Crisis de agua cuesta hasta $20 millones al comercio
El CUD estima pérdidas diarias de entre $18 y $20 millones por cierres, gastos operacionales y fallas en la cadena de suministros.
Por Redacción InDiario|Negocios|
La crisis de agua potable que afecta a distintas regiones de Puerto Rico ya no representa únicamente un problema de servicio esencial, sino también un golpe millonario para la actividad económica y la estabilidad de los pequeños y medianos negocios.
El presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), Ramón Barquín III, estimó que las pérdidas provocadas por las interrupciones del servicio fluctúan entre $18 millones y $20 millones diarios, cifra que podría aumentar mientras continúen los cierres, las limitaciones operacionales y los gastos extraordinarios asumidos por los comerciantes.
Barquín, quien también es economista, explicó que el cálculo se basa en experiencias anteriores con interrupciones de servicios esenciales y en la magnitud de la emergencia actual. No obstante, advirtió que la estimación todavía no incorpora todas las variables que afectan diariamente a los establecimientos.
Entre los sectores más perjudicados figuran los restaurantes, hoteles, farmacias, lavanderías, supermercados y otros negocios que dependen del agua para mantener condiciones sanitarias adecuadas, preparar alimentos, limpiar sus instalaciones o atender al público.
El impacto tampoco se limita a los establecimientos que han tenido que cerrar. Muchos comerciantes han recurrido a la compra de agua embotellada, contratación de camiones cisterna, reducción de horarios, pérdida de inventario y reorganización de turnos de empleados para poder continuar operando.
Aunque algunos negocios cuentan con cisternas, el CUD señaló que estas dejan de ser una solución efectiva cuando la falta de agua se prolonga, debido a que también deben ser abastecidas mediante servicios privados cuyo costo puede alcanzar miles de dólares.
La emergencia también ha comenzado a alterar la cadena de abastecimiento y la experiencia de consumidores y visitantes. Hospederías de la zona metropolitana han reportado gastos de hasta $200,000 en pocos días para mantener el suministro de agua y evitar interrupciones mayores en sus operaciones.
A las averías y deficiencias históricas del sistema se suma ahora el deterioro de las condiciones de sequía. Las autoridades implantaron turnos de interrupción de hasta 48 horas en comunidades de Canóvanas y Río Grande, mientras unos 2.3 millones de residentes viven en zonas afectadas por algún nivel de sequía.
El CUD advirtió que la crisis ocurre en momentos en que los comerciantes ya enfrentan altos costos de energía, nómina, mercancía, seguros y cumplimiento regulatorio. La organización sostiene que la inestabilidad de los servicios esenciales erosiona la confianza empresarial y limita la capacidad de los negocios para invertir, expandirse y crear empleos.




