Clamor a Dios llena el Capitolio de oración y mensajes
Jorge Raschke cuestionó a políticos que “mienten”, proclamó el fin de la sequía y llamó a defender la fe y los valores cristianos
Por Redacción InDiario|Noticias|
Oraciones por Puerto Rico, llamados a la transformación social, críticas a la clase política y testimonios de vidas marcadas por la delincuencia y posteriormente por la conversión religiosa formaron parte este lunes de la 53.ª edición de Clamor a Dios, celebrada en el ala norte del Capitolio.
La tradicional concentración cristiana reunió desde horas de la mañana a creyentes de distintas denominaciones para una jornada de adoración, oración e intercesión por el país. El encuentro se extendió hasta pasadas las 2:00 de la tarde y continuó incluso cuando la lluvia cayó sobre los asistentes.
La organización sostiene que el evento comenzó en 1973, cuando el evangelista Jorge Raschke convocó a un grupo de creyentes a orar frente al Capitolio. Desde entonces se celebra anualmente durante el Día del Trabajo y, según el ministerio, ha permanecido de forma ininterrumpida durante 53 años.
Este año, sin embargo, el mensaje trascendió la oración religiosa y entró directamente en la discusión sobre la política, la criminalidad y los problemas que enfrenta Puerto Rico.
Raschke carga contra los políticos que “mienten”
Uno de los mensajes más contundentes llegó precisamente del fundador de Clamor a Dios.
Raschke dirigió parte de su alocución a la Iglesia, al pueblo y a los gobernantes, y cuestionó a quienes —sin identificar nombres ni partidos— presentan una imagen durante una campaña electoral y actúan de manera diferente cuando alcanzan posiciones de poder.
“Tenemos ya políticos aquí que están entregados a mentir para subir al poder”, expresó el evangelista, quien reclamó que los ciudadanos estén conscientes de a quiénes eligen para gobernarlos.
Raschke aprovechó precisamente el lugar donde se desarrolla anualmente el evento para destacar la importancia de la Asamblea Legislativa.
Argumentó que es en el Capitolio donde se decide gran parte del futuro jurídico del país debido a que allí se aprueban las leyes y sus integrantes son seleccionados directamente por los electores.
“Es aquí donde se decide el futuro legal del pueblo”, sostuvo al explicar por qué, a su juicio, la actividad debe realizarse frente a la sede legislativa.
La expresión tuvo una particularidad este año: contrario a ediciones anteriores, no hubo participación de políticos en la actividad, según reseñó El Nuevo Día.
“El Día del Clamor comienza a terminar la sequía”
La crisis de agua que ha afectado durante meses a distintos sectores de Puerto Rico también estuvo presente.
Raschke retomó uno de los temas con los que históricamente ha relacionado el evento y aseguró haber recibido un mensaje divino sobre la sequía que atraviesa la isla.
El evangelista relató desde la tarima una conversación en la que aseguró haber afirmado que “el Día del Clamor comienza a terminar la sequía”.
Posteriormente sostuvo ante los asistentes que Dios había comenzado un proceso de sanación mientras el pueblo permanecía en oración.
Las expresiones ocurrieron precisamente el mismo día en que fuertes aguaceros afectaron sectores del norte, noroeste y este de Puerto Rico y provocaron avisos y advertencias de inundaciones. La coincidencia meteorológica, no obstante, no establece una relación causal con la actividad religiosa.
Una oración por los puntos de droga
Otro de los momentos destacados ocurrió con la participación de Alexander Capó Carrillo, anteriormente conocido como “Alex Trujillo”, quien cumplió 15 años de prisión después de haber estado vinculado al narcotráfico y posteriormente se convirtió al evangelismo.
Desde la tarima, Capó Carrillo llevó su experiencia personal a una oración dirigida precisamente hacia personas que actualmente se encuentran involucradas en el mundo criminal.
Pidió por quienes operan puntos de drogas, por vendedores de sustancias ilegales y por personas que han recurrido al asesinato.
“Hoy te pedimos que tu amor lo alcance”, expresó durante su oración.
También dedicó parte de su intervención a las nuevas generaciones, presentando en oración a hijos, nietos, comunidades, barriadas y residenciales públicos de Puerto Rico.
Su participación puso sobre la tarima uno de los mensajes centrales de la jornada: la posibilidad de transformación personal independientemente del pasado de una persona.
Un llamado a mantenerse firmes
La pastora Suralia de León explicó que uno de los propósitos centrales de esta edición fue llamar a los creyentes a mantenerse firmes en la fe, mientras las distintas congregaciones oraban por la sanación de Puerto Rico.
El programa combinó música cristiana, adoración, testimonios, reflexiones e intercesión colectiva.
Raschke, por su parte, insistió en que el movimiento cristiano debe mantener sus convicciones independientemente de las corrientes políticas o sociales del momento y dedicó también parte de su mensaje a denunciar la persecución de cristianos en otras partes del mundo.
Su intervención estuvo marcada por el tono frontal que lo ha caracterizado durante décadas y por una defensa explícita de los valores que identifica con el cristianismo.
53 años frente a la Casa de las Leyes
Lo que comenzó hace más de cinco décadas como una concentración relativamente pequeña se convirtió con el tiempo en una de las actividades religiosas recurrentes de mayor duración realizadas frente al Capitolio.
El propio Ministerio Clamor a Dios describe la convocatoria como una jornada interdenominacional destinada a orar no solamente por la Iglesia, sino también por Puerto Rico, sus gobernantes, las familias y las próximas generaciones.
Y esa combinación volvió a quedar plasmada este lunes.
La tarima sirvió para hablar de Dios, pero también de políticos que engañan al elector, de la crisis de agua, del narcotráfico, de criminalidad, de familias y de una sociedad que, según los líderes religiosos participantes, necesita un proceso de transformación.
Durante 53 años, Clamor a Dios ha escogido como escenario precisamente el lugar donde Puerto Rico escribe sus leyes.
Este lunes regresó allí con el mismo instrumento con el que comenzó en 1973: la oración.




