¿Vale la pena ser T1? Crisis detrás del servicio - Opinión
Escasez de asistentes, bajos salarios y lexigencias del puesto vuelven a poner en riesgo un servicio esencial para estudiantes de educación especial.
Por Miguel Matos Díaz|Opinión|
Cada año estudiante de educación especial y sus familias se preparan para el inicio del nuevo año escolar. Sin embargo, muchos de esos estudiantes han solicitado un asistente de servicio especial, pero aún no tienen uno asignado. ¿Por qué tenemos esa problemática?
En Puerto Rico existe una alta demanda de T-1 para los estudiantes de educación especial, si embargo, estos se ven afectado por el poco personal del mismo. Esto se debe a múltiples razones, entre ellas puede ser desinformación, salario muy poco competitivo, falta de beneficios, un área laboral muy sacrificada, entre otros.
Según MIPE de Departamento de Educación (DDE), hay aproximadamente un total de 88,816 estudiantes de educación especial entre los 6-21 años de edad. Aunque entendemos que no toda esa cantidad de estudiantes necesitan una T-1 es de suma importancia que muchos la necesitan o la han solicitado y no se le a brindado. Aproximadamente hay 5,000 plazas de T-1; con eso dicho no dan abasto para cumplir con la necesidad correspondida.
¿A que se debe esta escasez?
Será que la escasez se debe a la falta de beneficios por el trabajo tan sacrificado, los T-1 tienen un salario base de $11p/h, sin embargo, esto no cubre los desafíos que puede ocurrir asistiendo al estudiante. A pesar de todo este empleo ofrece alguno que otro beneficio como la permanencia, pero aun así valdrá la pena por el trabajo tan sacrificado.
La alta demanda de los T-1 es una crisis en la educación de Puerto Rico, ya que, sin esa asistencia especial, muchos de los niños de este país no se lograrían desarrollar correctamente. La importancia de esta problemática es mayor de la que creemos.
Con el inicio del semestre escolar surgen problemas, dudas y muy pocas soluciones, para los familiares de estos estudiantes, ¿Mi hijo tendrá su asistente asignada este semestre?, ¿Me brindaran el servicio este año? Son preguntas claves que las familias puertorriqueñas se hacen. Sin embargo, es una inédita que ocurre a inicio de cada semestre escolar.
En Puerto Rico existe mucha desinformación y pensamos que las T-1 no son de importancia cuando no es así; estas personas se involucran individualmente con el estudiante asignado, brindándole apoyo para poder seguir desarrollándose. Esto impacta de manera positiva al estudiante y a la familia, porque les brinda seguridad a ambas partes, de que el niño está siendo supervisado y se está desarrollando en todo momento.

Miguel A. Matos Díaz es estudiante subgraduado de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Cayey, donde cursa un Bachillerato en Administración de Empresas con concentración en Contabilidad, complementado con estudios menores en Gerencia de Operaciones y Sociología Política, adscrito al Departamento de Administración de Empresas.




