Republicanos lanzan ofensiva contra sustituto de Platner

Un super PAC alineado con el liderato republicano reservará $42 millones para defender el escaño de Susan Collins en Maine.

Por Redacción InDiarioPolítica|

Troy Jackson, nuevo nominado demócrata al Senado por Maine tras la salida de Platner (Indiario)
Comparte el artículo:

La batalla por uno de los escaños más disputados del Senado federal comenzó con una ofensiva millonaria. Horas después de que el Partido Demócrata de Maine escogiera a Troy Jackson como su nuevo candidato, una organización republicana anunció una inversión de al menos $42 millones para impedir que derrote a la senadora Susan Collins en las elecciones de noviembre. 

Jackson, expresidente del Senado estatal y leñador de quinta generación, fue seleccionado mediante una votación de 566 a 5 durante una convención especial celebrada en Bangor. Sustituirá en la papeleta a Graham Platner, quien había ganado las primarias demócratas, pero abandonó la contienda tras enfrentar una alegación de agresión sexual que ha negado. 

Anuncio lo presenta como “peor” que Platner

El Senate Leadership Fund, un comité de acción política dedicado a proteger la mayoría republicana en el Senado, lanzó inmediatamente una compra publicitaria de seis cifras contra Jackson. El anuncio lo describe como “Graham Platner, pero peor” y cuestiona su temperamento, sus enfrentamientos políticos y varios incidentes ocurridos durante su carrera legislativa. 

La pieza menciona un altercado ocurrido durante una sesión legislativa de 2021, cuando Jackson lanzó una botella de agua durante una discusión con la entonces senadora estatal demócrata Heather Sanborn sobre una medida relacionada con el costo de los medicamentos recetados. Jackson reconoció recientemente que no debió lanzar la botella y atribuyó su conducta a la intensidad del debate. 

El anuncio republicano también resalta una antigua querella ética relacionada con una segunda residencia de Jackson y reportes que señalan que adeudaba aproximadamente $4,600 en contribuciones estatales durante su fallida campaña a la gobernación de Maine. Esos asuntos forman parte de la estrategia para retratarlo como un político conflictivo y vulnerable ante el electorado moderado. 

Jackson responde con mensaje de clase trabajadora

Durante su discurso ante los delegados demócratas, Jackson centró su candidatura en el costo de vida, la desigualdad económica y las dificultades que enfrentan las familias trabajadoras. El nuevo candidato acusó a Collins de favorecer durante décadas los intereses de corporaciones y personas adineradas. 

Jackson se presenta como un líder populista de izquierda con experiencia representando comunidades rurales. Su campaña destaca su apoyo a la reducción del costo de los medicamentos, los alimentos gratuitos en las escuelas, la protección de empleos sindicalizados, los hospitales rurales y el alivio contributivo sobre la propiedad. 

“No somos de la izquierda. No somos de la derecha. Somos los de abajo y estamos levantándonos”, declaró Jackson tras recibir la nominación, anticipando que su campaña buscará movilizar al electorado obrero que había respaldado a Platner. 

De posiciones conservadoras al ala progresista

Jackson comenzó su carrera política como republicano y mantuvo posiciones conservadoras sobre el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Con el paso de los años cambió de postura y actualmente apoya un derecho federal al aborto y legislación de derechos civiles para la comunidad LGBTQ+. 

También ha sido respaldado por el senador independiente Bernie Sanders y se ubica en el sector populista y progresista del Partido Demócrata. Tanto Jackson como Platner han utilizado el término “genocidio” para describir las operaciones militares de Israel en Gaza, postura que probablemente será utilizada por los republicanos durante la campaña. 

Collins conserva una amplia ventaja financiera

Jackson enfrentará a Susan Collins, quien ocupa el escaño desde 1997 y preside el poderoso Comité de Asignaciones del Senado. La republicana cerró el segundo trimestre de 2026 con aproximadamente $11 millones disponibles, mientras Jackson asegura haber recaudado más de $1 millón desde que entró en la contienda. 

Una encuesta del Centro de Estudios de la Universidad de New Hampshire colocó a Jackson y Collins estadísticamente empatados. El estudio también encontró que una mayoría de los participantes en las primarias demócratas favorecía a Jackson para sustituir a Platner. 

La contienda será determinante para el control del Senado, donde los republicanos mantienen una mayoría de 53 a 47. Maine representa una de las principales oportunidades de los demócratas para arrebatarle un escaño al Partido Republicano, pero Jackson tendrá poco más de tres meses para organizar una campaña estatal y resistir una ofensiva publicitaria de decenas de millones de dólares.