Especial 250 Años: Golpe de estado de las élites - Parte 20
En la continuación del especial de INDIARIO, discutimos la Convención Constitucional y como las élites intentaron hacer una constitución de los ricos
Por Redacción InDiario|Historia|
Si hay un documento en Estados Unidos que es tratado con reverencia casi religiosa, es la Constitución. Se nos ha enseñado a imaginar a los Padres Fundadores en 1787 como semidioses sabios, debatiendo desinteresadamente cómo maximizar la libertad para todos. Pero en Indiario sabemos que cuando 55 de los hombres más ricos de un continente se encierran en secreto en una habitación, rara vez es para ceder su propio poder.
Hoy, a solo 3 días de la celebración del Semiquincentenario, abrimos las puertas selladas del Independence Hall en Filadelfia para exponer la verdad sobre la Convención Constitucional. No fue un ejercicio de democracia prístina; fue, en la práctica, un golpe de estado burocrático y silencioso diseñado por la élite para proteger sus fortunas y frenar el poder del pueblo llano.
El pánico a "demasiada democracia"
Tras derrotar a los británicos, Estados Unidos se gobernaba bajo los Artículos de la Confederación, un sistema que dejaba casi todo el poder en manos de los estados y de las asambleas locales. Para las élites, esto se convirtió rápidamente en una pesadilla.
Sin un ejército central fuerte, el gobierno no podía cobrar impuestos eficientemente ni aplastar rebeliones internas. El punto de quiebre ocurrió en 1786 con la Rebelión de Shays en Massachusetts, donde miles de granjeros pobres y veteranos de guerra, ahogados por las deudas y a punto de perder sus tierras, tomaron las armas contra los recaudadores de impuestos. Para hombres acaudalados como George Washington y Alexander Hamilton, esto fue aterrador. Se dieron cuenta de que si la mayoría pobre y endeudada lograba controlar las asambleas estatales, podrían votar para perdonar deudas y redistribuir la riqueza. Había que detener a las masas antes de que usaran la democracia en contra de los ricos.
Un golpe de estado a puerta cerrada
Bajo el pretexto de simplemente "enmendar" los Artículos de la Confederación, 55 delegados fueron enviados a Filadelfia en el verano de 1787. ¿Quiénes eran? Abogados ricos, especuladores de tierras, mercaderes y dueños de grandes plantaciones esclavistas. No había ni un solo granjero pobre, ni un artesano, ni un trabajador manual.
En cuanto entraron, hicieron dos cosas: juraron un pacto de absoluto secreto (llegando a clavar las ventanas para que nadie pudiera escuchar desde la calle) y, traicionando el mandato legal que les habían dado sus propios estados, desecharon el gobierno original y comenzaron a escribir uno completamente nuevo, diseñado a su medida.
Cortafuegos contra el pueblo
La genialidad política de los Fundadores fue crear un sistema que pareciera democrático, pero que en realidad estuviera lleno de "cortafuegos" para evitar que el pueblo tuviera demasiado control directo. El propio James Madison, el "Padre de la Constitución", argumentó claramente que el gobierno debía construirse para "proteger a la minoría de los opulentos contra la mayoría".
Y así lo diseñaron:
- La Cámara de Representantes: Era la única rama del gobierno elegida directamente por el pueblo (los hombres blancos con propiedades). Pero para asegurar que no tuvieran demasiado poder, crearon una cámara superior.
- El Senado: Originalmente, los senadores no eran elegidos por los ciudadanos, sino nombrados por las élites de las legislaturas estatales. Su propósito explícito era ser un club exclusivo que pudiera vetar cualquier ley "populista" que viniera de la cámara baja.
- El Colegio Electoral: Los Fundadores no confiaban en que la gente común fuera lo suficientemente inteligente para elegir a un presidente. Por eso crearon un sistema de "electores" selectos que tomarían la decisión final, alejando la presidencia de la voluntad popular directa.
- La Corte Suprema: Jueces nombrados de por vida, intocables por el voto popular, encargados de tener la última palabra sobre las leyes de la nación.
La República de la Propiedad
Cuando finalmente presentaron la Constitución, gran parte del pueblo llano la rechazó. Los "Antifederalistas" advirtieron que este nuevo documento crearía una aristocracia tan peligrosa como el rey que acababan de derrocar. Sin embargo, controlando la prensa, los bancos y la maquinaria política, las élites lograron que el documento fuera ratificado.
En Indiario destacamos hoy este amargo trago de realidad. La Constitución de los Estados Unidos es una obra maestra de la arquitectura política, sí, pero fue diseñada para asegurar que la estabilidad y los derechos de propiedad de los ricos estuvieran por encima de las necesidades de la mayoría. No fundaron una democracia; fundaron una república corporativa y oligárquica.
(Mañana, en nuestra entrega para el Día 2 de la cuenta regresiva, analizaremos la suprema ironía del primer gobierno: La Rebelión del Whiskey. Cómo George Washington, el hombre que lideró una revolución contra los impuestos británicos, usó su nuevo y poderoso ejército para aplastar y someter a sus propios ciudadanos cuando estos se negaron a pagarle impuestos a él).




