Congreso avanza ley para atender falta de vivienda asequible

ROAD to Housing Act, busca aumentar la oferta de vivienda y reducir costos de construcción; cuenta con apoyo de Trump

Por Redacción InDiarioPolítica|

Tim Scott (R) presidente del Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado junto a Elizabeth Warren (D) ranking member del comité. (Al Drago/Bloomberg)
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El Congreso de Estados Unidos se encamina hacia la recta final de una de las reformas de vivienda más significativas en décadas: el 21st Century ROAD to Housing Act, una legislación impulsada por los republicanos del Senado que busca aumentar la oferta de vivienda, reducir los costos de construcción y modernizar los programas federales para enfrentar la crisis de asequibilidad que afecta a las familias trabajadoras. La Cámara de Representantes aprobó la versión enmendada el 20 de mayo por una votación abrumadora de 396 a 13, luego de que el Senado pasara su propia versión el 12 de marzo por 89 a 10. El acrónimo ROAD significa Renewing Opportunity in the American Dream — renovar la oportunidad del sueño americano.

El mercado de vivienda en Estados Unidos ha enfrentado durante décadas una inflación persistente que ha hecho cada vez más difícil alcanzar la meta de comprar casa. La legislación ataca el problema desde su raíz: el desbalance entre oferta y demanda. Entre sus disposiciones, la ley moderniza los programas federales de vivienda administrados localmente, exime ciertas actividades de construcción del proceso de revisión ambiental para acelerar el desarrollo, elimina el requisito de que las casas prefabricadas se construyan con un chasis permanente — reduciendo costos — y actualiza las opciones de financiamiento para vivienda prefabricada y rural.

La legislación responde a la Orden Ejecutiva 14376 del presidente Donald Trump, dirigida a proteger al comprador individual frente a la compra masiva de viviendas unifamiliares por parte de grandes inversionistas institucionales. El Título IX de la ley establece que las viviendas unifamiliares deben estar disponibles para las familias y no ser acaparadas por fondos corporativos, devolviéndole prioridad al comprador común que aspira a la propiedad. La medida es prospectiva: limita compras futuras sin exigir que se vendan las propiedades adquiridas antes de su promulgación.

La iniciativa está encabezada por el presidente del Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado, Tim Scott (R-Carolina del Sur), con el respaldo de la senadora Elizabeth Warren (D-Massachusetts) como miembro de mayor rango del comité. Para Scott, la asequibilidad de la vivienda es un asunto profundamente personal que lo motivó a encabezar esta legislación. La administración Trump emitió una declaración respaldando el proyecto, presentándolo como una victoria de asequibilidad de cara a las elecciones de 2026.

Como ambas cámaras aprobaron versiones distintas, la legislación debe regresar al Senado para un voto final. El Senado puede aprobar la versión de la Cámara tal como está o ir a un proceso de conferencia para reconciliar las diferencias entre ambos textos. Aunque el respaldo ha sido amplio, la aprobación final sigue siendo posible pero incierta: han surgido puntos de fricción no relacionados con la vivienda, incluyendo demandas de republicanos de la Cámara sobre desregulación de bancos comunitarios y una prohibición permanente — en lugar de temporal — a que la Reserva Federal emita una moneda digital, además de la advertencia de Trump del 9 de marzo de que no firmará otra legislación hasta que se apruebe un proyecto separado relacionado con la votación.

Para Puerto Rico, donde el acceso a la vivienda asequible es una crisis persistente, el alcance de esta legislación federal podría tener implicaciones directas sobre el mercado local de bienes raíces y las oportunidades de las familias boricuas de adquirir vivienda propia.