A empezar de cero el conteo para la salida de la Junta
El presupuesto que cierra hoy no sería el primer paso indIscutible hacia la salida de la Junta por diferencias entre las partes, dice el ente fiscal.
Por Redacción InDiario|Política|
La narrativa de que Puerto Rico ya había comenzado oficialmente la cuenta regresiva para la salida de la Junta de Supervisión Fiscal recibió un golpe de precisión técnica: el presupuesto que culmina este martes, 30 de junio de 2026, no necesariamente cuenta como el primer presupuesto aprobado por consenso entre el Gobierno y el ente federal.
La aclaración surge en momentos en que Puerto Rico entra a un nuevo año fiscal con otro presupuesto certificado por la Junta, mientras La Fortaleza insiste en presentar el proceso presupuestario como evidencia de responsabilidad fiscal y de avance hacia el fin de la supervisión federal.
El problema está en la palabra “consenso”. Aunque el presupuesto del año fiscal 2025-2026 fue promovido por el Gobierno como un hito histórico y como el primer presupuesto balanceado certificado bajo PROMESA, la Junta ahora establece una distinción clave: que haya presupuesto certificado no significa necesariamente que haya existido consenso pleno entre las partes.
Una diferencia que cambia el relato
PROMESA establece que, para que la Junta termine sus funciones, Puerto Rico debe cumplir con varios requisitos, entre ellos mantener presupuestos balanceados por al menos cuatro años fiscales consecutivos y recuperar acceso razonable a los mercados de crédito.
Por eso, cada presupuesto cuenta. O deja de contar.
Si el presupuesto que acaba hoy no se reconoce como el primero dentro de esa ruta, el calendario político y fiscal que se había vendido como avance hacia la salida de la Junta queda menos claro.
Gobierno vendió un logro mayor
En junio de 2025, la administración de Jenniffer González celebró la firma del presupuesto como un evento histórico. La Fortaleza lo presentó como el primer presupuesto balanceado certificado por la Junta Fiscal y como un paso esencial para recuperar mayor control sobre las finanzas públicas.
Ese mensaje fue importante políticamente porque permitía al Gobierno reclamar que Puerto Rico había entrado en una nueva etapa: menos confrontación con la Junta, mayor disciplina fiscal y una ruta más definida hacia el fin de PROMESA.
Pero la nueva aclaración del ente federal introduce una sombra sobre esa lectura. Si hubo diferencias sustanciales entre las partes, el presupuesto pudo haber sido certificado, pero no necesariamente validado como el primer presupuesto consensuado en la secuencia que el Gobierno necesita para demostrar estabilidad fiscal sostenida.
El nuevo presupuesto entra bajo vigilancia
La controversia ocurre justo cuando comienza el año fiscal 2026-2027. La gobernadora firmó el nuevo presupuesto con ajustes y vetos de línea a partidas introducidas por el Senado, mientras la Junta certificó el documento para que entre en vigor el 1 de julio.
El presupuesto del Fondo General asciende a unos $13,174 millones, luego de una reducción cercana a $5.8 millones frente a la versión originalmente sometida. Entre los cambios figuraron ajustes a partidas de la Administración de Servicios Generales, fondos bajo la Oficina de Gerencia y Presupuesto, asignaciones legislativas y recursos vinculados a sistemas administrativos del Gobierno.
Aunque el presupuesto nuevo fue certificado, la Junta mantiene su autoridad para revisar cumplimiento, exigir controles, evaluar reprogramaciones y asegurarse de que el gasto público se mantenga dentro del Plan Fiscal.
El país sigue bajo PROMESA
La discusión deja al descubierto una realidad incómoda. Puerto Rico puede aprobar presupuestos, firmarlos y celebrarlos, pero la interpretación final sobre si esos presupuestos cumplen con el estándar de PROMESA sigue en manos de la Junta.
Eso reduce el margen político del Gobierno para reclamar victorias absolutas. También obliga a mirar con más cuidado cada expresión oficial sobre la salida del ente federal.
La Junta se va cuando se cumplan los requisitos técnicos y legales de PROMESA. Y si el presupuesto que termina hoy no cuenta como el primer presupuesto en consenso, el reloj de salida no está tan adelantado como se había querido proyectar.



