María Corina regresa y desafía al chavismo en Venezuela
Tras diez meses fuera del país, la líder opositora reaparece entre multitudes. Trump dice desconocer su regreso, mientras el régimen guarda silencio.
Por Redacción InDiario|Política|
En una operación rodeada de hermetismo y tras varios intentos frustrados, la dirigente opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, regresó sorpresivamente este domingo a Venezuela, desatando multitudinarias manifestaciones de apoyo y colocando nuevamente bajo presión al gobierno interino de Delcy Rodríguez, heredero del aparato político del chavismo.
Después de casi diez meses fuera de su país, Machado anunció su regreso con un breve mensaje publicado en la red social X:
“Estoy aquí. Con ustedes”.
Su primera aparición pública ocurrió en el Santuario de la Divina Pastora, en Santa Rosa, estado Lara, donde asistió a una misa acompañada de dirigentes de su organización política, Vente Venezuela.
Las imágenes difundidas por su equipo mostraron a una Machado emocionada, vestida de blanco, mientras numerosos ciudadanos la abrazaban, cantaban el himno nacional y gritaban consignas a favor de la libertad.
Desde Barquisimeto emprendió una caravana hacia Caracas que atravesó diferentes localidades de Yaracuy, Carabobo y Aragua, donde miles de venezolanos salieron a las carreteras para recibirla.
Tras más de ocho horas de recorrido, la dirigente llegó a Caracas cerca de las 10:00 de la noche, donde una multitud de simpatizantes la esperaba en la autopista Valle-Coche.
Una operación secreta con participación estadounidense
Aunque inicialmente se desconocían los detalles del viaje, fuentes familiarizadas con el operativo revelaron a Reuters que Machado salió de Panamá en un avión privado con destino a Colombia y posteriormente cruzó por tierra hacia Venezuela.
Según esas fuentes, el regreso fue coordinado con los gobiernos de Estados Unidos, Panamá y Colombia.
Una persona informada directamente sobre el operativo aseguró que Machado estuvo protegida por contratistas de seguridad estadounidenses y que Washington había advertido al gobierno de Delcy Rodríguez que no interfiriera con su regreso ni amenazara su integridad física.
La misma fuente sostuvo que el presidente Donald Trump había aprobado el viaje y recibido información sobre su desarrollo.
No obstante, esos detalles no han sido confirmados oficialmente por la Casa Blanca.
Machado había intentado regresar en al menos siete ocasiones durante los últimos meses, utilizando rutas marítimas, aéreas y terrestres. Distintos viajes fueron cancelados por problemas técnicos, dificultades de seguridad o circunstancias que nunca se explicaron públicamente.
Trump sorprende con su reacción
Contrario a lo que algunos sectores opositores esperaban, la primera reacción de Donald Trump estuvo lejos de representar un respaldo político explícito al regreso de Machado.
Consultado por periodistas en Washington, el presidente estadounidense afirmó que desconocía el acontecimiento.
“No sé nada sobre ello”, respondió.
Posteriormente añadió que Machado era una mujer muy agradable, recordó que le había entregado su medalla del Premio Nobel de la Paz y expresó su deseo de que estuviera a salvo.
Pero el mandatario concluyó con una expresión que llamó la atención:
“Nos está yendo muy bien en Venezuela”.
La declaración se produjo en momentos en que la administración republicana mantiene una relación de cooperación con Delcy Rodríguez, quien asumió el poder interinamente después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Trump ha destacado reiteradamente los acuerdos petroleros y comerciales alcanzados con el gobierno venezolano, mientras mantiene una postura cautelosa sobre la convocatoria inmediata de elecciones presidenciales.
El contraste es significativo: la dirigente que respaldó públicamente la operación estadounidense contra Maduro regresa a su país mientras Washington continúa negociando directamente con antiguos integrantes del régimen chavista.
Marco Rubio atribuye el regreso a la mediación estadounidense
El secretario de Estado, Marco Rubio, ofreció una reacción más elaborada y atribuyó el regreso seguro de Machado a las negociaciones políticas promovidas por Washington.
Según Rubio, las conversaciones de reconciliación respaldadas por Estados Unidos han permitido liberar a cientos de presos políticos y facilitar el regreso de numerosos dirigentes opositores que permanecían en el exilio.
El secretario sostuvo que Washington espera que continúen respetándose las libertades de todos los sectores políticos venezolanos.
También exhortó a los distintos actores a respaldar las conversaciones, que describió como una oportunidad histórica para alcanzar elecciones libres y una democracia duradera.
Las expresiones de Rubio resultan particularmente relevantes porque el proceso de negociación se ha desarrollado sin la participación directa del movimiento político de Machado.
El chavismo guarda silencio, pero había lanzado advertencias
Al cierre de esta edición, el gobierno interino de Delcy Rodríguez no había emitido una reacción oficial específica sobre el regreso de Machado. El Ministerio de Comunicación venezolano tampoco respondió inmediatamente a las solicitudes de comentarios de Reuters.
Sin embargo, dirigentes del chavismo habían anticipado una confrontación política si la opositora regresaba.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, cuestionó a principios de octubre las denuncias de que las autoridades impedían el retorno de Machado.
“¡Que se venga!”, expresó entonces, calificando de espectáculo mediático los intentos frustrados de la dirigente.
En intervenciones anteriores, Cabello también había insinuado que Machado podría enfrentar consecuencias judiciales por sus actuaciones políticas.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, negó que existiera una prohibición gubernamental para impedir su entrada al país.
El chavismo acusa a Machado de haber respaldado la intervención militar estadounidense que provocó la captura de Maduro, aunque esas acusaciones no constituyen una determinación judicial contra la dirigente.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, había advertido el pasado jueves sobre sectores políticos que, según sus palabras, pretendían provocar desórdenes y bloquear carreteras para presionar por cambios políticos.
Sus expresiones fueron interpretadas como una referencia a las movilizaciones impulsadas por sectores cercanos a Machado.
Edmundo González anuncia que también regresará
Uno de los primeros dirigentes en celebrar el acontecimiento fue Edmundo González Urrutia, candidato presidencial de la oposición en las elecciones de julio de 2024.
Desde su exilio en España, González confirmó el regreso de Machado y lo describió como un momento de gran importancia para los venezolanos.
También adelantó que espera regresar próximamente a Venezuela para acompañar a la dirigente en la nueva etapa política.
González fue reconocido por Estados Unidos y otros gobiernos como ganador de las controvertidas elecciones de 2024, después de que el Consejo Nacional Electoral proclamara vencedor a Maduro sin divulgar los resultados completos y verificables por mesa.
Machado había sido inhabilitada para participar como candidata presidencial en aquellos comicios y terminó respaldando a González como abanderado de la oposición.
¿Qué busca María Corina Machado?
El regreso ocurre en medio de negociaciones entre el gobierno de Rodríguez y una facción de la oposición encabezada por Dinorah Figuera, con respaldo estadounidense.
Las conversaciones buscan reformar el Tribunal Supremo de Justicia, renovar el Consejo Nacional Electoral y establecer garantías políticas antes de celebrar nuevas elecciones.
Sin embargo, todavía no existe una fecha oficial para los comicios presidenciales.
Machado ha reclamado acelerar ese proceso y permitir que los venezolanos decidan democráticamente quién dirigirá el país.
David Smolansky, asesor internacional de la dirigente, adelantó que su agenda incluye encuentros con familiares de presos políticos, víctimas de los devastadores terremotos de junio, representantes internacionales y dirigentes de las organizaciones democráticas.
Su movimiento también comenzó a recopilar información de venezolanos residentes en el extranjero para facilitar su eventual incorporación al registro electoral.
Un nuevo desafío para Delcy Rodríguez y Washington
La reaparición de Machado modifica el escenario político venezolano porque devuelve a las calles a una de las principales figuras de la oposición al chavismo, precisamente cuando Washington negocia una transición con sectores del gobierno que permanecieron en el poder después de la salida de Maduro.
Para Delcy Rodríguez, el reto será demostrar si la apertura política anunciada incluye garantías efectivas para una adversaria que conserva una amplia capacidad de movilización.
Para Estados Unidos, el desafío consiste en conciliar su cooperación económica y energética con el gobierno interino y su compromiso declarado de impulsar una transición democrática.
Y para Machado, comienza una nueva etapa: recuperar su presencia política dentro del país, reorganizar a sus seguidores y reclamar elecciones con garantías.
Diez meses después de abandonar Venezuela clandestinamente, María Corina Machado regresó sin previo aviso, asistió a una iglesia y terminó encabezando una multitudinaria caravana hacia Caracas.
Su regreso ya es un hecho. Lo que todavía está por definirse es cómo responderá el poder chavista a una dirigente que vuelve para participar directamente en la disputa por el futuro político de Venezuela.




