Miembro del jurado bajo fuego tras negarse a absolver a Clancy
Críticos denuncian una campaña contra el único jurado negro, mientras resurgen preguntas sobre las víctimas y la cobertura mediática.
Por Redacción InDiario|Policía y Tribunales|
El juicio de Lindsay Clancy terminó sin un veredicto, pero en los días posteriores pareció surgir un nuevo acusado ante la opinión pública: el único miembro del jurado que se negó a acompañar a los otros 11 en un veredicto de no culpabilidad por falta de responsabilidad criminal.
El hombre, cuya identidad continúa protegida, era además el único miembro negro de un jurado compuesto por nueve mujeres y tres hombres, según reveló la jurado Paula Devlin durante una entrevista con CBS News. Devlin indicó que las edades fluctuaban entre los 22 y aproximadamente 70 años y que todos los demás integrantes eran blancos.
La revelación racial añadió una nueva dimensión a una controversia que ya había comenzado: tres jurados habían aparecido públicamente para cuestionar al único disidente, NBC10 Boston investigó su vida personal y publicó detalles sobre una antigua acusación de violencia doméstica, una orden de restricción vigente y hasta un proceso de desahucio por más de $12,000 en alquiler atrasado.
Ahora, periodistas, comentaristas, abogados y figuras políticas cuestionan si el escrutinio dejó de concentrarse en Lindsay Clancy —quien admitió haber estrangulado a sus tres hijos— y comenzó a convertirse en una campaña para desacreditar al ciudadano que se negó a absolverla.
“Él pudo haber sido el único que lo entendió”
Una de las críticas más contundentes provino de un lugar poco sospechoso de formar parte de una campaña conservadora contra los medios: The Washington Post.
En una columna publicada el viernes, Kathleen Parker cuestionó a los jurados que han ofrecido entrevistas después del juicio y sostuvo que el disidente “may have been the only one who got it” —pudo haber sido el único que entendió el punto central del caso—.
Parker destacó particularmente una expresión de la jurado Kellie Farina, quien dijo que el hombre tenía dificultades para superar el hecho de que Clancy había matado violentamente a sus hijos.
La columnista respondió con una pregunta: “But what were the others thinking?”, o qué estaban pensando los demás.
Para Parker, resulta preocupante que algunos miembros del jurado hayan hablado posteriormente de factores como el sentido del humor del abogado defensor, su personalidad o la compasión demostrada durante el juicio, mientras el disidente permanecía enfocado en la violencia ejercida contra Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de apenas ocho meses.
Parker también cuestionó la pérdida práctica del anonimato del hombre. Una vez revelado públicamente que era el único hombre negro del panel, escribió, resultaba mucho más sencillo identificarlo aunque los medios no publicaran su nombre.
Megyn Kelly pone el foco sobre los otros 11
La periodista y comentarista Megyn Kelly fue todavía más severa.
Después de observar la entrevista de NBC10 Boston a tres integrantes del jurado, Kelly criticó que la conversación se transformara en un ataque contra el disidente en lugar de someter a escrutinio las razones de quienes querían absolver a Clancy por falta de responsabilidad criminal.
Kelly particularmente cuestionó que la presidenta del jurado, Roni Carlson, relatara que comenzó a completar los formularios de absolución cuando entendió que el holdout había reconocido tener una duda razonable, antes de que este aclarara que aun así no estaba dispuesto a declarar a Clancy no culpable por insanidad.
También levantó interrogantes sobre expresiones de Devlin acerca de que enfermeras que formaban parte del jurado discutieron medicamentos y toxicología durante las deliberaciones. Kelly y otros comentaristas cuestionaron si los conocimientos profesionales individuales de algunos jurados pudieron influir en las discusiones más allá de la evidencia formalmente presentada durante el juicio.
Es una pregunta particularmente relevante porque el juez instruyó al jurado a decidir el caso exclusivamente con la evidencia admitida en sala.
Abogado denuncia una “campaña de desprestigio”
Andrew Kloster, abogado con experiencia en el gobierno federal, fue directamente contra la investigación de NBC10.
“Esto simplemente parece la esperada campaña de desprestigio contra un jurado que estaba ejerciendo sus derechos”, dijo Kloster al Daily Caller.
Kloster cuestionó particularmente la relevancia de divulgar las deudas del hombre y una acusación criminal que había sido desestimada, al señalar que ninguna de las dos circunstancias establece automáticamente que estuviera parcializado en el caso Clancy.
También planteó una pregunta que permanece sin contestación públicamente: ¿cómo logró NBC10 identificar al jurado cuando la lista había sido sellada por el tribunal?
“Me intriga cómo los medios obtuvieron la lista”, expresó Kloster, cuestionando además si alguien investigará una posible filtración.
NBC10 no publicó el nombre del hombre. El argumento periodístico detrás de su investigación es que sus antecedentes podrían resultar relevantes si no fueron revelados correctamente durante la selección del jurado. El cuestionario estándar de Massachusetts pregunta sobre arrestos y acusaciones criminales, y el analista legal del canal Michael Coyne sostuvo que probablemente ninguna de las partes habría aceptado al hombre de conocer toda esa información.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental: hasta ahora no se ha hecho público el cuestionario que él contestó y no se ha demostrado que haya mentido durante el proceso de selección.
DeSantis acusa a NBC de intentar destruir al jurado
La controversia escaló al terreno político durante el fin de semana.
El gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, acusó directamente a NBC de emprender una campaña contra el hombre por haber impedido la absolución.
DeSantis escribió que un hombre se opuso a permitir que una mujer matara a sus tres hijos y quedara libre de responsabilidad criminal, y que NBC estaba tratando de “smear that juror”, es decir, desprestigiarlo. Incluso ofreció simbólicamente “asilo” en Florida al jurado si comenzaba a ser acosado.
El gobernador calificó la cobertura como “otro punto bajo” para los medios tradicionales y defendió que la identidad del jurado debía permanecer protegida.
La revelación racial cambia la conversación
La entrevista de CBS añadió otro elemento.
Cuando Gayle King preguntó por la composición racial del panel, Devlin explicó que había una sola persona de color. King preguntó si se trataba del disidente y, al confirmar que era un hombre negro, reaccionó: “I have to sit with that for just a second.”
La expresión provocó una inmediata reacción política y mediática.
La congresista republicana Nancy Mace ironizó que un hombre negro había formado su propia opinión y CBS parecía sorprendida. El comentarista de CNN Scott Jennings también reaccionó al momento, mientras Matt Walsh sostuvo que quienes llevaban días atacando al jurado acababan de descubrir que era el único integrante negro del panel.
La raza del jurado no demuestra que las críticas en su contra tengan una motivación racial. No existe evidencia pública que permita hacer esa afirmación.
Pero la situación sí genera una pregunta legítima sobre la cobertura: ¿por qué conocemos ahora los problemas económicos, antecedentes familiares, procesos judiciales y acusaciones personales del único hombre que se negó a absolver, mientras prácticamente nada similar ha sido investigado sobre los otros 11 integrantes?
Y existe otra pregunta todavía más incómoda: ¿por qué se ha convertido en noticia nacional quién era este hombre, mientras el razonamiento individual de quienes estaban dispuestos a declarar no criminalmente responsable a una mujer que mató a tres niños recibe considerablemente menos escrutinio?
El relato del “jurado que no siguió la ley”
Buena parte de la cobertura contra el holdout descansa sobre una afirmación realizada por sus compañeros: que reconoció tener “duda razonable” pero aun así se negó a absolver.
La presidenta del jurado ha relatado esa versión públicamente. Pero el propio hombre no ha concedido entrevistas y no ha podido explicar qué quiso decir, sobre qué aspecto específico tenía dudas ni cómo interpretaba la responsabilidad criminal de Clancy.
Incluso Devlin reconoció a CBS que el hombre pudo haberse sentido atacado durante las deliberaciones cuando los demás intentaban convencerlo. El panel comenzó mucho más dividido: ocho favorecían la falta de responsabilidad, dos estaban indecisos y dos se inclinaban hacia culpabilidad. Con el paso de las deliberaciones terminó 11-1.
Por tanto, no fueron inicialmente 11 personas convencidas por la evidencia frente a un solo hombre irracional. Otros integrantes también tuvieron dudas sobre absolver a Clancy y fueron cambiando de posición durante las deliberaciones.
¿Y Cora, Dawson y Callan?
En medio de la discusión sobre enfermedad mental, el jurado, la raza, el cuestionario y la cobertura periodística existe un hecho que no está en controversia:
Cora, Dawson y Callan murieron estrangulados por su madre.
Clancy no niega haberlos matado. La pregunta del juicio era si podía considerarse criminalmente responsable debido a su condición mental.
La legislación de Massachusetts coloca sobre el Estado la obligación de probar más allá de duda razonable no solamente los elementos del delito, sino también que el acusado era criminalmente responsable. Una persona puede ser declarada no responsable si una enfermedad o defecto mental le impidió sustancialmente comprender la criminalidad de sus actos o ajustar su conducta a la ley.
Por eso una absolución por falta de responsabilidad criminal es jurídicamente distinta de concluir que los niños no fueron asesinados.
Pero tampoco es correcto afirmar que las tres muertes ya quedaron impunes.
El juez William Sullivan declaró un mistrial, no una absolución. Los cargos continúan pendientes y la Fiscalía todavía puede solicitar un segundo juicio. La defensa, por su parte, presentó una moción para que el juez declare a Clancy no culpable sin realizar otro proceso. Esa controversia será atendida el 29 de septiembre.
¿Quién terminó sometido a juicio?
La investigación sobre los antecedentes del jurado puede revelar información legítimamente pertinente si eventualmente se demuestra que ocultó datos durante el proceso de selección.
Pero hasta que eso ocurra, la controversia plantea otra cuestión sobre el poder de la exposición mediática.
Un ciudadano fue llamado por el Estado para escuchar semanas de evidencia, deliberó durante siete días y llegó a una conclusión diferente a la mayoría. El juez se negó a destituirlo cuando la defensa lo solicitó y el tribunal supremo estatal tampoco intervino para sacarlo del panel.
Después del juicio, algunos de sus compañeros aparecieron ante las cámaras para cuestionarlo. Los periodistas investigaron su divorcio, acusaciones anteriores, deudas y vivienda. Su raza, edad y género fueron divulgados. Y comentaristas comenzaron a debatir su carácter sin que él haya pronunciado públicamente una sola palabra.
Mientras tanto, tres niños siguen muertos.
Ese contraste es precisamente lo que Parker, Kelly, Kloster, DeSantis y otros críticos están cuestionando desde diferentes perspectivas.
La discusión sobre la salud mental de Lindsay Clancy es necesaria. También lo es examinar si un jurado cumplió correctamente con sus obligaciones.
Pero después de una semana de titulares dedicados al único hombre que se negó a absolverla, surge una pregunta que los medios también tendrán que contestar:
¿Por qué terminó bajo investigación el jurado que dijo “no”, y no la decisión de los once que estaban dispuestos a dejar a Lindsay Clancy sin responsabilidad criminal por la muerte de Cora, Dawson y Callan?




