El amor que sostiene al mundo
El asesor de asuntos públicos, Ralyant Oxíos celebra y agradece a mamá, Lydia Ly Montañez
Por Ralyant Oxios|Opinión|
Hay amores que se celebran.
Y hay amores que literalmente sostienen el mundo.
El amor de una madre pertenece a la segunda categoría.
Las madres son las primeras en creer en nosotros cuando todavía no sabemos ni creer en nosotros mismos. Son quienes cargan silencios, preocupaciones y sacrificios que muchas veces nunca vemos. Son quienes se levantan cansadas, siguen adelante rotas por dentro y aun así encuentran fuerzas para abrazar, aconsejar y proteger.
En una generación donde muchas veces se romantiza la independencia y la frialdad, el amor de mamá sigue siendo ese refugio que no pide nada a cambio. Ese lugar donde uno siempre vuelve, aun cuando la vida nos golpea.
Hay madres que celebrarán este día rodeadas de hijos y nietos. Otras lo celebrarán trabajando, luchando, sobreviviendo. Algunas tendrán a sus hijos lejos. Otras cargarán el dolor inmenso de haber perdido uno. Y también hay hijos que hoy darían todo por escuchar una vez más la voz de su mamá.
Por eso el Día de las Madres no debe convertirse solamente en flores, especiales de restaurantes o publicaciones bonitas en redes sociales. Debe ser un recordatorio de gratitud. De presencia. De valorar mientras todavía hay tiempo.
Porque la verdad es que nadie nos ama como mamá.
Nadie ora como mamá.
Nadie se preocupa como mamá.
Nadie celebra nuestras victorias con tanta sinceridad como mamá.
Y aunque muchas veces no lo digan, las madres también necesitan ser abrazadas, escuchadas y cuidadas. También se cansan. También lloran. También tienen miedo.
Hoy quiero reconocer a las madres que siguen dando todo aun cuando sienten que nadie lo nota. A las que hacen milagros con poco. A las que trabajan doble turno. A las madres solteras. A las abuelas que hicieron de madres. A las que corrigen con amor. A las que siguen orando por hijos que quizás ya crecieron pero siguen necesitando dirección.
Y de manera muy especial, quiero felicitar a mi mamá, Lydia Ly Montañez Negrón. Gracias por tu amor, por tus consejos, por tus sacrificios silenciosos y por nunca dejar de creer en mí aun en los momentos más difíciles. Muchas de las bendiciones y valores que hoy llevo conmigo comenzaron contigo.
Gracias.
Gracias por sostener hogares enteros aun cuando ustedes mismas estaban cansadas. Gracias por enseñarnos valores, carácter y sensibilidad. Gracias por las veces que pusieron nuestras necesidades por encima de las suyas.
Y sobre todo, gracias por ese amor que se parece tanto al amor de Dios: firme, paciente y lleno de gracia.
Feliz Día de las Madres. 💐
