Orden de Trump abre paso a psicodélicos
Puerto Rico avanza en el uso terapéutico de algunas drogas
Por Francisco Rodríguez-Burns|Política|
Mediante la firma de una orden ejecutiva que tomó por sorpresa a sectores de especialistas en salud mental, el presidente Donald Trump impulsó el uso de algunas drogas psicodélicas, incluyendo compuestos de ibogaína, al instruir a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y a la Administración para el Control de Drogas (DEA) a desarrollar un marco regulatorio para su posible uso.
La ibogaína, que ya es utilizada en varios países bajo distintos marcos regulatorios, ha sido respaldada de manera contundente por el secretario de Salud federal, Robert F. Kennedy Jr.. De hecho, la orden ejecutiva coincide con algunos esfuerzos que se desarrollan en Puerto Rico, particularmente en el sector privado, para incorporar estas sustancias en tratamientos.
“Las drogas psicodélicas, incluidos los compuestos de ibogaína, muestran potencial en estudios clínicos para abordar enfermedades mentales graves en pacientes cuyas condiciones persisten tras completar terapias estándar. De hecho, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha otorgado la designación de ‘Terapia Innovadora’ a drogas psicodélicas específicas, y actualmente existen numerosos productos en la fase de ensayos clínicos en proceso de evaluación de su seguridad y eficacia. Es política de mi Administración acelerar modelos de investigación innovadores y las aprobaciones regulatorias correspondientes para aumentar el acceso a drogas psicodélicas que podrían salvar vidas y revertir la crisis de enfermedades mentales graves en Estados Unidos”, lee la orden ejecutiva.
Según la orden , el uso de estas sustancias se justifica por la necesidad de explorar tratamientos alternativos para pacientes con trastornos graves de depresión o trastornos por uso de sustancias, entre otras condiciones que no necesariamente responden a terapias convencionales. A pesar de la inversión federal en tratamientos, el documento señala que “nuestro sistema médico aún no ha producido terapias que promuevan una mejoría duradera en la salud mental de los pacientes con cuadros más complejos”, por lo que sostiene que métodos innovadores son necesarios para encontrar soluciones a largo plazo.
Se estima que más de 14 millones de estadounidenses padecen una condición de salud mental grave que interfiere con su vida cotidiana y su capacidad para trabajar. Además, las estadísticas de suicidio en Estados Unidos reflejan un aumento considerable de 37% entre 2000 y 2018. Uno de los sectores más afectados es el de los veteranos. Durante los pasados 20 años, más de 6,000 veteranos han muerto por suicidio anualmente y, en la actualidad, la tasa en esta población es más del doble que la de quienes no han servido en las fuerzas armadas.
Como parte de la orden ejecutiva, se establece además un esfuerzo coordinado entre el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) con el Departamento de Asuntos de los Veteranos (VA) y el sector privado para ampliar la investigación sobre drogas psicodélicas.
La directriz instruye a estas agencias a fomentar una mayor participación en ensayos clínicos, promover el intercambio de datos y fortalecer la generación de evidencia terapéutica, con prioridad en aquellos compuestos que ya han recibido la designación de “Terapia Innovadora”.
Asimismo, ordena la formalización de acuerdos de intercambio de información entre agencias federales para facilitar que los datos de estudios clínicos estén disponibles para la FDA, con el fin de agilizar la evaluación y eventual aprobación de medicamentos que cumplan con los estándares regulatorios federales.
En Puerto Rico, más de una veintena de profesionales de la salud se capacita en modelos terapéuticos que incorporan el uso de psicodélicos para tratar la depresión resistente, en un contexto en el que la investigación científica continúa acercando la posible aprobación de estas terapias por parte de la FDA.



