Cannabis supera alcohol y tabaco en consumo casi diario
CDC registra casi 200,000 visitas de emergencia vinculadas al síndrome de hiperémesis cannabinoide desde 2023, con jóvenes entre los más afectados.
Por Redacción InDiario|Salud y Bienestar|
El consumo frecuente de marihuana continúa ganando terreno en Estados Unidos y comienza a reflejarse con mayor claridad en las salas de emergencia, particularmente entre los jóvenes.
Datos federales divulgados recientemente indican que 21.4 millones de estadounidenses consumieron cannabis diariamente o casi todos los días durante 2025, superando por primera vez, bajo esa medida de frecuencia, a los 19.9 millones que fumaban cigarrillos y los 17.2 millones que consumían alcohol con una periodicidad comparable.
La precisión es importante: esto no significa que más estadounidenses consuman marihuana que alcohol en términos generales. El alcohol continúa teniendo muchos más consumidores ocasionales. Lo que cambió es que el cannabis pasó a encabezar las tres sustancias cuando se compara el número de personas que las utilizan diaria o casi diariamente.
La tendencia preocupa a las autoridades sanitarias porque coincide con una mayor identificación de una condición asociada directamente con el consumo frecuente de cannabis: el síndrome de hiperémesis cannabinoide, conocido por sus siglas en inglés como CHS.
Casi 200,000 visitas a salas de emergencia
Un informe publicado el 6 de agosto por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) identificó 199,565 visitas a salas de emergencia relacionadas con CHS entre enero de 2023 y mayo de 2026.
La condición está asociada con el consumo prolongado y frecuente de cannabis y provoca episodios recurrentes de náuseas severas, vómitos y dolor abdominal. En situaciones graves, los síntomas pueden resultar debilitantes y requerir tratamiento hospitalario.
Los jóvenes aparecen especialmente afectados.
Entre octubre de 2025 y mayo de 2026, las personas de 15 a 24 años registraron 34,374 visitas relacionadas con CHS, seguidas por 29,653 entre las edades de 25 y 34 años. La tasa proporcional entre los jóvenes de 15 a 24 años fue más de tres veces superior a la observada para la población general incluida en el análisis.
Los CDC advierten además que el síndrome puede aparecer antes de lo que anteriormente se pensaba, incluso durante el primer año de consumo en determinados casos.
Pero hay una advertencia importante sobre el aumento
Aunque algunos informes han descrito un aumento de aproximadamente 16% en las visitas entre octubre de 2025 y mayo de 2026, los propios CDC piden cautela al interpretar las cifras.
El 1 de octubre de 2025 entró en vigor por primera vez un código de diagnóstico específicamente diseñado para identificar el síndrome de hiperémesis cannabinoide.
Antes de esa fecha, muchos casos podían clasificarse simplemente como vómitos cíclicos acompañados por un diagnóstico relacionado con cannabis. Después del nuevo código, la cantidad de casos identificados aumentó abruptamente.
De hecho, la proporción mensual promedio registrada después de implantarse el nuevo código resultó 3.7 veces superioral promedio observado anteriormente.
Pero los investigadores señalan expresamente que gran parte de ese salto puede deberse a una mejor identificación y documentación médica, y no necesariamente a que la incidencia real se multiplicara de repente por esa cantidad.
Lo que sí concluyen es que el problema probablemente estaba subestimado.
Cannabis gana terreno mientras caen cigarrillo y alcohol
Los datos de la Encuesta Nacional sobre Uso de Drogas y Salud muestran un cambio considerable en los hábitos estadounidenses.
Según las cifras de 2025 citadas por Daily Caller, el consumo diario o casi diario de cannabis aumentó alrededor de 21% desde 2021, mientras el tabaquismo frecuente disminuyó 28% y el consumo frecuente de alcohol cayó aproximadamente 24%.
La trayectoria ya era evidente en los datos oficiales de 2024. SAMHSA calculó entonces que el 6.3% de los adultos estadounidenses consumía marihuana diaria o casi diariamente durante el año, frente a 5.1% en 2021.
El cambio ocurre además en momentos en que los productos disponibles pueden contener concentraciones de THC considerablemente superiores a las de décadas anteriores. Los CDC señalan que las concentraciones de THC han aumentado con el tiempo y que los productos de alta potencia están asociados con patrones de consumo más frecuente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Ansiedad, depresión y el uso como escape
Otro elemento detrás de la discusión es la salud mental.
Daily Caller plantea que parte del crecimiento puede estar relacionado con jóvenes que recurren al cannabis como una forma de automedicarse frente a ansiedad, depresión y preocupación por su futuro económico. Existen estudios que documentan que algunos jóvenes consumidores efectivamente reportan utilizar cannabis para manejar síntomas emocionales.
Paralelamente, encuestas recientes muestran una generación preocupada por sus perspectivas económicas. Un estudio divulgado por Northwestern Mutual encontró que 71% de los jóvenes de la Generación Z cree que podría no alcanzar al menos uno de los grandes hitos tradicionales de la vida, como comprar una vivienda, casarse o alcanzar determinada estabilidad financiera.
Sin embargo, una asociación no demuestra causalidad. Las encuestas no permiten concluir que la incertidumbre económica esté provocando directamente el aumento del consumo de marihuana.
Tampoco significa que el cannabis sea necesariamente una solución para la depresión o ansiedad.
Una revisión científica publicada en The Lancet Psychiatry en julio encontró que el consumo diario y los trastornos por consumo de cannabis aparecen con mayor frecuencia entre jóvenes que también presentan trastornos como ansiedad, depresión, bipolaridad o psicosis, aunque la relación puede ser compleja y operar en ambas direcciones.
El otro rostro de la normalización
Durante años, el debate estadounidense sobre la marihuana estuvo dominado por la legalización, la despenalización y sus posibles usos medicinales.
Los nuevos datos colocan otra realidad sobre la mesa: la normalización también ha venido acompañada por millones de consumidores que utilizan cannabis prácticamente todos los días.
Los CDC no están sosteniendo que cada consumidor desarrollará CHS. Sí advierten, sin embargo, que el principal factor relacionado con esta condición es precisamente el uso frecuente y sostenido y recomiendan aumentar la educación pública, particularmente entre los jóvenes.
El fenómeno presenta así una paradoja para Estados Unidos: mientras generaciones más jóvenes están abandonando progresivamente el cigarrillo tradicional y reduciendo determinadas formas de consumo de alcohol, el cannabis está ocupando parte de ese espacio como hábito cotidiano.
Y las salas de emergencia comienzan a mostrar uno de los costos potenciales de ese cambio.




