, en este caso, recuperar espacio que por décadas no se tenía disponible”, explicó Quiles.
“Es un proceso que se hace en momentos en que los embalses bajan sus niveles, como en periodos de sequía, lo que permite mayor acción”, añadió.
AAA proyectaba remover al menos 500,000 yardas cúbicas
Los trabajos no surgen de manera aislada.
Desde principios de agosto, la AAA había informado que evaluaba remover 500,000 yardas cúbicas o más de materialde las orillas de Carraízo como parte de la intervención.
El presidente ejecutivo de la AAA, Luis Reinaldo González Delgado, explicó entonces que la corporación buscaba aprovechar las zonas expuestas por la sequía para ganar espacio dentro de la represa.
La estrategia toma como referencia trabajos similares realizados durante la sequía de 2015 en el embalse La Plata, donde se removieron más de 500,000 yardas cúbicas de material utilizando maquinaria desde las áreas secas.
En aquel momento, González Delgado estimó que la intervención tuvo un costo cercano a los $20 millones.
La administración había señalado previamente que el nuevo proyecto en Carraízo podría recuperar alrededor de 56 millones de galones de capacidad. La cifra más reciente divulgada por el DRNA coloca el estimado en alrededor de 50 millones, por lo que el volumen definitivo dependerá de cuánto material pueda ser removido durante los trabajos.
Un embalse afectado por décadas de sedimentación
Carraízo fue construido en 1953 y recibe agua principalmente del río Grande de Loíza.
Con el paso de las décadas, sedimentos transportados por los ríos y quebradas se han acumulado dentro del embalse, reduciendo paulatinamente el espacio disponible para almacenar agua.
Ese fenómeno cobra particular importancia durante periodos de sequía.
Aunque la lluvia determina cuánto líquido entra al embalse, la sedimentación determina cuánto puede almacenar una vez recibe esa agua.
Por eso, cada espacio que se recupera mediante dragado aumenta la capacidad de Carraízo para retener agua durante futuros eventos de lluvia.
“Recordemos que este embalse se construyó en la década de los años cincuenta y eso hace de este tipo de dragado uno esencial”, sostuvo Quiles.
Carraízo ya fue dragado recientemente
La nueva intervención tampoco debe confundirse con el dragado que culminó en marzo de 2026.
Aquel proyecto se concentró principalmente en el interior del embalse y en el área por donde transcurre el mayor volumen de agua.
El nuevo esfuerzo se enfocaría en las orillas actualmente expuestas, precisamente porque esas zonas no estaban accesibles mientras el nivel de agua se encontraba más alto.
La AAA también ha trabajado con el DRNA para remover bambú, troncos, vegetación, basura y otros escombros acumulados frente a las tomas de agua de Carraízo.
La preocupación es que, mientras continúa descendiendo el nivel, la AAA tiene que captar agua utilizando compuertas ubicadas a mayor profundidad y las obstrucciones pueden limitar el flujo hacia la Planta de Filtros Sergio Cuevas.
Una carrera contra el nivel del embalse
El reto para las agencias será aprovechar el periodo en que las orillas permanezcan descubiertas.
Si lluvias significativas recuperan el nivel de Carraízo antes de que finalicen las labores, parte de las áreas identificadas podría volver a quedar bajo agua y dificultar el uso de maquinaria pesada.
Por esa razón, la creación del grupo especial busca acelerar simultáneamente los permisos, la planificación y la coordinación entre el DRNA, la AAA y la Guardia Nacional.
El Gobierno intenta así convertir uno de los efectos negativos de la sequía —el dramático descenso del embalse— en una oportunidad para recuperar parte de la capacidad perdida durante décadas.
Sin embargo, el dragado no constituye por sí solo una solución inmediata al racionamiento ni puede generar agua donde no existe.
Su beneficio sería principalmente estructural: permitir que Carraízo pueda almacenar una mayor cantidad de agua cuando regresen las lluvias, reduciendo parte del impacto que ha tenido la acumulación histórica de sedimentos sobre uno de los embalses más importantes para el área metropolitana.




