250 años: Libertad, Innovación y Oportunidad - Opinión

El autor plantea que el ELA, la identidad puertorriqueña y los valores conservadores fortalecen el vínculo permanente con Estados Unidos y la libertad

Por Jessiel CorderoOpinión|

Jessiel Cordero, joven comunicador invitado de INDIARIO.
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Un día como hoy, un 4 de julio de 1776 se marcó un hito histórico, la nación más poderosa del mundo, Estados Unidos, logró nacer y venció el dominio que le perpetuaba Inglaterra.

Comenzando con tan solo 13 colonias históricas: Connecticut, Delaware, Georgia, Maryland, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Pennsylvania, Rhode Island, Carolina del Sur, Virginia y un distrito federal que sirva como sede neutral e independiente del gobierno de los Estados Unidos ese siendo Washington D.C.; esa fue la intención de los padres fundadores en el artículo 1 sección 8 de la Constitución Federal.

De ahí, con grandes aspiraciones expandieron al oeste conquistando y adquiriendo los estados que conocemos hoy en día. Posteriormente, conquistaron a Puerto Rico y otras jurisdicciones, manteniendo territorios, el Estado Libre Asociado — que se consolida en el 1952-53 — y diferentes pactos de libre asociación con otros países independientes. Pero algo que ha hecho a Estados Unidos lo que es hoy, son los valores y pilares fundamentales de una sociedad, valores que nosotros como puertorriqueños cada día gozamos y compartimos con nuestros compatriotas: la libertad individualel derecho a la vida, la democraciala meritocracia, el capitalismo y la familia.

Absurdo que haya personas que abogan por la abolición de estas, ¿verdad?

Muchos analistas intentan encasillar la política puertorriqueña en moldes rígidos, argumentando que no se puede ser un fiel defensor del Estado Libre Asociado y, al mismo tiempo, un republicano, conservador y firmemente proamericano. Se equivocan. Ser estadolibrista en Puerto Rico y defender nuestra unión permanente con los Estados Unidos es la máxima expresión de un patriotismo dual que honra nuestra identidad y abraza la libertad global. Como bien decía el presidente Ronald Reagan: “No hay valores más profundamente arraigados en el alma estadounidense que los compartidos por la comunidad hispana: el amor por la familia, la fe en Dios y un profundo respeto por el trabajo duro.” Esos valores conservadores son el motor de nuestro pueblo bajo el ELA, y son los mismos que nos unen de forma permanente a la gran nación americana.

Por consiguiente, recalco que me enorgullece ser puertorriqueño como también estadounidense.

Me honra amar nuestra bandera mono-estrellada y saludar esa bandera de 50 estrellas, honrando a los soldados caídos en combate y veteranos, incluyendo a mi abuelo, Sgto. Arsenio Cordero, que sirvió en la Guerra de Corea, cuyo logro fue prevenir que Corea del Sur cayera bajó las garras del comunismo y el socialismo de Corea del Norte. Un ideal tóxico e inhumano que ha fracasado internacionalmente, causando miles de muertes y que lamentablemente está comenzando a hacer sus estragos en Nueva York. De tal manera, aprovecho para agradecerle a todos los veteranos que han servido para garantizar nuestras libertades. Es por eso, por lo que como ciudadanos americanos y puertorriqueños debemos ser seres aspiracionales y buscar la excelencia. Esa, la cual yo le llamo la “excelencia puertorriqueña”, cuyos pilares son los mismo que el de nuestros hermanos en la nación: el trabajo duro, la responsabilidad, la libertad individual y la familia. Ronald Reagan nos advirtió una vez que “la libertad no está a más de una generación de la extinción... debe ser luchada y protegida.”

El presidente Abraham Lincoln dijo: “Estados Unidos jamás será destruido desde fuera. Si cedemos y perdemos nuestras libertades, será porque nos hemos destruido a nosotros mismos.”

Para proteger esa libertad significa perfeccionar nuestra relación con el gobierno federal, prevenir la intromisión del gobierno en la vida de cada puertorriqueño y puertorriqueña, fomentar el capitalismo, proteger la vida desde la concepción, crear un modelo de desarrollo económico sostenible, mano de hierro contra el crimen y la corrupción, maximizar el impacto económico a favor del boricua y garantizar que Puerto Rico siga siendo el bastión de la democracia en el Caribe, aliado a los Estados Unidos. De igual manera, nosotros tenemos que asumir responsabilidad a nivel gubernamental como individual. De esta manera, se pueden cosechar nuevas herramientas locales necesarias para prosperar y encaminarnos a un proyecto de patria sólido para continuar forjando el camino hacia la excelencia puertorriqueña que visualizo y esbozo en este escrito.

Los Estados Unidos de América, Ronald Reagan versus el socialismo y el comunismo vía la Unión Soviética, Abraham Lincoln con la abolición de la esclavitud y el presidente Calvin Coolidge con su visión de un gobierno limitado y bajos impuesto, trazaron el camino para que nosotros los puertorriqueños lo hagamos. Esto lo ratifica Coolidge cuando dijo:

“Si queremos mantener la gran herencia que se nos han legado, debemos tener la misma mentalidad que los padres que la crearon.”

Por tal razón, en este día festivo les exhorto a mis hermanos estadistas y a los estadolibristas hacer unión para celebrar este día tan importante.

¡Que Dios bendiga al Estado Libre Asociado de Puerto Rico! ¡Y que Dios bendiga a los Estados Unidos y feliz cumpleaños!

RECORDATORIO: A los amigos del PIP y MVC, que no se olviden que son ciudadanos americanos igualmente y gozan de las libertades del ELA y la constitución federal. Felicidades a ustedes también.