Especial 250 Años: Alta traición en Filadelfia - Parte 6

En la continuación de este especial de Indiario, entramos a los tensos pasillos del Congreso Continental y conoceremos a Richard Henry Lee

Por Redacción InDiarioHistoria|

Recreación fotográfica de Richard Henry Lee, en el segundo Congreso Continental en 1776. (Indiario AI)
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Para entender lo que realmente sucedió en el Segundo Congreso Continental en el verano de 1776, debemos borrar de nuestra mente las inmaculadas pinturas al óleo donde hombres con pelucas empolvadas debaten educadamente. La realidad de Filadelfia era otra: una habitación asfixiante por el calor, ventanas cerradas para evitar a los espías británicos y un ambiente cargado de paranoia, desconfianza mutua y miedo.

Hoy, a 17 días de la celebración del Semiquincentenario, nuestra cuenta regresiva nos lleva a los tensos pasillos de ese Congreso para analizar el momento exacto en que la conspiración se volvió oficial. El protagonista no fue un radical de las calles de Boston, sino un aristócrata virginiano: Richard Henry Lee.

El cálculo político (Realpolitik) de John Adams 

Durante meses, la facción independentista, liderada en gran parte por el abrasivo John Adams de Massachusetts, había intentado empujar a las 13 colonias hacia la ruptura. Pero Adams tenía un problema de relaciones públicas: las colonias del sur y del centro (como Nueva York y Pensilvania) desconfiaban profundamente de los "fanáticos" de Nueva Inglaterra y temían que solo querían arrastrarlos a su guerra local.

Adams sabía que si él proponía la independencia, la moción fracasaría. Necesitaba que la propuesta viniera de la colonia más grande, rica e influyente del continente: Virginia. Fue una jugada maestra de realpolitik. La facción radical movió los hilos para que la asamblea de Virginia instruyera a sus delegados a proponer la separación, y el hombre designado para lanzar la granada en la sala fue Richard Henry Lee.

Catorce palabras y una soga al cuello 

El 7 de junio de 1776, Lee se puso de pie ante una sala profundamente dividida y leyó su ahora legendaria resolución:

"Que estas Colonias Unidas son, y por derecho deben ser, Estados libres e independientes, que están absueltos de toda lealtad a la Corona Británica..."

En la historia escolar, este momento se enseña como un triunfo de la libertad. En la realidad legal del siglo XVIII, lo que Lee acababa de hacer era articular un acto de alta traición en voz alta y ponerlo por escrito. Al presentar esta resolución, Lee se estaba poniendo voluntariamente una soga al cuello. Si la revolución fracasaba, este documento sería la principal prueba de cargo para ahorcarlo, descuartizarlo y confiscar todas las tierras y riquezas de su familia.

El pánico de los moderados 

La reacción inmediata en la sala no fue una ovación de pie. Fue el pánico. Delegados de colonias como Pensilvania, Maryland y Nueva York, liderados por figuras moderadas como John Dickinson, retrocedieron horrorizados. Argumentaron que las colonias no estaban listas, que no tenían aliados militares extranjeros y que declarar la independencia sin el apoyo unánime del pueblo era un suicidio nacional.

El debate se volvió tan fiero y la sala estaba tan fracturada que el Congreso tuvo que tomar una decisión de emergencia: aplazar la votación sobre la Resolución de Lee durante tres semanas para dejar que los ánimos se enfriaran y dar tiempo a que las colonias indecisas cambiaran de opinión.

Sin embargo, la caja de Pandora ya estaba abierta. Lee había forzado a los delegados a mirar directamente al abismo. Ya no podían seguir fingiendo que solo estaban negociando impuestos; tenían que decidir si iban a fundar un país o morir en la horca intentándolo.

(Mañana, en nuestra entrega para el Día 16, veremos qué hizo el Congreso durante esas tres semanas de aplazamiento. Conoceremos a los hombres a los que se les ordenó la imposible tarea de redactar un documento que justificara esta traición ante el mundo: el infame Comité de los Cinco, y por qué el trabajo sucio recayó en un introvertido joven de 33 años llamado Thomas Jefferson).

Indiario presenta una serie de reportajes especiales sobre los sucesos que guiaron a la Declaración de Independencia de EEUU