Pilotos tenían datos del Coast Guard sobre el AMUR River

NFE alega que los prácticos recibieron desde el 16 de septiembre información federal que identificaba al buque como examinado y despejado

Por Redacción InDiarioEnergía|

Según NFE, los pilotos de la Bahia de San Juan pudieron haber ocultado información importante que conocían del Coast Guard sobre el buque AMUR River desde mediados de mes. (INDIARIO)
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Un nuevo giro en la controversia judicial por la entrada del AMUR River al Puerto de San Juan coloca bajo escrutinio la información que tenían en su poder los prácticos de la Bahía de San Juan mientras reclamaban a NFEnergía documentación adicional sobre la seguridad y autorización del buque.

Una orden emitida el martes por la jueza federal Silvia Carreño Coll recoge el planteamiento de NFE de que, entre el 16 y el 20 de septiembre, el Departamento de Prevención del Sector San Juan de la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) hizo circular su registro diario de programación de movimientos, y que esa documentación fue recibida, entre otros, por la San Juan Bay Pilots Association.

Según la posición presentada por NFE y recogida por el tribunal, esa documentación indicaría que los demandantes tenían desde al menos el 16 de septiembre información del Coast Guard relacionada con el AMUR River. La documentación identificaba al barco como examinado y despejado (screened and cleared), sujeto a las condiciones del puerto.

La revelación cobra peso porque, durante los días siguientes, los mismos prácticos reclamaron a NFE múltiples documentos para determinar si estaban dadas las condiciones para realizar de manera segura la entrada y posterior atraque del buque.

¿Los pilotos escondieron información?

La documentación conocida no permite afirmar categóricamente que los pilotos "escondieron" una autorización de entrada. Ese matiz es importante.

NFE sostiene que la documentación del Coast Guard es evidencia relevante que los prácticos ya tenían y que la empresa no había visto cuando estos presentaron sus argumentos ante el tribunal. Los prácticos, por su parte, sostienen que aparecer en esa documentación como embarcación examinada o despejada no equivale a una autorización específica del Capitán del Puerto para atracar el AMUR River en el terminal de NFE.

La controversia tiene entonces dos niveles: qué información tenían los prácticos y qué significaba jurídicamente esa información.

Lo primero adquiere nueva relevancia con el Documento 411: los prácticos recibieron información procedente del Coast Guard relacionada con el AMUR River desde el 16 de septiembre, según recoge la orden judicial. Lo segundo continúa en disputa: los prácticos sostienen que todavía hace falta demostrar que el barco puede ocupar el espacio de atraque de NFE sin invadir el canal federal de navegación.

NFE cuestiona qué sabían los prácticos

El planteamiento de NFE resulta particularmente relevante porque, durante la controversia, la empresa ha sido objeto de fuertes cuestionamientos precisamente por la entrega de documentos.

La semana pasada, Carreño Coll advirtió que podría imponer a NFE una sanción de $10,000 y le ordenó mostrar causa por lo que describió como falta de franqueza en el manejo de información requerida por el tribunal. La jueza había reclamado evidencia que respaldara la afirmación de que la Guardia Costera había autorizado la entrada del barco.

Ahora NFE dirige parte de ese escrutinio hacia los demandantes. Según la compañía, fue mediante la propia presentación de los pilotos que conoció la existencia de esa documentación federal sobre el estatus del AMUR River. Es decir, los prácticos tenían documentos del Coast Guard sobre el buque que NFE desconocía que habían recibido.

Eso no demuestra por sí solo un ocultamiento deliberado. Para llegar a esa conclusión habría que establecer, entre otras cosas, si los pilotos tenían obligación de divulgar antes esa documentación, qué interpretación razonable tenían de ella y si omitieron su existencia al hacer alguna representación específica al tribunal.

NFE: el buque cumple y nadie lo ha prohibido

Los documentos conocidos hasta ahora muestran dónde está el choque entre ambas partes. NFE argumenta que las certificaciones federales demuestran que el AMUR River cumple con las exigencias regulatorias y que la Guardia Costera no ha impedido su entrada. Los prácticos responden que una certificación de cumplimiento del buque no sustituye una determinación específica sobre si una nave de esas dimensiones puede entrar y permanecer en el terminal particular de NFE bajo las condiciones existentes.

El AMUR River tiene un ancho reportado de 44.24 metros, mientras que en la controversia se ha señalado un parámetro previo de 43.40 metros para las embarcaciones consideradas en las condiciones del terminal. Esa diferencia está en el centro de las preocupaciones sobre el espacio disponible y el canal de navegación.

Los prácticos han planteado como alternativa mantener dos remolcadores disponibles mientras el barco permanezca atracado, medida cuyo costo NFE ha objetado en cuanto a quién debe asumirlo.

La información que los pilotos tenían y no pusieron sobre la mesa

Durante semanas, la controversia giró en torno a si NFE entregaba a tiempo la información que los prácticos solicitaban. El Documento 411 invierte parte de esa ecuación: ahora la interrogante es qué sabían los propios prácticos sobre el estatus que el Coast Guard había asignado al buque, y desde cuándo.

La jueza no ha determinado que los pilotos hayan retenido deliberadamente una autorización, y convocó una vista de emergencia para el miércoles a las 9:30 de la mañana para aclarar el alcance de la documentación federal y las condiciones técnicas del muelle. Citó, entre otros, al Capitán del Puerto y a personal de NFE con conocimiento de ingeniería.

Mientras esa discusión continúa, el AMUR River regresó a aguas de Puerto Rico y la Central San Juan permanece dependiendo de diésel, más costoso, ante la interrupción del suministro de gas natural.

Queda una tensión que la vista tendrá que despejar: un grupo que exigió decenas de documentos alegando que le faltaba información para evaluar la entrada del buque, tenía desde el 16 de septiembre documentación del propio Coast Guard que registraba a esa embarcación como examinada y despejada, sujeto a las condiciones del puerto. ¿Qué alcance tenía esa información y por qué no bastó para resolver las objeciones que sostuvieron durante los días siguientes?