Dávila Colón gana pleito por incumplimiento de contrato y libelo contra Univisión
El Tribunal Supremo dejó firme el fallo que halló malicia real y ordenó pagar $187,500 por la cancelación injustificada del veterano analista
Por Redacción InDiario|Policía y Tribunales|
Las determinaciones judiciales que concluyen que WKAQ-580 AM y las empresas de Univisión incumplieron el contrato del analista político Luis Dávila Colón y que incurrieron en libelo al difundir expresiones falsas y difamatorias sobre él son ya finales, firmes e inapelables, luego de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico se negara a revisar el caso y rechazara las solicitudes de reconsideración presentadas por los demandados.
Con ello queda definitivamente adjudicado que la terminación del contrato de Dávila Colón como conductor del programa radial El Azote no estuvo justificada por los hechos ocurridos en junio de 2020 y que los comunicados divulgados por la empresa tras su despido constituyeron una actuación difamatoria. En una sentencia emitida por el Tribunal de Primera Instancia de Bayamón el 7 de abril de 2025, confirmada por el Tribunal de Apelaciones y dejada intacta por el Supremo, el foro determinó que fue la emisora la que incumplió sus obligaciones contractuales y ordenó el pago de la compensación correspondiente al período restante del contrato, ascendente a $187,500, más intereses.
Más significativa aún resultó la determinación sobre los comunicados públicos. La sentencia concluye que las publicaciones contenían información falsa y que los demandados le atribuyeron al analista una intención y una conducta que no surgían del contenido de la grabación ni de la evidencia presentada en el litigio. Al examinar la actuación de los ejecutivos, el tribunal determinó que actuaron con "grave menosprecio por la verdad" y que la publicación se realizó con "malicia real". La empresa, sostiene el fallo, "no se limitó a distanciarse de los comentarios del Demandante, sino que volcó la opinión pública en su contra imputándole una intención vil que evidentemente no tenía", y los comunicados tenían la capacidad de exponerlo "al odio y desprecio del pueblo", lo que los configura como un caso de libelo per se.
EL ORIGEN DE LA CONTROVERSIA
La controversia surgió el 15 de junio de 2020, durante una discusión al aire sobre las acusaciones de racismo formuladas contra el programa La Comay y sobre lo que Dávila Colón describía como una creciente tendencia a utilizar alegaciones de racismo, sexismo u homofobia para presionar la salida de comentaristas y programas de los medios de comunicación. En ese segmento, el analista defendía al personaje de Kobbo Santarrosa frente a señalamientos públicos. Para ilustrar el debate, hizo referencia a la manera en que ciertos negros utilizan entre sí "nigger" una palabra comúnmente considerada ofensiva, sin dirigirla a persona alguna.
Tres días después, la empresa canceló de forma inmediata su contrato y distribuyó un comunicado en el que afirmó que Dávila Colón había utilizado un "insulto ofensivo y despreciable", calificó su conducta como una "actitud vil" y anunció públicamente la terminación de la relación profesional. Tras examinar la totalidad de la evidencia, el tribunal concluyó que esas imputaciones eran falsas, que el contexto en que se pronunció la expresión resultaba indispensable para interpretar su significado y que la conducta atribuida por la empresa no surgía del contenido real de la grabación.
La sentencia recoge, además, que la emisora emitió sus comunicados sin haber escuchado la totalidad del segmento radial, que no había recibido quejas sobre las expresiones al momento de decidir la cancelación, que ninguna persona de la comunidad afrodescendiente presentó reclamaciones y que varios de los ejecutivos responsables de recomendar o aprobar la terminación nunca revisaron el contrato vigente antes de decidir. El expediente refleja que la controversia fue impulsada principalmente por intervenciones de figuras políticas y mediáticas externas, como Aníbal Acevedo Vilá y Julio Ricardo Varela, del medio neoyorquino Latino Rebels, que promovieron públicamente cuestionamientos contra el analista y presionaron a la empresa para que actuara.
UN OPERATIVO DE CANCELACIÓN Y MORDAZA POLÍTICA
La determinación de incumplimiento contractual y libelo fue confirmada por unanimidad por el Tribunal de Apelaciones. Más adelante, el Tribunal Supremo rechazó intervenir y denegó dos solicitudes de reconsideración, agotando todas las vías de revisión y convirtiendo las determinaciones en finales e inapelables. Aunque la responsabilidad ya quedó resuelta, el litigio continúa para fijar la cuantía de los daños a la reputación, el sufrimiento emocional y demás perjuicios reclamados por el analista.
"Después de casi siete años de litigio, tres niveles del sistema judicial han evaluado este caso y han llegado a la misma conclusión", expresó Dávila Colón. "La determinación del tribunal demuestra que fui víctima de un operativo de cancelación y mordaza política que buscó despojarme del empleo y sacarme del aire. Creo que este caso deja lecciones valiosas sobre el clima de medios actual". Añadió que ahora corresponde "completar la etapa relacionada con los daños ocasionados por unas imputaciones que los tribunales concluyeron fueron falsas y difamatorias" y confió en cerrar "uno de los episodios más difíciles" de su vida profesional.

