Servicio Secreto aparta a tres funcionarios por pesquisa
La investigación por posible conducta impropia alcanza al jefe de comunicaciones, mientras versiones apuntan a filtraciones de información.
Por Redacción InDiario|Noticias|
Tres funcionarios del Servicio Secreto de Estados Unidos fueron colocados en licencia administrativa mientras la agencia investiga posibles actos de conducta impropia, en medio de versiones que vinculan la pesquisa con filtraciones de información sensible a medios de comunicación.
Entre los funcionarios apartados figura Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto, junto a otros dos empleados de la misma oficina. Los tres son personal no policial de la agencia.
El Servicio Secreto confirmó que los empleados permanecerán fuera de sus funciones mientras la Oficina de Responsabilidad Profesional conduce la investigación interna.
“Three non-law enforcement personnel” fueron colocados en licencia administrativa mientras se investiga “potential misconduct”, confirmó un portavoz de la agencia a Daily Caller. La institución declinó ofrecer detalles adicionales sobre la naturaleza de las alegaciones.
Como parte del procedimiento, los funcionarios perdieron temporalmente sus autorizaciones de seguridad y el acceso a dispositivos oficiales, una medida que, según funcionarios citados por CBS News y CNN, es habitual durante este tipo de investigaciones internas.
Aunque el Servicio Secreto no ha identificado públicamente el motivo específico de la pesquisa, RealClearPolitics informó que investigadores examinan cómo información clasificada o sensible pudo haber llegado a la prensa. Esa versión no ha sido confirmada oficialmente por la agencia.
La investigación ocurre después de varias controversias relacionadas con posibles filtraciones de información de seguridad.
En julio, el Servicio Secreto inició otra pesquisa sobre un integrante de la división encargada de proteger al vicepresidente JD Vance, ante alegaciones de que pudo haber comprometido información operacional y de seguridad. En aquel momento, el propio Guglielmi confirmó que el asunto podía incluso desembocar en una investigación criminal.
También trascendieron recientemente detalles sobre una operación de seguridad durante un viaje del presidente Donald Trump a Turquía, cuando el mandatario fue trasladado discretamente a otra aeronave militar mientras parte de su comitiva continuaba en el Air Force One debido a una alegada amenaza iraní. Posteriormente se informó que la CIA tenía “baja confianza” en la inteligencia relacionada con esa amenaza.
Hasta el momento, no existe confirmación de que esa filtración, la investigación relacionada con el equipo de seguridad de Vance u otro incidente específico sean la causa directa de las suspensiones anunciadas esta semana.
El Servicio Secreto defendió en una declaración su compromiso con los estándares de conducta de su personal y recordó que su misión exige mantener la confianza y la integridad necesarias para proteger al presidente y a otros altos funcionarios estadounidenses.
La investigación añade presión sobre una agencia que ha enfrentado intenso escrutinio durante los últimos años por fallas de seguridad, intentos de asesinato contra Trump y controversias internas relacionadas con la protección de altos funcionarios.
Por ahora, los tres empleados continuarán en licencia administrativa mientras avanza la pesquisa, sin que se hayan anunciado cargos criminales ni conclusiones sobre posibles responsabilidades.




