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SpaceX llevará centros de inteligencia artificial al espacio

La empresa prevé lanzar en 2027 sus primeros satélites Starmind AI1 con tecnología de Nvidia para procesar datos y ejecutar modelos de IA en órbita.

Por Agencia EFETecnología|

SpaceX (Archivo)
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SpaceX se prepara para llevar la carrera de la inteligencia artificial fuera del planeta. La compañía aeroespacial fundada por Elon Musk proyecta lanzar durante el cuarto trimestre de 2027 sus primeros satélites equipados con tecnología de Nvidia, como parte de un plan para desarrollar centros de computación de inteligencia artificial en órbita.

Los nuevos satélites, denominados Starmind AI1, integrarán sistemas de procesamiento diseñados específicamente para operar en las particulares condiciones del espacio, donde el peso, el consumo energético y la disipación de calor representan desafíos muy distintos a los de un centro de datos convencional.

Musk informó que SpaceX trabajó junto a Nvidia en una arquitectura que pretende reducir considerablemente el tamaño y peso del equipo necesario para ejecutar operaciones de inteligencia artificial.

Según explicó el empresario, el diseño desarrollado para Starmind resulta más sencillo, económico, compacto y liviano que los tradicionales gabinetes de servidores utilizados en los centros de datos terrestres.

El calendario supone además una aceleración de los planes de SpaceX, que anteriormente había proyectado comenzar el despliegue de infraestructura de computación orbital en 2028. Ahora, la compañía apunta hacia finales de 2027 para colocar en órbita sus primeras unidades.

Nvidia lleva sus procesadores al espacio

Nvidia confirmó que SpaceX utilizará tecnología basada en su arquitectura Vera Rubin para el proyecto Starmind AI1.

La plataforma está diseñada para permitir que los satélites realicen directamente en órbita tareas como procesamiento de grandes volúmenes de datos, inferencia de inteligencia artificial, análisis de información y operaciones autónomas, reduciendo la necesidad de enviar continuamente todos los datos hacia centros terrestres.

De acuerdo con Nvidia, su módulo espacial Vera Rubin puede ofrecer hasta 25 veces más capacidad de procesamiento de IA por GPU que generaciones anteriores utilizadas como referencia, mientras mantiene las restricciones de tamaño, peso y consumo eléctrico que requieren las operaciones espaciales.

La idea detrás de los centros de datos orbitales es procesar información prácticamente en el mismo lugar donde se genera.

Actualmente, los satélites recopilan enormes cantidades de imágenes, señales y otros datos que posteriormente deben transmitirse a la Tierra para su procesamiento. Incorporar mayor capacidad computacional directamente en órbita permitiría analizar parte de esa información inmediatamente y transmitir únicamente los resultados relevantes.

Nvidia sostiene que este modelo podría tener aplicaciones en áreas como vigilancia ambiental, detección de incendios e inundaciones, análisis meteorológico, inteligencia geoespacial, infraestructura crítica y operaciones autónomas de vehículos espaciales.

Una apuesta multimillonaria por la IA

El proyecto forma parte de una expansión mucho mayor de SpaceX hacia la infraestructura de inteligencia artificial.

Según datos divulgados por EFE, Musk anunció previamente que la empresa utilizará exclusivamente chips de Nvidia para ampliar su capacidad de cómputo y pretende cerrar 2026 con más de 2 gigavatios de capacidad, acercándose a los 10 gigavatios durante 2027.

La inversión, sin embargo, es considerable.

Durante el segundo trimestre de 2026, SpaceX registró inversiones de capital relacionadas con inteligencia artificial por aproximadamente $15,828 millones, más del doble de lo destinado durante el trimestre anterior.

En ese mismo periodo, la compañía reportó ingresos por $7,814 millones, un crecimiento interanual de 92%, aunque cerró el trimestre con una pérdida neta de $541 millones.

Ese fuerte ritmo de inversión evidencia la magnitud de la apuesta de Musk por integrar los negocios espaciales, las comunicaciones satelitales y la inteligencia artificial bajo una infraestructura tecnológica cada vez más interconectada.

De los centros de datos terrestres a la órbita

Los centros tradicionales utilizados para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial requieren enormes cantidades de electricidad, terrenos, sistemas de enfriamiento e infraestructura.

La computación orbital plantea un modelo distinto: utilizar plataformas diseñadas específicamente para operar en el espacio, potencialmente alimentadas por energía solar y ubicadas cerca de los satélites que producen los datos.

Nvidia lleva varios meses impulsando esta estrategia. En marzo presentó formalmente su plataforma de “space computing”, diseñada para trasladar capacidades comparables a las de un centro de datos hacia satélites y estaciones espaciales. La empresa trabaja también con compañías como Axiom Space, Kepler Communications, Planet Labs, Sophia Space y Starcloud.

El director ejecutivo y fundador de Nvidia, Jensen Huang, ha planteado que a medida que aumente la cantidad de satélites y misiones espaciales será necesario que la capacidad de procesamiento acompañe a los datos, en lugar de depender exclusivamente de infraestructura instalada en la Tierra.

SpaceX se convierte ahora en uno de los protagonistas principales de esa apuesta.

Si el calendario anunciado se cumple, 2027 podría marcar el comienzo de una nueva etapa en la que los satélites dejen de ser únicamente plataformas de comunicación, observación o navegación y comiencen a operar también como verdaderos centros de procesamiento de inteligencia artificial en el espacio.