Fortaleza rechaza alza en la luz y contempla ayudas
El Ejecutivo esperará la decisión del Negociado de Energía y asegura que evaluará alternativas para aliviar el bolsillo de los abonados
Por Redacción InDiario|Energía|
La Fortaleza reiteró este martes su oposición a un nuevo aumento en la tarifa eléctrica y adelantó que evaluará mecanismos para ayudar económicamente a los consumidores si el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) termina autorizando el incremento solicitado.
El secretario de Asuntos Públicos, Jean Peña Payano, sostuvo que la gobernadora Jenniffer González Colón mantiene su posición en contra de aumentos adicionales en el costo de la electricidad, aunque reconoció que la determinación sobre la revisión tarifaria corresponde al organismo regulador.
“Nosotros vamos a estar tomando provisiones para evaluar, en caso de que se aumente como se propuso, cómo podemos ayudar a la gente”, expresó Peña Payano durante una conferencia de prensa.
La administración, sin embargo, no detalló qué tipo de ayuda contempla, cuánto dinero podría destinarse ni cuáles consumidores serían elegibles.
Esperarán por el Negociado de Energía
Peña Payano indicó que el Ejecutivo aguardará por la determinación del NEPR antes de anunciar cualquier iniciativa.
“Vamos a esperar qué dice el Negociado de Energía. Nosotros nos hemos opuesto a eso”, señaló.
El funcionario tampoco estableció qué nivel de aumento, si alguno, podría resultar aceptable para La Fortaleza.
“La gobernadora claramente no está a favor de ese ni cualquier otro aumento”, insistió.
El planteamiento coloca al Ejecutivo públicamente en contra del incremento, pero reconoce al mismo tiempo que la decisión tarifaria está en manos del Negociado.
Fortaleza cuestiona justificación para el aumento
Peña Payano también rechazó vincular directamente el incremento propuesto en los costos de generación con el conflicto en Medio Oriente y la situación en el estrecho de Ormuz.
Según explicó, el combustible utilizado para generar electricidad en Puerto Rico no procede de esa región, información que aseguró haber corroborado con el equipo energético del Gobierno.
“Si bien es cierto hay un conflicto en Medio Oriente, hay un asunto del estrecho de Ormuz, el tema de combustible que se utiliza en Puerto Rico para la generación de energía no viene de esa área”, afirmó.
Peña Payano planteó además que existen otros componentes del sistema eléctrico que deberían examinarse antes de trasladar costos adicionales a los consumidores.
Vuelve a cuestionar salarios
Entre esos asuntos, el secretario de Asuntos Públicos volvió a colocar sobre la mesa la compensación que reciben ejecutivos vinculados al sistema eléctrico.
Peña Payano contrastó esos salarios con los ingresos de los pensionados que dependen de recursos limitados para cubrir sus necesidades.
“Nosotros seguimos con retirados que apenas pueden vivir con 33 dólares diarios, mientras ellos se ganan 750 mil dólares al año. Así que yo creo que es una discusión que como sociedad tenemos que tener”, manifestó.
Gas natural también entra en la ecuación
La discusión sobre el costo de la electricidad ocurre paralelamente a la controversia por el suministro de gas natural de New Fortress Energy (NFE) y la imposibilidad del buque AMUR River de completar hasta ahora su entrada al terminal de la empresa en San Juan.
Peña Payano advirtió que la falta de gas obliga a utilizar diésel para mantener operando las unidades que normalmente utilizan el combustible suministrado por NFE.
“El que no llegara ese gas natural obliga a estas plantas a operar con diésel que cuesta tres, cuatro veces más y eso se le va a pasar a la gente”, sostuvo.
La administración mantiene además una disputa con NFE sobre la activación de una alternativa contractual negociada en diciembre de 2025 que, según el Gobierno, permite buscar otra fuente de gas natural cuando el suplidor no pueda entregar el combustible.
El asunto llegó esta semana al Tribunal Federal luego de que el Gobierno reclamara que NFE reconociera la activación de esa disposición contractual.
Para La Fortaleza, ambas controversias convergen finalmente en un mismo punto: el impacto que los costos de generación podrían terminar teniendo sobre la factura que pagan los consumidores puertorriqueños.
Mientras el Negociado de Energía evalúa la solicitud tarifaria, el Ejecutivo mantiene su oposición al aumento, pero comienza a preparar un escenario alterno: si el regulador lo aprueba, buscará alguna fórmula para amortiguar su impacto sobre los abonados.




