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A ti, juez y jueza municipal, primera linea de la Justicia

En una carta abierta, Carlos Salgado Schwarz reconoce la labor de jueces y juezas municipales y reivindica el valor de su servicio cercano al pueblo

Por Hon. Carlos G. Salgado SchwarzOpinión|

Foto de una sala municipal del Tribunal de Justicia en Puerto Rico (INDIARIO)
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Nota al calce: Las expresiones vertidas en esta columna son estrictamente personales y se emiten a título de ciudadano y de Presidente de la Federación de la Magistratura de Puerto Rico, en el ejercicio legítimo de la gestión asociativa amparada por el Canon 25 del Código de Conducta Judicial. No representan la posición oficial del Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico ni de la Rama Judicial, y se ofrecen con estricto respeto a los límites que impone el Canon 24.

A ti, juez y jueza municipal:

Te escribo esta carta porque hay honores que no caben en un comunicado de prensa ni en una resolución legislativa. Hay reconocimientos que solo se dicen bien de frente, de corazón a corazón, entre quienes conocemos —porque la hemos vivido— la soledad de la toga cuando se lleva puesta lejos de los reflectores.

Tú eres, muchas veces, el primer rostro de la Justicia que ve un pueblo. No el más citado en los tratados, no el más fotografiado en las portadas, pero sí el más cercano. Eres quien atiende la orden de protección a la una de la madrugada, quien preside la vista de un caso de pensión alimentaria mientras afuera se acumula una fila de personas que llegaron desde antes del amanecer, quien decide sobre una fianza con la misma sala llena de gente esperando su turno. Tu tribunal no tiene la solemnidad distante de otros foros; tiene el pulso directo de la calle, y tú lo atiendes con la misma dignidad y el mismo rigor que exige cualquier sala del más alto tribunal.

Sé, porque lo he visto y porque lo he defendido en los pasillos del Capitolio, que tu labor ha sido históricamente subestimada. Que se ha hablado de reclasificación, de equiparación salarial, de jerarquías dentro de la Judicatura, como si la cercanía con el pueblo fuera menos mérito que la distancia de él. No lo es. Al contrario: quien juzga de cerca, quien ve los rostros y escucha las voces sin el filtro de un expediente ya depurado, carga un peso adicional que merece reconocimiento, no minimización.

He llevado tu causa —la de la Federación que hoy me honro en presidir— a los foros donde se legisla el futuro del Poder Judicial. Lo he hecho con la convicción de que un sistema de justicia no se mide solo por sus tribunales de mayor jerarquía, sino por la fortaleza de sus cimientos. Y tú eres cimiento. No adorno, no eslabón menor: cimiento. Seguiremos insistiendo, con firmeza y con respeto, en que esa realidad se traduzca en las estructuras salariales y de clasificación que tu función merece.

Pero esta carta no es, hoy, sobre legislación pendiente ni sobre reclamos por resolver. Es sobre gratitud. Es para decirte, sin ambages, que tu vocación no pasa desapercibida para quienes entendemos lo que cuesta sostenerla: los sacrificios familiares, las salas sobrecargadas, las decisiones que se toman bajo presión de tiempo y de volumen, y aun así, con la vista puesta en hacer justicia a cada persona que cruza tu puerta.

A ti, que firmas resoluciones hasta altas horas para que la próxima vista comience a tiempo. A ti, que aprendiste a decir "no" con firmeza y a decir "sí" con compasión, muchas veces en la misma tarde. A ti, que entendiste que la justicia municipal no es una justicia menor, sino la justicia más inmediata, la más humana, la que primero toca la vida de la gente.

Gracias por sostener, con dignidad y sin estridencia, una función esencial para la paz social de Puerto Rico. La Federación de la Magistratura de Puerto Rico seguirá siendo tu voz institucional en cada foro donde se decida tu futuro, porque tu trabajo honra la toga tanto como la toga te honra a ti.

Con respeto y con gratitud,

Carlos G. Salgado Schwarz

Presidente, Federación de la Magistratura de Puerto Rico

Hon. Carlos Salgado Schwarz, juez del Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico y presidente de la Asociación Puertorriqueña de la Judicatura

El Hon. Carlos G. Salgado Schwarz es un destacado jurista que actualmente se desempeña como juez del Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico y ejerce como presidente de la Federación de la Magistratura. Cuenta con más de 13 años de trayectoria en la judicatura del país, distinguiéndose por su defensa activa de la independencia judicial y la separación de poderes.