Demócratas alertan por voto negro en carrera de Texas
Dirigentes temen que la falta de entusiasmo hacia James Talarico complique su intento de arrebatar a los republicanos un escaño clave del Senado.
Por Redacción InDiario|Política|
La competitiva carrera por el Senado federal en Texas enfrenta una nueva preocupación para los demócratas: si su candidato, James Talarico, logrará movilizar suficientemente al electorado negro para derrotar al republicano Ken Paxton en noviembre.
La advertencia surgió públicamente este domingo cuando Ashley Etienne, exdirectora de comunicaciones de la vicepresidenta Kamala Harris, aseguró en Meet the Press que dirigentes y estrategas demócratas en Texas observan con preocupación lo que describió como un nivel moderado de entusiasmo entre los votantes negros.
“La única forma de ganar el estado de Texas como demócrata es sobrepasar las expectativas con los votantes negros”, sostuvo Etienne, quien dijo haber conversado recientemente en Houston con operadores políticos y funcionarios electos del estado.
Según Etienne, también existe preocupación porque todavía no se estaría viendo plenamente en el terreno la inversión de $25 millones que Talarico anunció para movilización y alcance entre votantes negros.
La advertencia adquiere mayor importancia ante una elección que, contra los patrones políticos tradicionales de Texas, se ha convertido en una de las contiendas más competitivas del país. El Cook Political Report reclasificó recientemente la carrera entre Talarico y Paxton como “toss-up”, mientras varios sondeos han colocado a ambos candidatos separados por márgenes estrechos.
Crockett también cuestiona el entusiasmo
Las dudas no provienen únicamente de estrategas externos.
La congresista demócrata Jasmine Crockett, derrotada por Talarico en las primarias del 3 de marzo, reconoció recientemente que no percibe un elevado nivel de entusiasmo hacia el candidato entre sectores de la comunidad negra.
“No siento que necesariamente exista ese entusiasmo dentro de la comunidad negra”, expresó Crockett durante el pódcast Front Page, según reseñó Daily Caller.
Talarico derrotó a Crockett 52.4% a 46.2% en las primarias. Sin embargo, el resultado reveló una marcada división racial dentro del electorado demócrata.
Crockett ganó ampliamente en zonas con altas concentraciones de votantes negros. En los precintos predominantemente negros del condado de Harris, donde se encuentra Houston, obtuvo alrededor del 86% de los votos, mientras Talarico dominó los precintos mayoritariamente blancos por aproximadamente tres a uno.
Un análisis de Reuters encontró igualmente que, en 15 condados de Texas donde al menos uno de cada cinco ciudadanos en edad de votar es negro, Crockett derrotó a Talarico 57% a 42%.
Crockett respaldó formalmente a Talarico después de perder la primaria, aunque posteriormente indicó que no tenía planes de hacer campaña activamente por él.
Encuestas muestran un panorama más favorable
Las preocupaciones demócratas contrastan, sin embargo, con algunos datos recientes.
Una encuesta de Texas Southern University entre votantes negros encontró que 79% de los probables electores negros apoyaría a Talarico, frente a 12% que respaldaría a Paxton. Apenas 7% dijo estar menos dispuesto a votar en noviembre como consecuencia de la derrota de Crockett.
El estudio también reveló una señal de alerta para el Partido Demócrata: 77% de los votantes negros consultados considera que la organización política da por sentado su apoyo.
En ese mismo sondeo estatal, Talarico aparecía con 47% frente a 45% de Paxton, una diferencia dentro del margen de error.
Talarico ha reconocido públicamente la necesidad de reconstruir vínculos. Durante la convención demócrata estatal aseguró que el partido tiene una “historia preocupante” de dar por sentado a los votantes negros y posteriormente anunció la inversión de $25 millones para fortalecer su campaña entre ese sector electoral.
Texas se convierte en campo de batalla
El escenario representa una oportunidad poco común para los demócratas.
Texas no elige un demócrata a un cargo estatal desde 1994, por lo que una victoria de Talarico supondría una ruptura política de más de tres décadas.
Para los republicanos, mantener el escaño es particularmente importante en momentos en que el control del Senado federal se encuentra en disputa. La inesperada competitividad de Texas podría obligar al GOP a dedicar recursos a un estado que tradicionalmente podía considerar seguro.
Paxton, actual fiscal general de Texas, intenta mantener el asiento en manos republicanas, mientras Talarico apuesta a combinar votantes urbanos, latinos, blancos con educación universitaria y una fuerte participación del electorado negro.
Es precisamente este último componente el que ahora provoca inquietud entre dirigentes demócratas.
La pregunta para Talarico ya no parece ser solamente si los votantes negros prefieren a un demócrata sobre Paxton —los sondeos sugieren que una amplia mayoría sí— sino si acudirán a las urnas en los números que necesita para conseguir una victoria estatal históricamente difícil.
Con la carrera clasificada como virtualmente empatada y poco más de dos meses para las elecciones del 3 de noviembre, incluso pequeñas variaciones en participación podrían resultar determinantes.
Con información de Daily Caller, Reuters, The Texas Tribune y Axios.




