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Zapata contradice a Colón y sacude caso Power Expectations

La exjefa de la AEE dijo que Colón conocía el proceso, denunció falta de información y calificó su supervisión de «dictatorial».

Por Redacción InDiarioPolítica|

La ex directora ejecutiva de la AEE, Ing. Mary Carmen Zapata, compareción ante la Comisión de Gobierno de la Cámara de Representantes. (Suministrada)
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La comparecencia de Mary Carmen Zapata Acosta ante la Cámara de Representantes dejó este lunes una pregunta incómoda sobre el fallido contrato multimillonario de Power Expectations: ¿cómo pudo la directora ejecutiva de la Autoridad de Energía Eléctrica firmar un acuerdo de $5,887 millones sin conocer controversias que ya circulaban alrededor del proceso?

Zapata, quien estampó su firma en representación de la AEE, asumió responsabilidad por haber firmado. Pero durante horas de interrogatorio describió un proceso en el que, según su versión, la corporación pública que terminaría obligándose contractualmente fue mantenida al margen de etapas importantes y recibió información incompleta, tardía o, en algunos casos, después de tomadas determinadas decisiones. 

Su testimonio también chocó directamente con la versión ofrecida anteriormente por el zar de Energía, Josué Colón Ortiz, sobre su participación en el proceso.

Sí sabía del proceso”, sostuvo Zapata sobre Colón, al indicar que el funcionario era copiado en comunicaciones y recibía actualizaciones relacionadas con la contratación. 

Firmó sin conocer la controversia

Zapata declaró que firmó el contrato la noche del 10 de junio de 2026, después de que el acuerdo hubiera recibido aprobaciones de la Junta de Gobierno de la AEE, el Negociado de Energía y la Junta de Supervisión Fiscal, además del visto bueno jurídico correspondiente dentro de la corporación pública. 

Pero aseguró que en ese momento desconocía los señalamientos relacionados con la validez de las firmas de representantes de compañías que integraban el consorcio.

“Al momento de firmar el contrato no tenía conocimiento alguno” de esa controversia, declaró ante la Comisión de Gobierno de la Cámara, presidida por Víctor Parés Otero. 

La admisión coloca en el centro de la investigación otro asunto: quién tenía la información, desde cuándo la tenía y por qué no llegó oportunamente a la funcionaria que finalmente obligó a la AEE con su firma.

La AEE, contratante pero fuera del proceso

Zapata describió además una participación limitada de la AEE durante etapas de la contratación dirigida por la Oficina Independiente de Adquisiciones, conocida como 3PPO.

Según explicó, la Autoridad ni siquiera participó en la elaboración inicial del RFP y recibió el documento menos de una hora antes de su publicación, sin tiempo razonable para evaluarlo. 

También narró dificultades para obtener documentación de 3PPO. Algunos archivos, dijo, llegaban de manera paulatina, otros estaban protegidos y ciertos accesos expiraban.

El cuadro presentado por Zapata fue el de una agencia que tendría que firmar y ejecutar un contrato multimillonario, pero que no necesariamente tenía control —ni acceso inmediato— a toda la información producida durante su desarrollo. 

«Josué sí sabía»

Uno de los momentos más importantes de la vista surgió cuando Zapata fue interrogada sobre cuánto conocía Colón.

La exdirectora sostuvo que el zar de Energía estaba informado sobre el trámite y recibía copia de comunicaciones relacionadas con la contratación. También señaló que Colón estuvo presente en reuniones vinculadas al proyecto. 

Su versión contrasta con expresiones anteriores de Colón, quien había rechazado haber participado en la evaluación, negociación o adjudicación del contrato.

La diferencia es importante: conocer que existía y avanzaba el proceso no es necesariamente lo mismo que conocer cada controversia alrededor del proponente. Precisamente, la Cámara intenta determinar qué información estaba en manos de cada funcionario en momentos específicos.

Zapata sí sostuvo que posteriormente confrontó a Colón al enterarse de información que, según ella, debió habérsele comunicado.

«No me tenía que dar toda la información»

La exfuncionaria llevó entonces el interrogatorio más allá del contrato.

Relató que durante su permanencia al frente de la AEE hubo ocasiones en las que se enteraba tarde de decisiones relacionadas con las funciones de la corporación y que llegó a reclamarle directamente a Colón mayor comunicación.

Según su testimonio, en algunas ocasiones el funcionario le respondía que no tenía que proporcionarle toda la información o que determinados asuntos no eran pertinentes. 

Cuando se le preguntó por el estilo de supervisión del zar de Energía, Zapata utilizó una descripción particularmente dura:

“Él tiene un estilo de supervisión tipo dictatorial”.

La exdirectora aclaró que no consideraba ese estilo dirigido exclusivamente hacia ella, sino una forma general de ejercer la supervisión. 

Una sustitución ya estaba en marcha

La controversia también alcanzó la composición del consorcio.

Según Zapata, la AEE conoció el 17 de junio que 3PPO evaluaba la sustitución de Enchanted Rock por Flotek. Un correo del 12 de junio reflejaba que Power Expectations había avanzado un acuerdo de sustitución sin contar todavía con autorización de la Autoridad. 

Zapata finalmente aprobó la sustitución el 31 de julio, luego de una petición formal de Power Expectations y de recibir una recomendación favorable de 3PPO.

La secuencia vuelve a colocar bajo examen cuánto control real tenía la AEE sobre un proceso contractual que terminaría llevando su firma.

El contrato se desplomó

El acuerdo tampoco sobrevivió mucho tiempo.

Luego de que la Junta de Supervisión Fiscal retirara su autorización y surgiera el incumplimiento relacionado con la fianza de ejecución requerida, la AEE canceló el contrato el 18 de agosto

El proyecto pretendía añadir 400 megavatios de generación temporera mediante un contrato que ascendía a aproximadamente $5,887 millones.

Para entonces, la polémica había dejado de ser únicamente energética. El proceso de contratación ya estaba bajo escrutinio legislativo y comenzaba a provocar referidos a distintas autoridades.

Zapata llevó el caso a agencias estatales y federales

Entre el 1 y el 2 de septiembre, Zapata indicó que la AEE realizó referidos relacionados con el proceso al Departamento de Justicia, la Oficina de la Contralora, la Oficina del Inspector General, la Oficina de Ética Gubernamental, la Administración de Servicios Generales y el FBI, entre otras entidades. 

Días después abandonó la dirección ejecutiva de la corporación pública.

La existencia de referidos no implica que se haya determinado responsabilidad penal o administrativa contra alguna de las personas relacionadas con el proceso.

Ahora las versiones chocan de frente

La investigación cameral entra ahora en una etapa en la que los representantes tendrán que comparar testimonios, documentos, correos electrónicos y mensajes producidos durante el proceso.

Zapata no negó su propia responsabilidad: ella firmó.

Pero su defensa ante la Cámara fue igualmente clara: sostuvo que tomó esa decisión sin disponer de toda la información que posteriormente descubrió que otras partes ya tenían.

Ese planteamiento deja el foco sobre 3PPO, sobre la cadena de comunicaciones dentro del Gobierno y, particularmente, sobre Josué Colón.

La interrogante que queda abierta ya no es solamente por qué fracasó un contrato de casi $5,900 millones. Es también quién sabía qué, desde cuándo lo sabía y por qué la persona que tenía que firmar asegura que no se enteró hasta después.