Trump ordena cambios para fortalecer la industria naval
El plan incluye una nueva instalación de la Marina, cambios en portaaviones e inversión extranjera para ampliar la industria naval.
Por Francisco Rodríguez-Burns|Política|
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este domingo un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional dirigido a reformar los programas de construcción y reparación de embarcaciones de la Marina, ante retrasos, aumentos de costos y limitaciones en la capacidad de la industria naval estadounidense.
Entre las principales disposiciones, el memorando ordena establecer una quinta instalación naval dedicada a aumentar la capacidad de reparación de submarinos y portaaviones. Según la Casa Blanca, sería la primera instalación de este tipo creada en más de 80 años.
Cambios en el futuro portaaviones USS Doris Miller
La iniciativa también contempla cambios importantes en la construcción del futuro portaaviones USS Doris Miller(CVN-81). El memorando ordena al secretario de Guerra sustituir los sistemas electromagnéticos avanzados para el lanzamiento de aeronaves y los elevadores de armamento por sistemas tradicionales de vapor e hidráulicos durante la construcción de la embarcación.
La administración Trump atribuyó parte de los problemas que enfrentan los programas de construcción naval de la Marina a diseños excesivamente complejos y modificaciones realizadas durante el proceso de desarrollo. Según la Casa Blanca, estas situaciones han provocado aumentos en los costos, retrasos y, en algunos casos, cancelaciones.
Inversión extranjera bajo el “modelo de Finlandia”
El memorando también ordena impulsar inversiones más directas en la base industrial de construcción naval estadounidense mediante un esquema inspirado en el denominado “modelo de Finlandia”, utilizado previamente en el programa de rompehielos medianos de la Guardia Costera.
Bajo ese modelo, empresas extranjeras que realicen inversiones sustanciales y permanentes en instalaciones de construcción naval en Estados Unidos y capaciten una fuerza laboral estadounidense podrían recibir autorización temporal para construir hasta dos embarcaciones en sus países de origen.
Esas unidades serían utilizadas para atender necesidades inmediatas mientras embarcaciones adicionales son construidas posteriormente en instalaciones estadounidenses revitalizadas mediante esas inversiones.
La estrategia busca aumentar tanto la capacidad como la competencia dentro de una industria que, según la administración, enfrenta una acumulación de órdenes en seis importantes programas de construcción de la Marina. La Casa Blanca sostuvo además que el sector comercial estadounidense ha perdido competitividad internacional y que la reducción de la capacidad industrial y de la red de suplidores ha contribuido a mayores costos y demoras.
Centro especializado y reorganización de NAVSEA
Como parte de la reorganización, el gobierno federal establecerá además un centro especializado para almacenar, reparar y reacondicionar componentes críticos utilizados en los principales programas de submarinos de la Marina.
Trump también ordenó una revisión, reforma y reorganización completa del Naval Sea Systems Command (NAVSEA), organismo responsable de buena parte del diseño, construcción, mantenimiento y modernización de los barcos y sistemas de combate de la Marina.
Una estrategia más amplia para recuperar capacidad marítima
Las nuevas directrices forman parte de una estrategia más amplia de la administración Trump para aumentar la capacidad marítima estadounidense, tanto militar como comercial.
Durante su mensaje ante el Congreso en marzo de 2025, Trump prometió revitalizar la construcción naval comercial y militar de Estados Unidos. Un mes después firmó una orden ejecutiva dirigida a fortalecer el sector marítimo estadounidense y posteriormente estableció en el Consejo de Seguridad Nacional una oficina dedicada a asuntos marítimos y capacidad industrial.
La administración también ha impulsado una expansión de la flota de rompehielos para fortalecer la presencia estadounidense en el Ártico. Según la Casa Blanca, legislación contributiva promovida por Trump incluyó cerca de $9,000 millones para la construcción de rompehielos pesados, medianos y ligeros.
En octubre de 2025, Trump autorizó además la construcción de hasta cuatro de esas embarcaciones fuera de Estados Unidos para atender necesidades inmediatas de seguridad nacional en el Ártico.
La estrategia continuó en febrero de este año con la presentación del Maritime Action Plan, que contempla inversiones y expansión de la construcción naval comercial y militar, cadenas de suministros, reparación de embarcaciones, transporte marítimo, infraestructura portuaria y capacitación de trabajadores.
Con el nuevo memorando, la administración coloca el énfasis en aumentar la capacidad de Estados Unidos para construir, mantener y reparar su flota, al tiempo que busca reducir los retrasos y costos que han afectado varios de los principales programas navales del país.




